Decir República o Democracia es lo mismo

La palabra república produce sentimientos encontrados. Uno de ellos, conforta la inteligencia de todos a causa de la racionalidad de la fórmula. Otro, asociado a la memoria colectiva, repugna a la voluntad de muchos. En cambio, la palabra democracia tiene tanta acogida que apenas se encontrará quien no la desee para su país. La cuestión está en que no se desea lo que se cree ya tener o se desconoce. Los pueblos se creen indefectiblemente lo que les dice la propaganda del Estado: ayer, que vivían la democracia orgánica de la dictadura; hoy, la democracia europea de las oligarquías de partidos. Y la República Constitucional no se conoce.

No es tarea simple sacar a los pueblos de sus errores políticos, sobre todo cuando son los mismos que los cometidos en los demás países de su entorno cultural. Pero bastaría que un solo pueblo europeo, como estuvo a punto de suceder en Italia, transformara el Estado de Partidos en una democracia, para que los demás siguieran el ejemplo. Creo que los acontecimientos actuales, y la debilidad de la Monarquía para solventarlos con decencia, favorecen que esta proeza cívica la realicen los españoles.

Sin embargo, el gran obstáculo no es la generalidad del error, ni la dificultad intelectual que entrañaría su desvelamiento, sino la causa pasional del mismo. Pues los pueblos se creen lo que satisface más a su conveniencia inmediata, a sus pasiones de tranquilidad y de indiferencia hacia los asuntos comunes. Solo minorías ansiosas de verdad y de coherencia abren sus oídos a palabras de buena fe y a razones de evidencia contra la Partitocracia. Los disidentes no participan en ella. Pero muchas personas votan porque no ven alternativa al sistema de partidos, y prefieren la corrupción a lo desconocido o a los recuerdos (erróneos) del pasado.

Los demócratas se están coordinando en un movimiento ciudadano capaz de aglutinar los ánimos y energías de los que votan a los partidos, de los que les darían la espalda si naciera una alternativa para transformar este Régimen partidista en una moderna democracia representativa de la sociedad. No hay que pensar todavía en la fase siguiente. Pues, creada la alternativa democrática en la sociedad civil de toda España, será más fácil de lo que se supone promover el acontecimiento político que abra los ojos de los engañados o escépticos. La ausencia de una alternativa de poder hizo fracasar la rebelión de mayo del 68. Ahora no repetiremos ese error, puesto que la República Constitucional es la fórmula moderna de la democracia política. Decir República y decir democracia es hoy lo mismo.

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10 thoughts on “Decir República o Democracia es lo mismo

  1. D'Aton dice:

    Querido Sr. Trevijano:

    Por fin! Su artículo, que yo considero más un Manifiesto, es el más claro argumentario para quienes son republicanos sin atreverse a decirlo; para quienes se atreven, pero no tienen más que una idea nostálgica de una pasada República que sólo lo fue en el nombre y a cuentagotas (y solo para unos cuantos náufragos en una isla entre los tsunamis del fascismo y la revolución); y para quienes rechazan la República porque el mismo recuerdo les sugiere violencia o miedo. Pero también lo es para los demócratas que tampoco saben que lo son; para los que han aceptado la interpretación de la democracia que ha hecho el Poder a su conveniencia; y para quienes nada quieren saber de todo lo anterior por pereza o docilidad.
    Lamento alargarme, pero quiero subrayar que su explicación tiene la genialidad que solo se alcanza cuando lo que se expone aparece de inmediato como obvio.
    Respecto a su anterior respuesta: No había el más mínimo asomo de ironía en mi referencia a la comunicación de la virtud. De hecho, usted acaba de demostrarla con su artículo sobre la República y la Democracia.
    Ya trataremos el tema de los precedentes de la libertad de acción colectiva y si tiene o no influencia en ella la función de liderazgo que la otorga más que la existencia de un discutible sujeto colectivo que la reclama. Y si la libertad política fue un bien generalizable, o se quedó en los foros de Internet en los que tenía su blog Pericles. Pericles.com, probablemente.
    Saludos fraternales, y enhorabuena por su extraordinaria aportación en una sociedad en la que lo que reina de modo absoluto es el tópico político.

  2. Juan José Sánchez Zamora dice:

    El problema es que el término “República” tiene unas connotaciones perniciosas para la inmensa mayoría de la población española, que no entiende lo que es democracia y como usted bien dice, lo que se desconoce no se echa de menos. Dichas connotaciones son consecuencia de los medios de comunicación que desde la transición han dado la hegemonía a la monarquía de partidos.
    Yo personalmente creo que su concepción de la democracia, compartiendo su concepción teórica, es tan utópica en la práctica, como el comunismo o el anarquismo.
    Además no se puede defender el único país donde se dice que hay democracia formal, que se permite el lujo de invadir países soberanos engañando al mundo entero, sin depurar ni una sola responsabilidad política (¿donde están los controles?) y que tiene cárceles que son campos de exterminio al margen de la ley (¿Dónde está el control del poder judicial?)
    No hay solución, pues, porque la abstención electoral no tiene trascendencia política, ya que solo cuentan los votos validos a las candidaturas, como se demostró en el referéndum de la constitución europea y no existen ni reglas para medirla ni valorarla como para que tenga consecuencia en los resultados electorales.
    Tampoco hay medios de comunicación que puedan dar la hegemonía a las ideas de la democracia pura.
    El tercio laocrático lo tiene, pués, bastante crudo.
    Desgraciadamente usted no lo verá pero yo, que soy bastante mas joven, tampoco.
    No obstante, le mando desde aquí mi admiración y gratitud por lo mucho que he disfrutado y aprendido con su obra en general y le conmino a que no abandone, por favor, este blog.

  3. Antonio Garcia-Trevijano dice:

    Respuesta a Juan José:

    Todas las utopias son reaccionarias, pues trasladan a un mundo iluso lo que no creen realizable en éste. Jamás he creido en una democracia pura. Llamé pura a mi teoría de la democracia, del mismo modo que Kelsen llamó pura a su teoría del derecho. Pero mi teoría no deriva del pensamiento filosófíco, ni de la historia de las ideas, sido de la experiencia de la libertad colectiva para la acción política. Y, principalmente, de mi propia experiencia contra la dictadura. La traición de los partidos ilegales no puede ocultar el hecho de que casi tres millones de espales se movilizaron por la ruptura democrática. Fue una manifestación del tercio laocrático.

    En EEUU, la democracia institucional se mantuvo con solidez hasta el final de la guerra mundial. Después ha sido degenerada por el poder adquirido por las corporaciones durante la guerra fría, por motivos conocidos que no es momento de explicar. Pero la diferencia entre una democracia degenerada y una oligarquía de partidos estatales es abismal. Aquella puede regenerarse. Esta necesita ser eliminada. Una tarea difícil, pero no utópica. ¿Cree que España puede desaparecer como entidad politica ante la indiferencia de los españoles?. ¿Cree que, si en el momento decisivo existiera una alternativa pacífica para la democracia y la unidad nacional, no sería seguida por la parte sana de la sociedad? No puedo pensar que solo unos pocos tenemos ideales.Tu tienes los mismos que yo, pero no lo reconoces para no parecer iluso. ¿Por qué, si no, me pides que no abandone este blog? Toda teoria politica que no sea practicable es falsa. ¿Acaso quieres adquirir la sabiduría de la falsedad? Si no hubiera vivido bajo una dictadura, mi capacidad intelectual la habría puesto al servicio del Derecho, y de una concepcion realista de la Justicia. Pues no soporto en ninguna rama del saber el conocimiento tópico. Le invito a que venza su temor de parecer iluso y se una al movimiento ciudadano por la República. Decía Emerson que el mejor libro puede dejar de leerse,sin pérdida de la personalidad, pero no dejar pasar la acción sin arrepentirse luego. No confunda la utopía con el idealismo moral. Con mi comprensión, reciba este testimonio de amistad.

  4. Juan José Sánchez Zamora dice:

    Mi estimado y admirado García-Trevijano,
    Por supuesto que creo, ya lo he dejado entrever en mi primer comentario. Si no creyese, no estaría en este blog, ni habría leído toda su obra política, ni habría solicitado mi ingreso en el círculo republicano.
    Pero soy ciertamente pesimista con la posibilidad de transformación de nuestro sistema. Recuerdo que cuando Indurain ganaba Tour tras Tour, había un locutor que no es que no creyera en las posibilidades de sus rivales, que las tenían, sino que no veía donde le podían superar. A mi me pasa lo mismo, no veo estrategia ni táctica que haga divergir el camino al que nos conduce esta oligarquía.
    La única solución que puedo aportar yo, la abstención, no me parece solución por las razones que he comentado antes.
    Es mas, yo le puedo asegurar que cada vez son más los que no les importa que Euskadi y Cataluña obtengan su independencia y la lucha política revolucionaria la ven como de otra época en un conformismo político enfermizo que no se puede rebatir sin pasar por nacionalista español o franquista.
    Yo, cuando la transición, era un adolescente y no la viví desde un punto de vista como el que pueda tener ahora, pero algo he leído y no recuerdo ninguna movilización, salvo las laborales promovidas por los sindicatos, pero no desde luego ninguna que abarcara tres millones de personas por la ruptura democrática, ya que con la reforma tragó hasta el gato y esa es la principal razón que alcanzase, sin esfuerzo de sus promotores, la hegemonía política.
    De todas formas gracias por sus consejos que me acopio y reciba un cordial saludo.

  5. Antonio GarciaTrevijano dice:

    Respuesta a D’Anton y a Juan Jose

    Me gustaría que el movimiento por la democracia contara con muchos pesimistas como vosotros. Recientemente oí decir a Felipe González que él era pesimista de inteligencia y optimista de voluntad. No dudo de lo último, pero sí de lo primero, pues el pesimismo intelectual requiere inteligencia crítica y profundos conocimientos de la historia. Tengo la seguridad de que el “babilista” que emplea ese dicho ignora al autor del mismo. Que no fué Gramsci, sino el gran Romain Rolland cuando hizo campaña europea para liberarlo de la cárcel.

    Respecto de la movilizaciones por la ruptura, me referia a las que tuvieron lugar en el año 1976, antes del traidor pacto entre traidores.

  6. David Serquera dice:

    Querido Juan Jose,
    Dices que eres mas joven que Antonio Garcia-Trevijano pero tu ansiedad triste por un cambio social y politico te delata como mucho mas cerca de la muerte que del momento en el que naciste. Y a parsecs de Don Antonio.
    No se trata de pesimismo, sino de dignidad imaginacion y corage. En el juego de la ajedrez la apertura ya esta casi completada, lo que ayer casi te parecia imposible, hoy es ya realidad con la aparicion de este blog y de muchos otros que le han precedido y le seguiran, asi hemos podido desplegar nuestras piezas delante de los asombrados oligarcas, casi en un abrir y cerrar de ojos, silenciosos pero eficaces. La estrategia la tenemos clara y durante el juego medio iremos creando y desarrollando entre todos las ideas tacticas para en un solo movimiento dar el jaque mate a este vergonzoso regimen de poder. Es mentira que la unica solucion que puedas dar es la abstencion, de hecho tu participacion en este foro, lo demuestra. Puedes crear tambien tu propio blog para unirte al anillo de blogs por la Republica Constitucional, puedes apoyar como mejor sepas el teatro de marionetas por la Republica Constitucional. La partida esta ganada porque nuestras ideas tacticas son inovadoras, nuestros sacrificios, colectivos, y nuestro asalto final solido como cien rios y cien cien montes.

  7. Juan José Sánchez Zamora dice:

    Respuesta a David Serquera

    Desde luego me quedo antes con mi ??ansiedad triste por un cambio social? que por estar ??mas cerca de la muerte que del momento que nací?. No, todavía no soy un pesimista mórbido e irrecuperable. O eso creo.
    Lo que pasa es que una cosa son los ideales propios y las convicciones y otra muy distinta es convencer y hacer cambiar a la mayoría de una sociedad satisfecha, desideologizada y alimentada por un consumo incesante, como dice el genial Félix Bornstein en su artículo de hoy en el Mundo.
    A aquella le importa otro ocho (de los tres que proponía la II internacional) que rumbo tome la singladura política pues viven al día y ??sin meterse en política? con el único objetivo de disponer del máximo tiempo libre, para el ocio al uso en esta sociedad de la oligarquía. Eso que ellos llaman ??calidad de vida?.
    Para crear opinión y proponer acción política y rebatir cuestiones que te planteen, hacen falta unos bastos conocimientos de los que, desgraciadamente, carezco por haber ingresado demasiado tarde en ??este mundo?.

    Pero por supuesto que por mí que no quede. Seguiré con ustedes que son los que saben, aprendiendo y aportando las cuestiones propias o de mis allegados sin descartar en un momento dado dar el salto.
    Reciba un fuerte abrazo, compañero.

  8. David Serquera dice:

    Disculpa Juan Jose, a veces la pasion me hace ser un poco excesivo en las metaforas, tan solo queria decir que la accion politica pacifica necesita de iniciativa y juventud.
    Un abrazo.

  9. Martín-Miguel Rubio Esteban dice:

    Querido amigo y maestro: No cabe duda que República Constitucional y Democracia es lo mismo. Por eso mismo hemos de esforzarnos en romper con “nuestro pasado republicano”, que ni siquiera llegó a liberal, defendió en la SDN el derecho de Alemania a remilitarizar la Renania, y bendijo la conquista de Abisinia por Italia. “¿A mí qué me importa el Negus?” – se preguntaba Azaña ante Madariaga y Augusto Barcia. Una República que estaba dispuesta a regalar las Islas Canarias, el Protectorado en Marruecos y las Islas Baleares a Inglaterra y Francia si la ayudaban a resistir a Franco. “Señor presidente, su carta me parece una desvergonzada impertinencia” ( escrito por A. Eden ante estas propuestas de Azaña ). ¡Viva la República Constitucional! ¡Abajo la IIª República! La misma pasión republicana debe defender a la patria y a la libertad política, pues una sin la otra son imposibles. Un fuerte abrazo, Martín-Miguel Rubio Esteban

  10. Antonio García Trevijano dice:

    Querido Martín-Miguel

    Me extrañaba que no hubieras aparecido antes en este blog. Eden era un hombre de principios. Aunque Azaña tuvo muchos méritos y era más inteligente que la mayoría de la clase politica de su generación, no tuvo el coraje de un lider ni el talento de un estadista. Pese a ello, debemos respetar su figura. Sufrió por la República. Y además, a moro muerto, la II República, no debemos darle lanzadas.

    Espero que tu formidable y apasionado conocimiento de las humanidades traiga a este blog, al hilo de mis análisis, los hechos y reflexiones del mundo greco-romano. El movimiento ciudadano por la República Constitucional debe de saber que la teoría pura de la democracia representativa tiene cimientos tan sólidos como los de la democracia directa de Pericles, del que has escrito su biografía. Hasta pronto. Abrazos de Antonio.

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