EL PROBLEMA Y LA SOLUCIÓN

En el colegio, todos los niños distinguen entre un problema y un conflicto, entre resolver una ecuación y hacer las paces entre pandillas rivales, entre la satisfacción total que procura la solución racional de un problema y la inseguridad que late en todo arreglo voluntarioso de un conflicto. Saben que la buena razón, suya o del maestro, encuentra soluciones definitivas a todos los problemas de la ciencia bien planteados, mientras que la buena voluntad no basta para conciliar de modo duradero a dos bandos enfrentados por causas sentimentales o sociales.

Antes de la Revolución Francesa, los pueblos europeos tenían un problema político que resolver, encontrando la razón universal del mando y la obediencia. Pero a diferencia de la norteamericana, la francesa no tuvo sabios maestros que reconocieran y plantearan en sus propios términos el problema político. Los tenores de las facciones revolucionarias lo vieron, lo juzgaron y lo trataron como si fuera un conflicto social. Y naturalmente, la Gran Revolución terminó, como todos los conflictos, mediante una arreglo concordial de reparto, el que sustituyó la dictadura jacobina por la sinecura del Directorio. Y en ese bastardo arreglo estamos todavía, después de transcurridos doscientos diez años de irresponsabilidad política.

La concordia entre mandamases se transformó en reconciliación nacional, como si el problema no fuera político sino religioso, y el Estado de partido único se sustituyó por el de Partidos, como si la obediencia se legitimara por el hecho de turnar el mando entre varios. La primera causa del malestar cultural europeo, y la del peorestar español, consiste en que a nadie le satisface su modo de estar sujeto al Estado, cuando comprende que el problema del mando-obediencia no ha sido planteado, ni lógicamente resuelto, en dos siglos de confrontaciones sangrientas, causadas por la bárbara aplicación a la ciencia política de los métodos de componenda o superación propios de los conflictos sociales, es decir por las ideologías de clase o nacionalistas.

Si definimos el problema político veremos que la solución se desprende con evidencia, como en la ciencia, de la realidad de los datos que entran en la ecuación y de su correcto planteamiento. Se equivocan hombres tan inteligentes como Bertrand de Jouvenel cuando piensan que el problema político no tiene solución. Lo insoluble son los pseudo problemas creados por las ideologías, cuyas realizaciones fracasaron con demasiado estrépito.

La Revolución Francesa separó Estado y Sociedad, con el lógico desdoblamiento de la conciencia en dos lealtades, aparentemente incompatibles, que producía una conciencia política diferente de la conciencia social en la valoración de la libertad y de la justicia.

La inercia conservadora creyó que el nuevo conflicto se arreglaría con una vuelta a la situación anterior (Restauración). El anhelo de unidad pensó que el conflicto lo resolvería la ideología totalitaria, sea con un Estado conquistado por la reacción social (Fascismo-nazismo), sea con una sociedad conquistada por el Estado de la revolución inmediata o gradual (sovietismo-socialismo). La ideología liberal no le dio importancia a la separación de las dos conciencias porque creyó, con error, que la libertad de mercado las volvería a unir con un aburguesamiento general.

El final de la guerra fría puso al descubierto no solo la falsedad de todas las ideologías, sino que el problema político, la causa del malestar cultural, no lo causaba la natural separación de lo público y lo privado, sino la ausencia de control efectivo del Estado por la sociedad civil, lo cual convierte la relación mando-obediencia en servidumbre voluntaria.

Este problema político, como todos los problemas bien planteados, sí tiene una solución científica. Pues lo que causa el problema es precisamente la no separación de los poderes estatales y la no representación de la sociedad civil en el Estado de Partidos. La solución no ideológica del problema político es la democracia. Y solo los que no ven el problema rechazan esta sencilla y elegante solución de la ecuación política, que es la causa motriz del Movimiento Ciudadano hacia la República Constitucional.

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72 thoughts on “EL PROBLEMA Y LA SOLUCIÓN

  1. Francisco dice:

    Este artículo resume lo que el Movimiento Ciudadano hacia la República Constitucional pretende implantar: la solución a un problema político. No social, económico o de otro tipo: político. Nada más y nada menos.

  2. Guillermo de Ujúe dice:

    Distinguido D. Antonio: siento discrepar hoy de ustede en un punto esencial. Es la democracia, convertida hoy en una ideología del poder -me viene a la cabeza un aforismo del colombiano Gómez Dávila, cuyo tenor viene a ser: los demócratas, cuando no están dispuestos a asumir las consecuencias de la democracia, dicen pestes de la demagogia-. Su crítica realista de la democracia partidocrática me parece correcta, sin embargo, no puede seguirle en su implícito filosófico-político: la democracia como régimen óptimo. No estoy de acuerdo, ni siquiera tratándose de una democracia como la patrocinado por el Movimiento Ciudadano hacia la República.
    Por otro lado, el democratismo como ideología constitucional desde 1945, resulta incompatible con el aserto de De Jouvenel que usted menciona críticamente (pero que yo, modestamente, comparto): no hay soluciones políticas, sino compromisos (los arreglos de la Transición española -del franquismo al postfranquismo- entran en otras categoría política). Otra posición nos aboca a una visión científica de la política, es decir, a una visión despolitizada.
    En suma, creo que es necesario meditar sobre la crítica de la democracia actual que se convierte -con razones justas, pues yo considero “razón justa” el asco hacia el régimen vigente- en un ariete más de la despolitización.
    Cordialmente.
    G de U

  3. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Estimado Guillermo

    Lamneto decirte que o bien no has comprendido lo que es la democracia, unas simples reglas formales del juego politico, o bien no entiendes la diferencia entre democracia y democratismo. ¿Cómo puede ser una ideogia del poder la condicion “sine qua non” de la legitimidad de todo poder? ¿Qué tiene que ver la demagogia con unas reglas de juego? ¿Es ajedrecismo dar valor absoluto a las reglas del ajedrez? ¿Que democratismo ha sido ideología constitucional desde 1945? ¿Conoces por qué Jouvenal consideró que no hay problema politico y qué ejemplos puso?

    Si la democrcaia no es el regimen óptimo, y apruebas mi critica a la partitocracia ¿cual es el óptimo? Si rechazo todo compromiso en cuanto a las reglas de juego, ¿eso es tener una vision despolitizada de la politica? ¿Acaso se exige a los jugadores de ajedrez que muevan sus piezas con arreglo a la ciencia de las probabilidades? En resumen, tienes mas atrevimiento que conocimientos para discutir en serio conmigo. Si no te gusta la democracia que propone el MCRC, ¿por que no te haces seguidor del colombiano? Te aconsego que estudies antes de opinar por tu cuenta.

  4. Antonio Garcia Trevijano dice:

    continucion a Guillermo

    ¿Por qué alabastes mi vision politica en el aterior articulo? ¿Por que invocas el nombre de mi querido y admirado Dalmacio Negro, buen conocer de Jouvenal, para pregonar tantas ignorancias?

  5. Guillermo de Ujúe dice:

    Estimado D. Antonio: no se si es una suerte (o una maldición), pero no hay régimen político óptimo. Discutir sobre este asunto en un plano teórico es una cosa muy diferente de plantearse -como usted ha hecho- un movimiento de ideas capaz de impregnar, al menos, a una generación -que es la mía- que no padece la seducción de la Transión. Mi discrepancia teórica nada tiene que ver con la simpatía intelectual hacia el Movimiento Ciudadano que se da cita en su bitácora.
    El tono de la respuesta, aunque esto puede ser secundario, me ha dejado perplejo. Usted, sin duda, ha leído a Jouvenel; también yo, que para eso he tengo buenos preceptores. Quien no ha leído a Bertrand de Jouvenel (con “e”, pues “Bertrand de Jouvenal” no existe) es quien me ha respondido en su nombre. Así se le escribe a un “entrista”, que no es mi caso, pues no tengo tiempo para ello. A mi sólamente me interesa su bitácora porque encuentro regularmente ideas muy sugestivas y que merecen ser discutidas.
    Cordialmente,
    G de U

  6. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Estimado Guillermo, siento mucho que el tono de mi respuesta te deje perplejo. Admito tu buena fe, pero no respondes a ni uno solo de mis interrogantes. En cambio, te permites la impertinencia infantil de aprovechar una repetia falta mecánica de ortografia (tal vez una jugarreta del inconsciente admirativo de Juvenal), para decirme que Bertrand de Jouvenal no existe, a sabiendas de que que yo hablaba de Bertrand de Jouvenel. Como tu texto demuestra que no conoces su argumentacion, te informo de que la obra donde trata del asunto, es “De la politique pure”.

  7. Juan A. Rodríguez Molina dice:

    Efectivamente, Francisco, “nada más y nada menos”, pues el político es el campo de batalla de los problemas sociales, económicos, religiosos, etc. De ahí que sea tan conveniente distinguir lo propiamente político, que puede dudarse que lo haya, de todo lo que suele aspirar cual huracán. En realidad, tal incertidumbre puede establecerse sobre cualquiera otro de los ámbitos: liberalismo y, consiguientemente, marxismo, por ejemplo, dan mayor amplitud (campo de batalla/huracán) al económico. Y hay reduccionismos más complicados y peligrosos, como pueda serlo el Islam, en el que parece dominar la religión, pero no sé acaba de ver con claridad, si se mira bien; ya que, al fin y al cabo, nadie en su sano juicio se someterá a lo más misterioso e inexplicable; parece, más bien un totum revolutum. El catolicismo, sin duda por herencia romana, jamás, ni en sus momentos de mayor poder e influjo, cometió tales mixtificaciones.

    No debemos olvidar que estos problemas sólo lo son para gentes civilizadas, es decir, pueblos en los que los conflictos se convierten en problemas. Pero —este es el Problema— sin que sean capaces de evitar que la solución de un problema acabe siendo un conflicto. Me atengo, claro, a la distinción que realiza AGT este 7 de septiembre y no es mi pretensión hacer malabarismos con las palabras ni, menos aún, con los conceptos. Sólo personas (institución), no individuos, pueden plantear problemas como el de que ningún remolino se convierta en huracán, aunque sea realizando distinciones y separaciones entre cosas que realmente siempre van juntas. Toda gnoseología se basa en una ontología; no a la inversa. (No digo que sea así como deba ser, sino que es lo que pasa).

    Por todo esto, me gustaría que Guillermo se explicara un poco más. A pesar de no considerar fundamental para los objetivos del MCRC entrar en tanto detalle y pensar que lo civilizado y racional es dar prioridad a la política (civilizada y racional, claro), también tengo mis dudas sobre la democracia representativa: “menos mala”, no “buena”, incluso para los más demócratas. Y es por lo que me parece muy acertado contemplar la relación mando-obediencia con más ideas y menos ideología (democratismo, sin ir más lejos). No está de más recordar una frase de Donoso Cortés que a este anarquista siempre le ha gustado enfrentar a utópicas majaderías: «La responsabilidad no excluye la subordinación jerárquica; excluye, empero, la servidumbre.» [Estudios sobre la Historia, VII. De la sociedad y del lenguaje, OC 2, p. 266]. Si la servidumbre es inaceptable hasta en una dictadura y ocurre en las democracias, hay un grave problema político; una enorme irresponsabilidad teórica y práctica. Sinceramente, no creo que a Antonio se le haya pasado por alto.

    Salud

  8. Luis Sanchez de Rojas dice:

    Tanto Juan A. como Guillermo parten de una idea errónea, creo.
    Y es la siguiente llaman Democracia al regímen politico vigente en el Estado español ( incluso en el resto de Europa )
    Y esto no es así. Partimos, en el M.C.R.R., de la base de que la Democracia implica libertad politica de los ciudadanos para elegir y deponer libremente, y en elecciones separadas, al que manda, asi como a los que les representan en el Estado. Y además el Poder se divide, y se garantiza la Independencia del Poder Judicial.
    Obviamente, si hay Democracia no puede haber servidumbre voluntaria.
    Esta Democracia, hasta el dia de la fecha, sólo ha florecido en dos ocasiones a lo largo de la historia de la humanidad: Atenas y E.E.U.U.

  9. Juan A. Rodríguez Molina dice:

    Lamento haber sido malinterpretado por haber mezclado con cierta precipitación. Me explico: Cuando comencé a redactar el comentario, aún no había escrito Guillermo el suyo y el mío sólo consistía en los dos primeros párrafos. En ellos, no pretendía discutir algo con lo que básicamente estoy de acuerdo, sino entrar en lo de mando-obediencia, a través del problema-conflicto. Al sufrir varias interrupciones, perdí el hilo. Al retomarlo, vi el comentario 3 y, al no terminar de entenderlo, uní torpemente la petición de explicaciones con lo que había escrito. No sé muy bien por qué, lo confieso, salió el tercer párrafo. Indeciso, antes de enviarlo, leí la áspera respuesta de Antonio y la, tampoco muy simpática, réplica. Otra interrupción me impulsó a enviarlo, en lugar de arreglarlo todo o dejarlo para otro momento de mayor tranquilidad.

    Una vez más, olvidé el sabio consejo de Ramón y Cajal: tener algo que decir, decirlo y no decir más que eso. Tengo algo que decir, pero no parece que sea mi día.

    De todas formas, al releer mi comentario, tampoco veo por qué piensa Luis que yo parto «de una idea errónea»: no creo, ni he creído nunca que lo que sufrimos sea democracia, pero así es como lo llaman.

    Salud

  10. maria dice:

    Estoy dudando que las respuestas del señor Trevijano sean suyas o se las hagan.
    Planteamientos como el 3
    y el 8 me parecen con contenido teorico suficiente para debate.
    Saludos

  11. pepe fernández dice:

    Comprendo el escepticismo que hay en Europa hacia la política. Mi tesis es sencilla, el escepticismo político europeo proviene de la historia del fracaso de la política, como muy bien ha explicado D. Antonio. La política en Europa, y los políticos con ella, ha sido un óbstaculo, cuando no ellos mismos generadores de problemas y desastres, que han impedido la instauración de un sistema democrático donde la sociedad civil jugará el papel principal.

    En Estados UNidos la visión, y esto D. Antonio lo reconoce implícitamente en el texto, no sufren de esta indefensión y escepticismo hacia el sistema político que tienen allí, otra cosa es el gobierno.

    Concluyendo, no es un problema teórico el que nos impide ver la exactitud de la Teoría Pura de la Democracia, sino histórico, de experiencia, confundir el accidente histórico que aplicó reglas erróneas para resolver el problema con las reglas de la democracia, que han tenido éxito donde si se han aplicado.

    Un saludo republicano

  12. Forciscan dice:

    De acuerdo con pepe fernandez,tal vez Gran Bretaña haya sido una excepcion a este trance histórico, general en Europa y mas acentuado en España.

    Salud y lealtad

  13. Miguel de Mallorca dice:

    Por lo que yo sé (por favor, rectificad mis errores y seguiré aprendiendo) -y como muy bien expone aquí D. Antonio- el orígen de la servidumbre voluntaria se halla en el Directorio (en la etapa del Terror, la servidumbre era “obligatoria”…), consolidándose con la Restauración.
    Ahora bien, a mí siempre me ha fascinado contemplar la génesis de dicha servidumbre desde una perspectiva más corta (lo que, seguramente, me lleva a hacer análisis inexactos, aunque a la hora de exponer mis razonamientos a personas de nivel universitario, es decir, con un nivel cultural medio-alto o alto).

    Ello me ha llevado desde siempre a preguntarme por qué las potencias vencedoras me refiero ahora únicamente a las occidentales) de la II Guerra Mundial, en lugar de promover democracias en los sistemas de gobierno de las naciones liberadas (libre elección de sus representantes, separación de poderes…), optaron por potenciar de manera más o menos solapada la creación de distintos partidos políticos (la Democracia Cristiana en Italia sería el ejemplo paradigmático) que, al modo de actores de reparto, darían forma al Gran Teatro político que se ha conformado en Europa hasta nuestros días. Por supuesto, el papel de protagonista se reservó para el Plan Marshall, sustituido (o complementado) con posterioridad por el “paraguas” nuclear anglo-norteamericano, que eximía a las potencias europeas (continentales) de un gasto militar que podría revertir en crear la versión que hoy en día conocemos del Estado de Bienestar (que, si no recuerdo mal, ya fue perfilado en su día por Bismark).

    Desconozco si será una sandez (pido disculpas por adelantado), pero el sistema que ha regido Europa los últimos sesentaenta años este se basa a mi parecer en un cambalache “inconsciente” que llevan a cabo los gobiernos de las naciones con sus respectivas sociedades: yo (el gobierno -en representación del Estado-) os doy a vosotros (súbditos voluntarios) una atanción médica gratuita, un seguro de desempleo y una pensión de jubilación o invalidez; y vosotros, en periódico plebiscito, dáis con vuestros votos (o sin ellos, en algunos casos) legitimidad al sistema. Encuentro una cierta similitud (igual esto también es una ridiculez) con la doctrina del Contrato Social de Rousseau. Y añadir que, desde luego, un papel destacado (para seguir con el símil tramoyista) en esta pantomima lo tendrían los medios de comunicación de masas.

    No sé si habré escrito una majadería, pero siempre le he dado vueltas a este asunto, preguntándome por qué nunca hasta este momento (el MCRC es el punto de inflexión) se ha alzado voz alguna en la Europa Occidental (quizás en su momento De Gaulle estuvo a punto de romper la baraja) contra este pacto indigno -realmente, no estoy al tanto de si ha habido en los últimos años iniciativas similares a la nuestra en otros paises de Europa-. ¡Mejor ser esclavo con todas las de la ley a sabiendas que un siervo “a escondidas”! Esto es lo que más me indigna de la situación política actual. Que, además, nos tomen por tontos.
    ¿Dónde estan las voces de los intelectuales (en el supuesto caso de que realmente lo sean) que tienen cátedras, ganan premios, publican “libros de referencia” y nos dan “clases magistrales de ética”?
    Aquí tenemos a D. Antonio ( y alguno más, como G. Bueno o Albiac) que, estoy seguro de ello, creará una escuela con su Teoría Pura de la Democracia.

    Pido perdón por la extensión del texto. Ah! Muchas gracias, Pepe Fernández por tus comentarios. Me animan y reconfortan.

    Salud y lealtad.

  14. Pedro Daniel dice:

    Estimado don Antonio

    Me animo una vez más a escribirle mis toscas impresiones a raíz de su último artículo, en el que ha logrado recrear, en mi opinión, uno de los momentos más emocionantes de su obra ´Frente a la Gran Mentira´.

    Siempre he pensado que si bien la Teoría Pura de la Democracia debe sin duda consistir en el establecimiento de unas claras reglas del juego (inspiradas en Montesquieu y su separación de poderes), todos sus admiradores debiéramos admitir que lo que realmente enciende nuestra pasión por sus ideas es que por vez primera se vislumbra una oportunidad de trasladar nuestros ideales más hondos a la arena política, después de su largo destierro al inofensivo ámbito de las manifestaciones artísticas y de la protesta callejera. Por eso creo acertadísima su decisión de haber hecho también una declaración de ideales humanistas lo bastante amplios (y hasta vagos) como para lograr una identificación por parte de una mayoría de descontentos.

    Sospecho que muchos de sus seguidores hemos terminado convergiendo en su movimiento a causa de la frustrante imposibilidad de llevar a la acción política aspiraciones en el terreno de la igualdad laboral (¿cuándo nos dieron a elegir entre un modelo proteccionista del mercado laboral, con sueldos más altos para el trabajo no cualificado, y un modelo abierto con immigración masiva para garantizar una mano de obra barata pero con repercusiones desfavorables para los trabajadores con menos formación?), la protección del medioambiente (cada vez que un parlamento aprueba una ley ´verde’ lo hace al estilo del despotismo ilustrado, buscando el aplauso agradecido de las masas), la equidad económica (¿de verdad hemos decidido democráticamente que tantos jubilados tengan que racionar el combustible en invierno?), las relaciones exteriores (elección de nuestros aliados internacionales, por ejemplo) o el código penal (que parece darle más importancia a la propiedad que a la vida)?

    Todos tenemos probablemente opiniones distintas sobre estos temas pero es difícil refutar el hecho de que si bien la opinión de la sociedad civil se ha podido ‘tomar en cuenta’ por nuestros soberanos, la nación no ha ejercido nunca su libertad política al respecto.

    Don Antonio, creo que su mayor genio ha sido el de hacernos conscientes por primera vez de que existe una libertad, la política, que está ilegítimamente secuestrada y de que nuestros ideales ya no tienen por qué seguir restringidos al terreno de las manifestaciones estilo Mayo del 68 (toleradas y manipuladas) y las impotentes recogidas de firmas.

    Retomando el principio de mi comentario, sólo querría resaltar que lo que me mueve a mí, y seguramente a otros muchos, a apoyarle con tanto fervor no es una mera apreciación intelectual de su teoría, o la fría admiración por unas asépticas y neutrales reglas del juego, como si fuéramos todos académicos apergaminados en busca de una constitución perfecta, sino porque hemos captado en su discurso la llamada de Rosseau. Creo que sus referencias a este autor (no todas favorables) son la parte más bonita de su obra, ya que nos dan la confianza de que la nación puede ejercer sus derechos políticos, más allá de las libertades civiles que nos permiten gozar en la privacidad de nuestras casas y clubes sociales. También demuestran que busca usted superar la corrupción e imperfecciones que afectan al modelo estadounidense.

    Está usted resucitando entre muchos de nosotros el interés por autores casi olvidados (jamás mencionados en la escuela), como Hanna Arendt, que descubrí a través de usted, de cuyo libro ´On Revolution´ me permito hacer una cita:

    “No hay razón para confundir derechos civiles con libertad política, o identificar estos preliminares de un gobierno civilizado con la verdadera sustancia de una república libre. Porque libertad política, generalmente hablando, significa el derecho a ser partícipe en el gobierno, o no significa nada”.

    Cuanto más se adentra uno en la literatura política clásica (lo que he empezado a hacer con su guía y referencia), más destacan sus aportaciones originales, tales como su síntesis institucional de Montesquieu y Rousseau.

    Le felicito de nuevo por su trabajo.

  15. David Serquera dice:

    El libro que cita Pedro Daniel: “on Revolution” de Arendt es una belleza, recomiendo su lectura como libro de cabecera del ciudadano hacia la Republica Constitucional. Ademas de “Frente a la gran mentira” que en cuanto llegue a casa pienso releer. Enhorabuena Pedro Daniel por tus referencias bibliograficas.
    Un saludo.

  16. Carlos Angulo dice:

    Estimado Don Antonio:

    El artículo de hoy me ha abierto los ojos (de la mente) respecto al problema al que nos enfrentamos, y que es el “problema político”. Y es aquí donde no había caído todavía en la clave de por qué no se había encontrado ninguna solución definitiva.

    Para mí la clave está cuando menciona que “Pero a diferencia de la norteamericana, la francesa no tuvo sabios maestros que reconocieran y plantearan en sus propios términos el problema político”. ¿por qué pienso que esta es la clave? Porque es el punto que me faltaba por ver para poder enlazar el “problema político” con la Teoría del cierre categorial del materialismo filosófico (G. Bueno), y que permitiría establecer la Política como Ciencia, ambas con mayúscula.

    Un sincero y leal abrazo

  17. vicente muguruza dice:

    Es preciso anticiparse al adversario y yo veo al menos dos flancos vulnerables en el MCRC, que son:
    – El pasado de D. Antonio
    – Los derechos humanos en USA

    Nadie está libre de errores, pero quienes ponen en tela de juicio el pasado de D. Antonio no ponen el de los partidos que dicen luchar y haber luchado por la república, pero que la han utilizado en su provecho, como alfombra roja para el accso al poder, pero bien poco la tenían en cuenta después, poniéndola en peligro con sus revoluciones-reacciones, sus ambiciones políticas y personales, desde la Dictadura del General Primo de Rivera, la Restauración, la II República, el Franquismo, hasta finalmente la Transición, donde personajes como Santiago Carrillo, Tierno Galván, Nicolás Redondo, Múgica, Boyer, etc, aplaudieron y aplauden a la Monarquía hasta con las orejas, y gracias a ello tocaron poder, carrera política y coche oficial. Lo mismo le podría haber sucedido a D. Antonio si no pusiese por delante de sus ambiciones personales los valores de la república, por los cuales sigue luchando hoy en día, cuando los demás la siguen utilizando como mera retórica, pero sin ningún progreso constatable hacia su consecución.
    En cuando a los derechos humanos en USA, dada la semejanza de ciertos principios del MCRC con los de la democracia norteamericana, convendría pronunciarse contra la pena de muerte y la tortura, los derechos del detenido, del procesado y del condenado, aspectos de la política USA que repugnan a una mayoría de personas en España.
    Además aquí llueve sobre mojado, pues todavía hay una espina clavada por la forzada entrada en la OTAN.

  18. Antonio Garcia Trevijano dice:

    A los lectores

    No repondí a la afirmacion del comentario 6, de que otra persona le habia respondido con mi nombre, para no tener que juzgarlo como se merece por atribuirme tan asquerosa falta de ética personal y de lealtad al MCRC. Pero su intolerable ignominia ha tenido eco en el comentario 12, a quien tampoco respondo por caballerosidad hacia una “mal pensada”. Si me creen capaz de tener “negros” para que escriban por mi, como hacen casi todos los jefes de partido, o si piensan que los miembros del MCRC son lelos, ¿por qué pierden su precioso tiempo conmigo?, ¿no saben que el primer valor que nos ha reunido y que estamos organizando aquí es la decencia? Sin cumplir esa condicion, nadie está legitimando para comparecer en mi blog. A lo largo de mi vida nunca he tratado con esta clase de personas, y no lo haré en el futuro.

  19. pepe fernández dice:

    Estimado Antonio,

    He leido varias veces el comentario 6, y salvo lo de la anécdota con la letrita del nombre del autor citado, no he visto que contenga cosa substancial alguna para ser discutida. Sólo constato en ese comentario un puro escepticismo que se alimenta y contenta a si mismo sin necesidad de aportar pruebas a favor de lo que afirma y que rebatan las tesis del opinante contrario, es puro relativismo.

    Personalmente no suelo perder el tiempo con algo que está redactado a posta para no ser entendido, y menos con gente cuyo motivo no es investigar para llegar a la verdad sino difamar las tesis que no pueden aceptar ni rebatir.

    un saludo.

  20. Dionele dice:

    Querido D. Antonio,

    Como sabes te he seguido desde los comienzos de este blog, para estar de acuerdo y para discrepar, pienso que desde la lealtad de mi honestidad e independencia: sólo me mueve mi conciencia y en ésta sólo hay deseos de democracia y libertad.
    Eres un formidable teórico, y sabes defender bien el fondo de tus planteamientos, porque entre otras razones, creo que la mayoria sabemos que tienes razón.
    Otra cosa muy diferente son los modos y los plazos. En esto discrepamos.
    Mi granito de arena es la visión estratégica, a lo que me dedico profesionalmente y en este punto habría mucho de que hablar. Con lealtad te lo digo.
    Para mí se trata de sumar, obsesivamente, pues en otro caso no vamos a ninguna parte. Pienso que hay que estar en lo esencial que bien pudiera ser el sistema electoral y poco más.
    Que es mejor, ¿plantear una pequeña reforma que abra la puerta a mayores cambios en el futuro, o, por el contrario plantear una ruptura total que no tendra una adhesion mayoritaria y que a la postre nos dejara como estamos?
    Leeme lealmente Trevijano, no se trata de oportunismo, ni de ignorancia, ni de indecencia.
    Si tuviesemos un lider como Gandhi, adelante con la ruptura, pero sino, si lo que hay es un monton de buenos ciudadanos artos de tanto mangoneo, seamos realistas.
    Y además, en un pais como españa, con su historia, plantear una ruptura…

  21. antonio jesus moreno dice:

    Me sorprende Sr. Trevijano su giro doctrinal, en cuanto a que Vd. defendía, no la separación de poderes, sino la división de poderes.
    Sin embargo, al retraerse a la posición inicial, vd. está permitiendo que un poder dimane de otro, con lo que tienden a confundirse.
    Ello nos da una idea de lo que sería una IIIª República con Vd. de Presidente. El ejecutivo lo devoraría todo, pues, más que la separación es la división pregonizada por Locke la que nos conviene, por más que Locke no la explicitara correctamente.
    Asimismo, me gustaría saber qué piensa del cuarto poder y cómo llegaríamos a la IIIª con su probada enemistad con el Sr. Polanco, que parece tenersela jurada.
    Gracias D. Antonio.

  22. Antonio Garcia Trevijano dice:

    A Pepe Fernandez

    Querido amigo, pienso y he actuado siempre tal como tu aconsejas. Pero ahora, como responsable de mi blog y del espiritu comun que impregna las conductas de los miembros de este MCRC, me creo obligado a dar a todas las impertinencias una segunda oportunidad. No doy una tercera. La obsesion por sumar no puede llevarnos a sumar lo heterogeneo. La comentarista 12 ya manifestó su concepto de la libertad de expresion cuando se opuso a la exclusion de mi blog de los que me insultan o difaman. Gracias por tu apoyo.

  23. mcrc.miguel dice:

    Dionele, el problema no es el tamaño de la empresa, pues esta puede ser tan grande o tan pequeña como queramos que sea, y en este caso, desde el más absoluto respeto para el analista que dices ser, esta empresa es grande para ti porque has interiorizado a la perfección los mensajes oficiales de que lo que tenemos es lo mejor que se puede tener en España. Ahora solo falta que te preguntes para quién es lo mejor y qué vas a hacer para cambiarlo.

    Escuché una vez (no me meto en si es cierto o no) como una mujer que acababa de presenciar el atropello de su hija, levantaba y apartaba ella misma el coche que tenía atrapada a su pequeña dañando su propio cuerpo.
    Cuento esto para que, llanamente, comprendamos que no hay nada irrealizable. Solo necesitamos mirar un poco para ver a nuestra “pequeña” debajo del coche.
    Tristemente las ruedas de la partitocracia y el peso de la monarquía la esta aplastando mientras todos los españoles miran a otra parte. Yo me cansé de apartar la mirada.

    Salud y lealtad.

  24. Guillermo de Ujúe dice:

    Apreciado D. Antonio:
    Ante todo le ruego que acepte mis disculpas por la insinuación que comenta en 19. Desde luego no tenía intención de molestarle, pero al leer su respuesta me quedé muy sorprendido. Precisamente porque el estilo y el espíritu del movimiento que usted capitanea es otro. Por tanto, con la reiteración de mis disculpas me gustaría, si ello es posible, dejar zanjado esa desafortunada intervención mía.
    Por otro lado, tampoco creo que merezca la pena discutir sobre las supuestas o reales lecturas de cada cual. La verdad es que de Jouvenel lo he leído casi todo (la obra de su etapa socialista la conozco un poco menos, aunque la considero igualmente interesante). A mi juicio el asunto clave en nuestra disputa era el “mito de la solución” en política, que así titula Jouvenel el anexo de su Teoría pura de la política (1ª edición en lengua inglesa, 1963). Allí escribe el francés que “el mito de la solución entorpece nuestra comprensión de la política”. Y un poco antes: “lo que caracteriza precisamente a un problema político es que sus términos no admiten solución alguna, estrictamente hablando”. Como sabe, hay aquí implícita una crítica a la deriva positivista de la ciencia política (años 50 y 60). Yo creo que en política el instrumento fundamental es el compromiso (fundamentado en última instancia en la relación mando-obediencia como prespuesto de lo político). Hablo, debo aclararlo de la política interior en condiciones normales. En política exterior, o en una vida política interior amenazada por el enemigo (interior: ETA, la alianza de los partidos, etc.), lo primordial es vencer, pues como decía un general americano “nada hay que sustituya a la victoria”.
    Otro asunto de gran interés es el problema del régimen óptimo, que yo creo un falso problema político. Desgraciadamente, no hay régimen político óptimo, lo que explica una teorización de más de dos milenios sobre las formas de gobierno. ¿No es extraño que en apenas medio siglo haya quedado derogada la importancia filosófica de este asunto? ¿Se puede demostrar que hay un régimen óptimo? No lo creo. Pero sí que hay un régimen mejor que otro, un régimen mejor adaptado al genio o a la historia de un pueblo (y por favor, no piense que me refiero retorcidamente a la monarquía para España, etc.)
    Mi crítica tiene que ver acaso con un problema meramente semántico: ¿en realidad y en la actualidad dice algo homogéneo el término “democracia”? Estimo que contraponer democracia y partidocracia no resuelve las cosas. Siguiendo a su amigo Negro Pavón, interlocutor suyo en algunas columnos memorables de La Razón, tal vez sería preferible hablar de la “nación con libertades políticas”. El problema del poder, por lo demás, nunca cambia: o manda uno, o mandan varios, o mandan casi todos. Pero lo importante, insisto, es la nación con libertades políticas. Un régimen que no las garantiza y que además pone en peligro a la nación, es odioso. Y en este punto remito a algunos de sus estupendos libros que ahora tengo sobre mi mesa de trabajo (“El discurso de la República” y “Frente a la gran mentira”).
    Le agradezco, como siempre, su interés por todos los comentarios.
    Salduos cordiales
    Guillermo

  25. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Dionele

    No estas hablando a un movimiento reformista de la Monarquía. Si tu piensas que la reforma del sistema electoral bastaría para llegar luego a la democracia por qué no la hay en Francia, que no solo tiene un sistema electoral representativo, sino ademas una eleccion directa del Presidente de la Republica.

    No hay un solo precedente de que las reformas (la ultima la italiana) hayan conducido a la democracia, es decir, a la libertad politica. Todos obedecemos al principio del mínimo esfuerzo. Y ese principio nos obliga a la ruptura pacifica de un Regimen de poder rupturista de la unidad de España.

  26. MessageInOut dice:

    Para D. Antonio García Trevijano:

    No tengo idea cierta, lo confieso, de las intenciones profundas que puedan mover algunos los comentarios de este hilo. Aún así, opinaré. La característica fundamental de Internet es, justamente, la opinión fácil y directa en todo entierro en el que se nos da vela.

    Inicialmente, el comentario (6) no me pareció la imputación de la presencia de negros en el blog, sino la simple constatación de que aquí cualquiera puede escribir con cualquier nombre. Yo, que firmo MessageInOut, podría quizás, firmar Antonio García-Trevijano y el programa que mantiene el blog no tendría más remedio que publicarlo automáticamente. Hay medios elementales para evitar eso, además de la revisión de lo escrito por todos, especialmente por el moderador.

    Luego, el comentario (12) ha ido más allá, imputando, desde la liviandad consciente o inconsciente, algo indecente a García –Trevijano. Definiré antes qué es la decencia, porque soy consciente de que vivimos en la España de finales del 2006, y muy pocos conocen su significado: La decencia es la dignidad –gravedad y decoro, honra, pundonor, estimación–, en los actos y en las palabras, conforme al estado o calidad de las personas. Esa es la decencia de la que hablamos aquí.

    El mayor mal que la Dictadura, la Transición y la Democracia Partidaria han hecho al pueblo español es socavar sus valores morales mediante una exhibición continua de actos indecentes en todas las clases superiores, las que tienen dinero o poder. Como consecuencia, cualquier cosa miserable que se diga de alguien es tenida por cierta, y más, en política. Alfonso Guerra, dicen, debía su poder a un tremendo archivo de personas y deshonestidades acumuladas por éstas. Yo creo que ése es un trabajo inútil. No hacen falta archivos, sólo medios para propalar la mentira y el resultado es el mismo y muy eficaz.

    Y llego por fin a donde iba en realidad: los ataques al MCRC no han hecho más que empezar, y ya han apuntado toda una vieja metodología. Un mal llamado maníaco, con diversos nicks, ha atacado desde abajo, desde las cloacas ideológicas del PSOE. Su mensaje, “todo es demasiado: para el hombre real, con menos, basta”. Ahora, llega el ataque desde arriba. Su mensaje: “nada es suficiente: ni la democracia formal es lo bastante representativa”. Este método en pinza era utilizadísimo en las asambleas de estudiantes u obreros de los 60 y 70. También el método ha sido empleado con éxito por las mafias de subasteros para adquirir bienes embargados a bajo precio.No me extiendo.

    Viene al pelo exponer cuál debe ser la actitud de los participantes en este foro. Los malintencionados dicen en otros foros que aquí hay servilismo y pelotilleo hacia García Trevijano. ¡Caramba, si lo dicen hasta de mí, que no puedo ser más irreverente, un outsider hasta caer en lo risible! Y aquí otros me reprochan mi frescura. Dicen los desinformadores de la opinión que quiero ser ministro de la III República, que por eso soy tan contemporizador con las opiniones de un iluminado. ¡Hay que ser memo para creerlo, pero todo cuela, viva el caos, difama, que algo queda! Yo, cuando llegue el caso, Don Antonio, y sea usted Presidente, haré unas oposiciones para ser profesor de Física en un Instituto de esos de los de antes, con libertad de cátedra y cierta disciplina. “Jamás pertenecería a un club que me admitiese como socio”, dicen que dijo Marx.

    La actitud aquí, sigo, ha de ser constructiva, esto es, aportadora y ordenadora, pero libre. El equilibrio entre orden y libertad es inestable, de ahí los bandazos aparentes que todos perciben en el foro. Releyendo mis mensajes dudo de mi propia consistencia: hay cosas que no deben preguntarse, porque hay medios para averiguarlas por uno mismo. Debo leer más, tengo demasiada prisa, he de respetar más a mis semejantes, ¡debo empezar por asentar en mi cerebro el hecho de que son mis semejantes!, etcétera.
    Intuyo, Don Antonio, que, valga como ejemplo, cuando con aparente ligereza dije públicamente que se me daba una higa el asunto Guinea debió usted sentirse algo desencantado. Pero es que yo, Don Antonio, rechazo la lucha en las cloacas de los archivos, aún en el caso de los inocentes como usted y me niego a dar la batalla a unos hideputas deformadores de la Historia en su terreno, que es el de la mentira y el dominio de los medios de comunicación. Lo rechazo, porque no tengo energía suficiente, y lo sé, más que para luchar por imponer la Democracia en lo poco que me queda de vida. Así, digo: “Creo en la inocencia de García-Trevijano en el caso Guinea, pero no estoy dispuesto a que mi trabajo en el MCRC consista en demostrarla, aunque nunca mudaré esta convicción personal”. ÉSA ES LA HIGA. No quiero que la Verdad de las ideas del MCRC tengan que ser como las mentiras del PSOE, que ampararon su veracidad en la supuesta honradez de su fundador en 1879, Pablo Iglesias. La VERDAD, aquí, debe basarse en la RAZÓN, que incluye valores humanos básicos tan razonables como la inteligencia, la honradez y la lealtad para con uno mismo. El resto -dicen que dijo Uno- se nos dará por añadidura.

    Salud y República Constitucional.

  27. Antonio Garcia Trevijano dice:

    al 13 y 14

    Vuestra vision es la correcta. En EUUU encontraron la solucion al problema politico sin saberlo (salvo Hamilton). Buscaron la unidad nacional, con el presidencialismo, y a traves suya encontraron la democracia representativa. En el Reino Unido se disimula la carencia de democracia (separancio de poderes), por el enorme peso de la tradicion de libertades publicas y personales. Pero tampoco hay libertad politica. Abrazos, Pepe y Floriscan.

  28. Luis Sanchez de Rojas dice:

    Para Juan A. Rodriguez Molina:
    De todos tus comentarios se evidencia que tienes mucho que decir, y que además lo dices bien. Cosa distinta es que yo te haya malinterpretado, y por ello te pido perdón.
    Mi afán era manifestar que la opinión casi generalizada, gracias a los propagandistas del régimen, de que esto es una democracia, es falsa.
    Y aquí, lo sabemos todos.
    Como bien dice Don Antonio, la democracia como forma de gobierno, implica unas reglas del juego, y éstas se dan, o no se dan.( Sin duda alguna en el futuro español se darán ). No cabe por tanto hablar de democracias poco avanzadas, profundizar en la democracia u otras lindezas por el estilo.
    Por último, decir que el escrito ” El Problema y la Solución ” me ha encantado, me parece por su claridad genial.Y la verdad es que me anima.
    Salud y Lealtad.

  29. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Miguel de Mallorca

    Tu entusismo no debe permitir que pongas tantas opiniones sobre asuntos diferentes en un mismo comentario. El Directorio inventó la clase politica, que se llamó de los perpetuos, y la corrupcion como modo de gobierno. Por eso fue tan facil el golpe de 19 (no 18 como dicen los historiadores) de Brumario. La servidumbre voluntaria apareció cuando el sistema dejó de ser representativo (Republica de Weimar y en los regímenes posteriores a la guerra mundial, salvo en Francia). Dejo de responder a tus incertidumbres sobre por qué EEUU no establecio la democracia en los paises vencidos, porque eso no se responde con intuiciones sino con datos historicos que no tengo tiempo de dar ahora. Bismarck no es antecedente del Estado de Bienestar, sino de la politica social, que son cosas muy distintas. Debes procurar no salirte del tema propuesto en cada artículo. El camino de la verdad requiere método y datos. Esta critica no quiere coartar la confianza en tí mismo, sino que la uses con método historico y cientifico. Con todo mi afecto, salud y republica.

  30. Dionele dice:

    Ruptura-Reforma.

    Ha dicho alguien en otro comentario que no hay sistema político optimo, sino que uno se adapta mejor a un pueblo según que momento de su historia.

    De verdad, no creo que los alemanes, ni los japoneses, ni los iranies, quieran ni pretendan, ni les gustaria un sistema como el de USA.

    Es cierto, el de USA es sobre la mesa, el más democratico y la envidia de muchos, pero es más que probable que se necesite algo más que un sistema, para que de verdad funcione una democracia. No sé si me explico.

    Desde luego en Italia o Francia estan lejos de USA, pero tambien es cierto que nosotros estamos lejos de Italia o Francia.

    Y sino, mira Inglaterra, que sin ser sobre la mesa un gran modelo teorico de democracia, su arraigo les convierte, para mi, en ejemplo a seguir, un sueño casi utopico en esta españa.

    Llegados a este punto, cabe reflexionar sobre cuanta libertad y democracia quieren los españoles. Más que los alemanes, y ni de lejos como USA. Luego nuestro modelo esta cerca de Inglaterra (ojala!).

    Esta bien la república. Es obvio para cualquier mente pensante. Pero la répública no garantiza nada, como sabemos, por lo que plantear el debate en republica-monarquia solo nos restara apoyos para el objetivo que se pretende: la democracia.

    Es cierto que una mera reforma del sistema electoral no garantiza todos los cambios necesarios, pero tiene de bueno el planteamiento moderado, si se quiere por etapas y permitiria aunar en pasos concretos e importantes a muchos españoles, pienso que a la mayoria.

    Poder elegir a mi representante en una circunscripcion pequeña seria en si mismo una revolucion, un gran mordisco del manjar del poder que el pueblo español se merece. Nad impide, que despues se planteen los siguientes pasos, incluso creo que con mucha mas facilidad que ahora, pues se abririan muchas puertas.

  31. Antonio Garcia Trevijano dice:

    al 16

    Querido Pedro Daniel, no me cansare de repetir que personas como tú justifican la dedicacion a ellas de toda mi obra de filosofía politica. En cuanto a la admiracion por mi teoria, menos decisiva que la esperanza de liberacion que suscita mi practica, debes recordar que no hay, porque no puede haberla, separacion entre una y otra. Gramsci escribió una pagina inolvidable sobre esta imposibilidad. Tambien yo escribi en La Razon un articulo sobre el tema. Si una teoria politica no es practicable, no es tal teoria. La accion politica sin teoria propia de esa accion, no es praxis.

    En correspondencia a tu valoración de mi creacion intelectual, te confieso sin hipocrita modestia que el artículo de hoy no sólo es lo mas revolucionario para la mente porque remueve dos siglos de error y de horror, sino lo mas esperanzador y optimista, porque es la primera vez en la historia europea que se ha definido el problema, con datos corroborados en la experiencia, a la vez que se resuelve con una formula mas senciila y completa que la encontrada por los fundadores de EEUU.

    No me da igual la opinion de mis contemporáneos, pues ardo de pasion para ponerla en la practica de mi patria. Pero todo el poder de la Monarquía, los Partidos, la Prensa, los Bancos, y demas factores de conservacion de las rutinas e intereses del error, serán un cero a la izquierda de este desvelamiento del problema politico, cuando se popularice.

    Y lo inmedito a este descubrimiento trascendental, la creacion y orientacion de nuestro MCRC, es la respuesta historica a la distincion entre problema y conflicto. El MCRC ha nacido para resolver el problema politico, el problema de la libertad, no para mediar o conciliar en conflictos sociales o internacionales. Esto es funcion de las ideologías. El MCRC no acciona ideología alguna, por la simple razón de que su unica finalidad, la democracia como regla de juego, no es, ni puede ser, una ideologia. En la fuerza del MCRC está la solucion del problema politico. Un abrazo infinito de gratitud a vosotros.

  32. Isidro dice:

    Quien escribió el mensaje nº 30 puso “Jamás pertenecería a un club que me admitiese como socio?, dicen que dijo Marx.

    Quiero decir que eso lo dijo Groucho Marx,no Carlos.

  33. Juan A. Rodríguez Molina dice:

    Luis, no necesitabas disculparte; tu comentario no me molestó en absoluto, al contrario, lo agradecí: me sirvió para recordar lo de Cajal.

    Salud

  34. J Cruz dice:

    Estimados compañeros:

    He de admitir que me encuentro un poco sorprendido; me refiero a la aparición, últimamente, de propuestas alternativas que se fundamentan en la creencia de la imposibilidad de una ruptura, o en la necesidad de adoptar una mejor “estrategia”, o en el de recrear el arcano pasado de nuestro portavoz.
    Creía que estó ya quedó claro en su momento.
    ¿Por qué no nos autoinvitamos a releer los principios del MCRC?: por ejemplo, el 18?:

    “XVIII. Porque la Monarquía de Partidos carece de autoridad para garantizar la unidad de la conciencia española, y ha sido foco de golpes de Estado y corrupciones, debe ser sustituida por una República Constitucional, que separe los poderes del Estado, represente a la sociedad civil y asiente el natural patriotismo en la forma presidencial de Gobierno.”

    -Esta es nuestra principal tarea. Vamos a ella. Sustituir no es reparar, o hacer pequeños cambios…
    Respetando a todas las opiniónes, me gustaría manifestar que ya quedó claro nuestro objetivo. Continuémos hacia delante. Aunque no sea moderado, o conveniente estrategicamente. E incluso aún puediendo ser ciertas estas prevenciones, no debemos dejar que nos aparten de nuestro fin como MCRC:

    Pues lo que causa el problema es precisamente la no separación de los poderes estatales y la no representación de la sociedad civil en el Estado de Partidos. La solución no ideológica del problema político es la democracia. Y solo los que no ven el problema rechazan esta sencilla y elegante solución de la ecuación política, que es la causa motriz del Movimiento Ciudadano hacia la República Constitucional.

    Ah!, y mis respetos a JouVenel, del que no he leído nada, se nota verdad?, o era Jouvenal?
    Un fuerte abrazo a todos!!

  35. Antonio Garcia Trevijano dice:

    al 18

    Querido Carlos, te felicito por haber captado la trascendencia de la idea central de mi artículo, un brevisimo trazo de todo el cuadro que haría, en diez volúmenes, de la Revolucion Francesa (cuyo secreto no ha desentrañado ningun historiador, porque no han valorado el efecto retardado de la traicion de la Asamblea, cuando decretó que el Rey no había huido a Varennes, sino que habia sido secuestrado) y de sus consecuencias en los doscientos años de error de la historia europea.

    Me gustaria saber por qué estableces una relacion,
    que yo no veo, entre mis desvelameiento del problema politico y la Teoria del cierre categorial de mi amigo G.Bueno. Si lo puedes explicar en unas pocas palabras te lo agradecría.

    Considera que mi respuesta a Pedro Daniel tambien la dirijo a ti. Con mucho afecto, salud y lealtad

  36. Antonio Garcia Trevijano dice:

    al 19

    Querido Vicente

    Te agradezco tu comentario en lo referente a mi pasado, pero ni mi mas encarnizados enemigos han puesto jamas en duda la coherencia de mi pasado, contra la dictadura, la monarquía, la CORRUPCION, y la partitocracia. Hablar pues de mi pasado supone hablar de la difamacion del PSOE y Herrero de MIÑON, sobre Guinea, de la que he dicho tantas veces que solo fue una gratuita invencion para desprestigiar la unica voz que defendía todavia, a finales de 1976, la necesidad de la ruptura democrática. Toda persona que se haga eco de esta difamacion, tendrá mala fe y será enemiga de la democracia. Gracias por tus buenas intenciones, pero los adversarios del MCRC necesitan mantener viva la repugnante conducta del PSOE con su coordinador en la PlataJunta, para acabar con ella. Con afecto salud y lealtad.

  37. Antonio Garcia Trevijano dice:

    al 24

    Vd no sabe lo que yo defiendo, no tiene nocion de que es imposible una separarcion de poderes que no esten previamente divididos. Vd no ha leido a Locke ni por supuesto a Tocqueviile, que es el teorico de la division de poderes. Vd solo pretende ofenderme con la imagen de una Presidente de la III Republica devorador de todos los poderes. Vd es un sicario de Polanco. VD. no tiene decencia suficiente para estar en este blog. No volveré a contestarle jamás.

  38. Antonio Garcia Trevijano dice:

    al 32

    Querido Luis

    El ultimo parrafo de tu comentario me hace ver que has tenido el talento de comprender cabalmente el alcance historico de mi articulo. Por ello te pido que consideres dirigidas a ti las reflexiones que acabo de hacer a Pedro Daniel y Carlos Angulo. Y como a ellos, un abrazo de infinita gratitud.

  39. Antonio Garcia Trevijano dice:

    al 38

    Mi querido J.Cruz

    No puedo mas que ratificar tu comentario desde la primera a la última letra. Parece mentira que no se respeten a sí mismos. Ganariamos mucho si los perdiaremos de vista. Pues estamos aun en la fase de agrupacion de personas inteligentes, decentes y valientes que conozcan la falsedad absoluta del sistema, la imposibilidad de que se autorreformaae y la necesidad de la ruptura pacifca de la Monarquía para alcanzar la libertad politica constituyente de la democrcaia y la Republica Constitucional. Gracias

  40. Isidro dice:

    Quería decir sobre el futuro éxito del MCRC dos cosas.En contra tenemos la situación de confusión e incultura general que predomina en amplias capas de nuestra sociedad(en cuanto hablamos de política),y a favor,que esas amplias capas y algunas más ,en el fondo,aunque no sepan por qué-yo mismo no lo sabía hasta el otro día-, están descontentas con el sistema que tenemos.
    Puede que seamos nosotros los que ofrezcamos el cauce para paliar ese descontento político,o quizás,también,sea la propia sociedad la que llegado el momento,va a ir a buscar nuestros principios como agua salvadora para el final de un recorrido por el desierto.
    Con esto quiero decir que el MCRC no nace por generación espontánea,sino que estaba condenado a existir algún día.Estamos condenados a ser.
    Una de las cosas buenas de este blog es que uno puede hacer sus pinitos filosóficos…¡y ahí quedan¡

  41. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Isidro

    Nada de pinitos filosoficos. Tiene mas fundamento en la realidad lo que dices, y yo ratifico, que la necesidad historica del desarrollo real de la Idea, segun la dialectica del espiritu de Hegel, o la del materialismo historico de Marx, en cuyo pretendido caracter cientifico se basó la revolucion de Lenin. Nosotros no soñamos. Admiro mucho la obra de Marx y el talento politico de Lenin, pero ninguno de ellos separó el problema politico, la libertad, del conflicto de clases, la igualdad. La historia ha demostrado la tragedia de esta confusion entre problema y conflicto.

    Nosotros no proponemos una revolucion burguesa, ni una revolucion socialista. Contra el caracter ideologico de ambas revoluciones, nosotros hemos iniciado ya la revolucion realista de la libertad politica, la que que resuelve el problema eterno de la legitimidad en la relacion mando-obediencia, el problema de la servidumbre voluntaria, es decir, el que desde La Boethie hasta hoy nadie había resuelto en la teoria ni en la practica politica. Eso es lo que tu has visto, admirable Isidro, con un tipo de intuicion genial. Con mi eterna gratitud.

  42. Lorenzo Alonso dice:

    Buenas noches D. Antonio.
    Hace tiempo que no participo en el blog.
    La causa fundamental es que estoy recuperando las lecturas que no tenia hechas. Espero superarlo en septiembre.
    Puede Usted estar feliz.
    Tiene unos seguidores maravillosos: la flor y nata de la sociedad civil.
    Con todos los tripulantes del barco he recordado

    cosas malas:
    profesores que han huido a Yale para publicar sus artículos científicos,
    demagogos que dan un repaso a la historia de las ideas politicas para concluir que no hay sociedad civil, como si nosotros, el tendero, el abogado, el médico, etc. fueramos alienígenas,
    pactos sindicales con prejubilaciones jugosas que anuncian la ruina industrial de una región (Asturias) ó una institución (RTVE), etc.
    un participante, tan libre, que quería casarse con su perra…..sin pedirle permiso a ella,

    cosas buenas:
    las intervenciones de Gabriel Albiac,
    las conversaciones sobre el origen de la civilización con Freud, Malinowski y Hartmann al fondo,
    las ilustraciones del funcionamiento de la sociedad romana,
    las investigaciones de Hannah Arendt sobre los totalitarismos,
    las explicaciones sobre el funcionamiento de este tipo de sociedades en la epoca dura (adoctrinamiento y si no exterminio) y en la época blanda (mercado negro, economía sumergida, etc),
    el frio de la inteligencia y el fuego del corazon para enfrentarse a estas situaciones,
    la organización de la inteligencia para la MCRC, etc.

    Dos hechos de la actualidad son el ejemplo vivo de la ausencia de control y del Estado de Partidos:
    El futuro candidato socialista (Montilla) a Presidente de la “Nación Catalana” lo primero que piensa hacer es pactar las listas electorales con su antecesor,
    El nuevo ministro de Industria y demás (Clos) ha sido ascendido de Alcalde a Ministro, por su incompetencia: deja el Ayuntamiento de Barcelona de 1.593.075 habitantes y un Presupuesto de gastos en 2005 de 1.916 millones de euros, con más de 1.050 millones de euros de deuda (770 dispuesto y 280 disponible). ¿Quién elige al siguiente Alcalde de Barcelona? NADIE, será el siguiente de la lista.
    Como Usted dice: estos son los problemas.

  43. MessageInOut dice:

    La única concomitancia entre problema y conflicto –al nivel que nos incumbe– hace referencia a que ambos puedan ser materia de discusión. El resto los distancia. El conflicto, en sicología, por ejemplo, se debe a la convivencia en el individuo de predisposiciones contradictorias capaces de crear desasosiego y disturbios neuróticos; en lo social, es riña, contienda, incluso combate armado, un trance de difícil salida (el conflicto árabe-israelí, por ejemplo). El problema, también el social, es una cuestión que se debe aclarar, una proposición de solución difícil, pero alcanzable; el planteamiento de una situación cuya respuesta desconocida debe obtenerse, siempre que sea posible, a través de métodos científicos.

    Desde mi arrogancia, siempre he creído que todos los problemas tienen solución: puede que sea única, múltiple o indeterminada, como en ?lgebra, pero la tienen. Sólo es cuestión de inteligencia, perseverancia y rigor, el encontrarla.

    Sólo los conflictos pueden ser irresolubles, esto es, eternos, o vivos hasta la muerte de sus protagonistas.

  44. Forciscan dice:

    Sí, es la primera vez que se que se ha definido el problema.Un analisis real de tal calado sin basarse en conjeturas, ni en intuiciones geniales en el vacio, ni en otras teorias(España invertebrada:ausencia de feudalismo etc).

    Es tan claro el articulo, como dice don Antonio”con datos corroborados en la experiencia”,tal su seguimiento pegado al largo proceso historico, desvelando los errores que los demas resuelven o bien otorgandoselos al azar o bien con impotentes especulaciones, que de el resulta toda una leccion historica y de pulcritud científica.
    Tengo la sensacion de poder tocar la historia mientras lo leo, hecho sobre hecho, entendimiento sonbre entendimiento.Tan claro como el agua y de un sorbo.

    Con la seguridad de haber decubierto algo valiosísimo le doy las gracias.

    Salud y Lealtad

  45. Carlos Angulo dice:

    Estimado Don Antonio:

    Como respuesta a su comentario 39, intentaré explicarme desde el profundo pozo de mi ignorancia respecto a la relación entre el problema político y la Teoría del cierre categorial de Gustavo Bueno. Voy a ponerme la venda antes de tener la herida diciendo que mi comentario (18) fue escrito “al vuelo”, como una visión que sin haber sido meditada escupí en público, y que ahora me provoca un poco de pudor y sonrojo.

    La teoría del cierre categorial de Gustavo Bueno (a grandes rasgos) establece una referencia válida para discernir de entre las disciplinas de conocimiento humano (música, pintura, geometría, química, física, etc) las que pueden considerarse Ciencia de las que no.
    Para ello utiliza dos conceptos:
    El concepto de cierre, en el sentido de mundo cerrado, tomado de las matemáticas, el cierre operatorio. Cuando un conjunto de operaciones se aplica a un sistema de términos, vuelven a producir términos que pertenecen al sistema, por ejemplo: si tomamos los números enteros (1, 2, 3, …) respecto de la operación suma, cualquier suma de dos enteros da como resultado otro entero. Otro ejemplo típico es el de la química, en la que a partir de los elementos de la tabla periódica de Mendeleyev, y con las leyes de la química, cualquier combinación (molécula) sigue estando enclaustrada en la química (creando nueva terminología química).
    Por otro lado utiliza el concepto o la idea de categoría, tomada de Aristóteles, para quien las categorías son las grandes esferas en las que se reparte el mundo, y establece (G. Bueno) que hay en el mundo tantas categorías como Ciencias, que en los ejemplos que he puesto serían la química y la aritmética. Y llega a esta conclusión basándose en los cierres, o sea, que es el cierre de la aritmética, el que establece que ésta sea una Ciencia, y es el cierre de la química el que establece que ésta sea una Ciencia. Por tanto estas Ciencias son cerradas (que no clausuradas o acabadas), o sea que se establecen los límites mediante la razón de por qué la química, la geometría o la aritmética sean Ciencias, y no lo sean la pintura, la poesía o la carpintería.
    Gustavo Bueno descubre entonces que cuando una Ciencia esta cerrada, es cuando empieza a ser Soberana en su propia materia y empieza ser la base de descubrimientos realmente importantes. Además da un criterio inteligible para saber cuando una Ciencia comienza a serlo. Por ejemplo la química, podría decirse que empieza con los metales, con el descubrimiento de las aleaciones, con la alquimia … ¡falso!. La química nunca pudo existir como Ciencia antes del descubrimiento de los elementos químicos, o sea desde Lavoisier, Dalton o Meldeleyev en el siglo 18, que son los que crean la terminología química y comienzan a descubrir las operaciones respecto de las cuales se puede establecer el cierre (reacciones químicas). Entonces las Ciencias así entendidas, no agotan la realidad, sino que nos la abren para que la conozcamos.

    Entonces respecto de la política, ¿cuál es la terminología política? … Estado, poder(es), legislación, constitución, libertad (política), soberanía, elecciones …
    Y las operaciones, las estamos descubriendo con la Democracia (con mayúsculas), que sería la que proporcionaría el cierre. En esta ciencia no cabría la arbitrariedad, la demagogia, son las normas del juego, como lo son la suma en la aritmética, la proyección en la geometría o las reacciones en la química. Y en esta ciencia somos absolútamente (al menos yo) incultos. Al menos hasta hoy que leí su artículo, y fué como cuando en una habitación complétamente oscura se abre una mínima rendija en la puerta, por donde entra la luz que todo lo cambia. Ahora no podré en toda mi vida dejar de intentar abrir un poco más esa puerta.

    Un abrazo

    PD: “Agítese antes de usar”.

  46. David Serquera dice:

    Dejo un enlace donde se pueden leer los “federalist papers”. El n 51 es de especial interes, alli podreis encontrar que “Las ambiciones deben contrarrestar a las ambiciones” y que ” Primero debes permitir que el gobierno (Estado) controle al gobernado; y a continuacion obligar(al Estado) a controlarse a si mismo.”

    Esta en Ingles:
    http://thomas.loc.gov/home/histdox/fedpapers.html

    No se si lo escribio Hamilton o Madison.

    Un saludo.

  47. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Carlos

    Tu brillanta aclaracion es muy pedagógica y nada dogmatica. Yo tenía una idea mas compleja de la teoria de Bueno. Reconociendo el gran rigor de su trabajo, la idea de cierre y de categoria tambien estan en la novela. En el prólogo al libro de Garcia Viño sobre La Cultura como Negocio, la novela y la historia las considero complementarias (ésta da noticias de hechos pasados, aquella, de sus causas). Pero la novela es un mundo cerrado,mientras que la historia es un mundo abierto. Estas reflexiones y otras en distintos campos del saber, me hacen dificil ver que cierre y categoria sean elementos fundadores de la ciencia y no de su reconocimiento por la comunidad científica.

    En todo caso, la hipotesis de Bueno debe ser muy Buena (perdona la vulgaridad) si tiene virtualidad de hacer comprensible que ciencia politica es la que resuelve el problema de la servidumbre voluntaria. Si conocieras mis estudios sobre la Revolucion Francesa, y sobre la absoluta falsedad de las ideas constitucionales de Siéyés, que decidieron el triste porvenir de Europa, tu pequeña rendija se abriría como ventanal al sol.

    Es emociante conocer a las personas vivas a traves de sus ideas. Hasta ahora eso solo me pasaba con los muertos. Tu rigurosa aclaracion me será muy util. Volvere a leer a Bueno y seremos no amigos del alma sino del mismo ideal que la aprisiona. Gracias y hasta otro momento de felicidad mental, salud y lealtad.

  48. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Forciscan

    He vivido la historia de la Revolucion francesa y la de Europa con la pasion y la perspicacia de un enamorado de la libertad no correspondido por su amada. Eso me permitio descubrir todas las mentiras y traiciones de la libertad europea. Pero nunca me canse de buscar las causas de su traicion.

    El artículo que has leido toca tu corazon, único organo que abre la mente, porque has sentido en su latido el palpito de la historia.

    Hablas de Ortega y Gasset, un filosofo que puso en el corrupto Mirabeau el ideal del politico, no podia decir mas que frivolidades y falsedades politicas en su España Invertebrada. Gracias, amigo, por sentir al leer la emocion que tuve al escribirlo.

  49. MessageInOut dice:

    Tiene razón, señor García-Trevijano (47), pero no se me alcanza en qué me confundo. Le hablaré como proyectista: conflicto y problema son dos estadios de un proceso.

    Un conflicto es una situación enredada que afecta a un determinado grupo humano o a toda la sociedad, generalmente de difícil salida y consecuencias inciertas. Si no afecta a la gente, no es un conflicto. Se manifiesta como un estado de necesidad (la prioridad es identificar bien esa necesidad) y ocurre debido a la existencia de un problema. Un problema puede describirse, entonces, como el reconocimiento de la presencia de un conflicto entre un estado de cosas real, y nuestros deseos y nuestras posibilidades de alcanzarlos. Las desgracias de la vida, admitidas de grado, no son problemas. Si no hay problema definible, no puede haber conflicto resoluble. Si lo hay, se diseña y ejecuta un proyecto para resolverlo. Sólo entonces, nunca antes.

    Un problema se enuncia a través de una exposición clara y detallada de los aspectos de un estado de cosas que generan el conflicto. El planteamiento del problema se realiza a través de la identificación, descripción y análisis de las variables que son importantes para determinar en qué se deberían modificar para alcanzar unos valores deseables o tolerables. El problema real se resuelve luego modelando un sistema mental simplificado que lo describe, con dos significantes: el objeto real y el sistema real que lo aportará.

    Esto es compatible con que también sean y les llamemos problemas a los matemáticos, y no conflictos. Le planteo un problema si le pregunto: “¿Sabría usted cuál es la moneda falsa de entre doce en sólo tres pesadas en balanza de fiel, y si pesa más o menos que las otras?” Planteo un conflicto si le digo: “Tiene usted 11 monedas, y yo sólo una, y me parece injusto, me angustia y me crea la necesidad de arrebatarle 5, como poco”. El problema, aunque no es elemental, tiene solución. El conflicto no tanto: si le arranco las monedas, o si me aguanto, sigue sin resolver. Debo identificar antes el problema que causa mi necesidad incontenible y proyectar cómo resolverlo.

    Finalmente, si le planteo: “Señor García-Trevijano: le odio desde siempre, no soporto que sea usted el personaje político español mejor considerado en el plano intelectual, no puedo ni quiero evitarlo, es algo químico, qué quiere que le diga”, y usted se rebajara a corresponderme, lo nuestro, en puridad, sería un extraño conflicto sin problema racionalizable. Sospecho que algunos conflictos entre etnias son así de ilógicos. Nadie define el problema. Nadie proyecta la solución. Conflictos que ocultan lo imposible en su centro, que se vuelven sobre sí mismos, sin salida, en eterno movimiento circular, deudas nunca pagadas, la paz de unos es el sufrimiento de otros.

    En la resolución de ningún problema, creo yo, pueden participar las pasiones –aunque siempre estén en los conflictos-, porque ofuscan la mente; así, ni la envidia, ni el deseo, ni siquiera el amor me ayudarán a encontrar el procedimiento para hallar la moneda falsa. Aunque alguna vez he oído decir que es apasionante el uso del raciocinio, no acabo de creer que sea una pasión; lo que sí produce el raciocinio es una gran satisfacción cuando se alcanzan las soluciones. Las ciencias –debido a lo que Carlos Angulo comenta inteligentísimo en (49)- se plantean y resuelven muchos problemas sin conflicto previo, y avanzan con pasos de gigante, dejando atrás a la Humanidad con sus pasiones. Pero éste es otro debate.

    Salud y República Constitucional.

  50. pepe fernández dice:

    Estimado Carlos Angulo

    Gracias por la breve y clara exposición de la Teoría de G. Bueno.

    Opino que la Teoría Pura de la Democracia ha dado con la mejor definición operacional de lo que es ciencia: cuando sus contenidos y metodología se separan claramente de lo ideológico, tal y como lo entiende D. Antonio. Este descubrimiento es el que me ha abierto los ojos, pues explica históricamente porque una ciencia dura y pura constituida, sobre la que nadie tiene dudas que se define de acuerdo a la Teoría del Cierre Categorial, se puede tornar en una peligrosa pseudociencia cuando la separación que mantiene con la ideología se anula, y todos conocemos ejemplos claros: La Biología y la Teoría de Darwin, que adaptan los científicos alemanes a la ideología nazi, la propia física que excluye a la Teoría de Einstein y otras por no considerarlas “arias”. En Rusia tenemos el caso Lysenko etc.

    Por tanto la prueba es negativa, sabemos lo que es una ciencia cuandos nos damos cuenta de que nos han metido gato por libre, llamándola entonces pseudociencia. Esto lo distingue por ejemplo del arte, que sigue siendo considerado arte a pesar de que sea en gran parte pura ideología, caso del arte moderno.

    El segundo descubrimiento de la Teoría Pura de la Democracia es la receta, deshácete de la ideología aplicando reglas, como reconozco que la regla en si misma no es ideología? pues operacionalmente, si un chino comunista y un alemán católico o un alemán católico y un alemán comunista aplican la misma regla el resultado tiene que concordar, esto es lo dice la Teoría Pura de la Democracia. La ciencia de ese modo se define metodológicamente como un conjunto de reglas y su resultado un conjunto de leyes que se pueden distinguir perfectamente de la ideología presente en las pseudociencia y que no depende de voluntades o querencias humana sino que refleja el ordenamiento objetivo del mundo.

    No se si D. Antonio ha sido consciente del valor epistemológico de su Teoría en general. En concreto, tengo que estar de acuerdo en que la ha dado la posibilidad a la Política de convertirla en un conocimiento próximo a las ciencias al separarla de la ideología operacionalmente. Ahora todos gracias a D. Antonio nos podremos dar cuenta cuando en una discusión política nos han metido “gato por liebre”, cuando con pretensiones científicas los “politólogos” sólo están haciendo ideología. Cuando no se están resolviendo problemas sino conflictos mediante el consenso.

    un saludo republicano

  51. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Messagein

    Si partimos de sus disntintas etimologias, será facil distinguir el conflicto social (choque que produce aflicción) y el problema politico (cuestion de poder no resuelta). Lo conflictivo es aflictivo y produce malestar en la sociedad. Lo problematico del poder crea insatisfaccion mental y genera malestar en la cultura.

    Con esta sencilla distincion se puede salir de la confusion entre problema y conflicto. Cosa que no hizo Bertrand de Jouvenel, pues todos los ejemplos que puso de problemas politicos eran conflictos nacionalistas o de clases, imposibles de resolver (disolver) con los métodos resolutivos de la ciencia Esta distincion no evita que el problema politico por antonomasia, la servidembre voluntaria, cree conflictos sociales mientras que no esté resuelto por la ciencia práctica que formula la “Teoría Pura de la Democracia”.

    En la resolucion de problemas entran en juego, amigo proyectista, las llamadas pasiones intelectuales, de tal trascendencia para el conocimiento que algunos filosofos de prestigio llegan a considerarlas no solo condiciones subjetivas del conocer (curiosidad, apego a la verdad), sino integrantes del propio proceso de conocimiento. Es una pasion intelectual, por ejemplo, la que me empuja a debatir contigo. verdadero

  52. Martín-Miguel Rubio Esteban dice:

    Mi querido Antonio: Es fundmental repetir una y otra vez tu idea básica de que una Democracia no es una oligarquía, ni siquiera una poliarquía, de que mandar varios, treinta, cien, cuatrocientos o dos mil – por citar oligarquías clásicas -, sin instituciones de control ni separación de poderes, viene a ser lo mismo que una tiranía, que el gobierno de uno solo. Eso ya lo intuyó Aristóteles, y Alexis de Tocqueville lo probó en su obra “El Antiguo Régimen y la Revolución”. El absolutismo administrativo de Luis XIV se multiplicó tras la Revolución. No es el mayor o menor número de mandamases lo que caracteriza un régimen de libertad. Cuando Lenin decía que “si Rusia ha estado hasta ahora gobernada por 30.000 príncipes, mejor lo harán 300.000 comunistas” era conscientemente continuista respecto a la aniquilación de la libertad, fruto prohibido después de la Revolución. La importancia está en las formas y no en un número determinado de nombres propios. Abrazos leales

  53. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Pepe

    Tu comentario a la excelente reflexion comparativa y convergente de Carlos, entre la Teoria del Cierre Categorial y la Teoria Pura de la Democracia, lo suscribo, dándole valor de interpretacion auténtica

    Respecto del arte, en mi libro ªAteismo Estético” he tenido que crear el termino “modernitario” para distinguir el arte que se produce con intencion o inspiración ideológica (las vanguardias del siglo XX, que inhumanizaron el arte), del arte clásico o moderno, que solo permite introducir ideologías en la contemplacion de la obra por el espectador, pero sin agotar la expresion estetica de la misma.

    Respecto de la conciencia del valor epistemológico de mi Teoria Pura, solo puedo indicarte que cuando la escribi estaba imporesionado por la teoria del conocimiento de Polanyi, sobre la participacion del autor de ciencia no solo en el conocimiento de la parte del mundo que teoriza, sino en la acción de su teoria sobre el mundo. Sabiendo, como sé, que el Estado condiciona la produccion de ciencia y la interpretacion ideologica de sus descubrimientos, era imposible no ser consciente de la trascendencia epistemologica del aislamiento del problema politico para resolverlo racionalmente sin ideología. Pero no fuí consciente de que la distincion entre problema y conflicto, pudiera ser util para desenmascarar las pseudociencias de la naturaleza. Solo pretendía que mi teoria deslegitimara a toda la ciencia politica o politologia. Por eso mi teoria no se apoya en ella, y en el fondo se limita a encontrar la sintesis de Montesquieu-Rousseau en el terreno de la libertad de accion, y no en el de las ideas. Esta osadía no la acometió antes ningun pensador, ninguna filosofia de la accion y ningun sociologo, porque toda la cultura europea, posterior a la Gran Revolución, incluso la más alta, era heredera del tratamiento revolucioario del factor politico como uno mas, y no determinante, de los factores sociales.

    Sois los cientifios y filosofos del MCRC, vosotros, quienes llevareis a vuestras respectivas disciplinas las enseñanzas epistemológicas que puedan derivarse de mi analisis fenomenologico (reduccionista) de la servidumbre voluntaria. Pues la ciencia pura libera, y la ciencia ideologica, esclaviza. No sabeis la felicidad que me procura vuestra comprension cabal de la Teoria Pura de la Democracia. Hasta pronto con mi Fraternal Abrazo.

  54. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Tienes tanto razón en lo que dices, querido Martin Miguel, que a la democracia no la tipica el número de mandamases, y ni siquiera la libertad politica constituyente que la establezca, sino la garantia institucional de la permanencia de esa libertad politica. La democracia es la garantía de libertad politica mediante reglas de juego no ideologicas. Es decir, mendiante reglas constitutivas del juego del poder politico, y no de sus jugadores. Abrazos

  55. Isidro dice:

    Quería decir,que se me ha ocurrido una manera de pasar a la acción.Tranquilos que se que aún no es el momento.La idea se me ocurrió pensando en las próximas elecciones autonómicas,y consiste en hacer campaña por la abstención.A mí,debido al artículo que publiqué el otro día(Por qué no voto),ya me han parado por la calle un par de personas interesándose por el mismo,y preguntándome quien es ese Trevijano,que les suena pero no saben de qué.
    Se me ocurre para cuando llegue la campaña ,hacer un montón de fotocopias de mi artículo y repartirlas en distintas poblaciones de mi comarca pidiendo la abstención.
    No sé,hay tiempo e ideas para proponer.De momento lo dejo aquí.

    Doy por supuesto,que lo de mi artículo lo digo pensando en hacerlo sólo yo.Los demás pueden realizar otras iniciativas…tiempo hay.

  56. Lorenzo Alonso dice:

    Del 46, me he acordado ahora que he leido lo que dice Isidro.
    Una pequeña acción: he enviado 50 “e.mail” para que conozcan este blog y participen en este Movimiento.

  57. Antonio Garcia Trevijano dice:

    al 46

    Querido Lorenzo

    Entre el malestar creado por dos de los primeros comentarios y la felidasd de los últimos, se me olvidó responderte. Espero que los retrasos de lectura sean debidos a cosas mejores que leer. Creo que fue Emerson quien dijo que no deben lamentarse las lecturas que no se hacen, sino las acciones nobles en las que no se participa. Pero olvidaba que hay lecturas, como las de este blog, que son los comienzos de la accion colectiva por la libertad.

    Haces bien en recordanos lo que hacen los partidos gubernamentales en Cataluña, junto al inventario de cosas malas en la realidad politica y cosas buenas en nuestro MCRC. Hasta pronto salud y lealtad.

  58. Martín-Miguel Rubio Esteban dice:

    Querido maestro: Tu perseverancia y tenacidad en la lucha por la Democracia son heroicas. En el mundo clásico sólo Demóstenes con su poderoso voz en defensa de la patria y la libertad resistió tantos años en la brecha. La diferencia está en que Demóstenes tuvo la suerte de sacar a sus conciudadanos de su inveterada indolencia y su arraigado desinterés por sus libertades públicas – aunque sólo fuera para sucumbir con dignidad ante un Rey bárbaro -, y tú aún no nos has podido despertar. Un fuerte y sincero abrazo

  59. Lorenzo Alonso dice:

    Querido maestro: al recordarme esa frase de Emerson demuestra que conoce el alma humana muy bien.
    En este caso, el ignorante fui yo, pues utilicé el lenguaje mal al decir: “….es que estoy recuperando las lecturas que no tenia hechas” cuando en realidad deberia haber dicho: “….es que estoy recuperando algunas lecturas de comentarios que se hicieron en agosto en este blog que no tenia hechas”.

    Desde que me puse en contacto con este blog estoy haciendo propaganda del problema que tenemos en España: “la no separación de los poderes estatales y la no representación de la sociedad civil en el Estado de Partidos”…cuya “solución no ideológica del problema político es la democracia”…y que “esta sencilla y elegante solución de la ecuación política…..es la causa motriz del Movimiento Ciudadano hacia la República Constitucional” (AGT).

    Pensaba seguir haciéndolo a no ser que mi estrategia esté equivocada y me esté precipitando. Por favor, los que sois mas ilustrados en esta materia, decidme en lo que me equivoco.

    Soy inductivo y prefiero comenzar de abajo a arriba, moverme en terrenos que conozco. Asi que la proxima acción que pretendo llevar a cabo: otra tanda de “e.mail” y modificar una pagina web que tengo en un servidor gratuito para que haya un “link” directo a nuestro blog.

    Muchisimas gracias por su deferencia, Maestro AGT.

    Nota: AGT= Antonio García-Trevijano

  60. Juan A. Rodríguez Molina dice:

    Apartando un poco lo de Ramón y Cajal (que él refería a la elaboración de un trabajo científico), voy a hacer públicas las reflexiones que, espero, me permitan ver si tengo algo que decir o no sobre «El problema y la solución». Otra cosa será, luego, no decir más de lo que tenga que decir (es decir, lo que no se haya dicho ya y sólo eso) pues, siendo el mayor acierto de la científica observación cajalina, suele ser donde más patino y, en general, se patina. (Por ejemplo, sobra desde “Otra…”).

    Creo que lo fundamental o el centro del argumento del artículo está —o destaca— al decir: «Se equivocan hombres tan inteligentes como Bertrand de Jouvenel cuando piensan que el problema político no tiene solución».

    Me gusta pensar que la lucha constante de D. Antonio estriba en que, en política, tiene que haber problemas y no conflictos porque los problemas —bien planteados— pueden resolverse, los conflictos sólo pueden taparse más o menos tiempo. Entonces, ¿por qué una persona inteligente, como se afirma de Jouvenel (y no es el único en sostener tal postura), no admite dicha posibilidad? Pues, entiendo, aunque se diga “el problema político no tiene solución” lo que se está diciendo es “en política no hay problemas, sino conflictos”. O lo que es lo mismo, en política dominan las pasiones, no las razones, y es empresa condenada al fracaso pretender lo contrario.

    Dada la experiencia y conocimientos de D. Antonio, o sea su inteligencia comprobada, no se puede oponer a tantos otros experimentados y leídos hombres con la torpeza que podría esperarse en un joven y racionalista radical (o apasionado conservador). De hecho, basta ver cómo en la Introducción a su Teoría Pura de la Democracia afirma lo siguiente: «Sobre todo cuando se piensa, como yo pienso, que la política no es una acción social guiada por la razón universal o el comportamiento racional, sino una conducta colectiva dictada por las pasiones irracionales (…)» ( Frente a la gran mentira, pp. 163-164). En suma, si hay anarquistas, precisamente porque siempre existirá dominio de unos sobre otros, D. Antonio apela a la razón, justamente porque actuamos de forma irracional. Se entenderá mejor la (sana) intención de esto, un poco después.

    Si seguimos leyendo la obra citada, observamos que no debería haber usado, yo, el plural (problemas), sino el singular (problema), como hace Antonio, ya que «el tema de la condición humana, (…), no es en el fondo el problema de la teoría política. Su tema exclusivo es el del poder. Y dentro de la inmensa variedad de poderes sociales, sólo se ocupa del poder político, del poder que llegan a tener unas personas sobre todas, (…).» (p. 164). Tras diferenciar este poder de los otros, sostiene algo con lo que han estado de acuerdo no otras ideologías, por muy revolucionarias que se creyeran, sino únicamente los anarquistas: «Toda la teoría política clásica, salvo el pensamiento utópico, ha sido una continua elaboración de ideologías del poder y del Estado». El invento de la soberanía, palabra mágica para muchos, no consiste más que en identificar el principio con el ejercicio del poder, cambiar de Dioses o de mayúsculas, para —ahora en palabras de Antonio— seguir «en el mismo sitio de subordinación planetaria» (p. 166); porque la soberanía pertenece al terreno, o casi, del absoluto, allá donde reside la máxima autoridad; como si fuera imprescindible que hubiera una autoridad máxima, inapelable. La distancia entre el anarquismo —«irreprochable en el terreno de las ideas» (p. 164)— y la democracia se produce, sin embargo, en este punto: el anarquismo quiere liberarse de ella (olvidando «la condición humana» (p. 164), creyendo que todos son como ellos); la democracia, dividir el poder. Mas no basta con dividir y separar los poderes del Estado, es preciso que ninguno prevalezca sobre otros, que ninguno sea soberano (Montesquieu); y esto es lo que se olvida en Europa por culpa de «la teológica voluntad general y de la soberanía popular» (Rousseau). Así, de la cita de Chamberlain (p. 169), al “fundamentalismo democrático” de G. Bueno y —si no me equivoco— al “democratismo” de Antonio hay un paso. Estamos ante la Gran Mentira.

    Detengámonos aquí, pues nos acercamos a las puertas de la Teoría Pura de la Democracia y, lógicamente, de la solución. Quiero decir, hasta ahora se nos ha descrito el problema, pero seguimos en la introducción, «es decir, en esa previa labor profiláctica (…)». (p. 170). Ha «separado la teoría de la democracia de la teoría de la libertad. También hay que separarla de la teoría general del poder político.» (p. 171) porque «La libertad política se parece mucho, pero no es lo propio de la democracia. Lo propio de ella es conservarla.» (p. 170). Antes de abordar la solución, he rozado (o querido tocar), al menos, tres cuestiones diferentes, pero me estoy extendiendo mucho y voy a ceñirme a la que considero más importante:

    Si, en política, es o no posible el dominio de la razón, aunque restrinjamos su uso a unas reglas sencillas y admitidas por todos. Si es posible convertir en problema lo que, salvo quizá en momentos históricos muy determinados (Grecia Antigua, y no en toda; formación de los EUA, con reparos), siempre ha sido un conflicto. (Acaso ahora, en la actualidad, estemos en uno de esos momentos, siempre diferentes; a saber, que, al haber sobrepasado toda medida, necesitemos volver a medirnos con menos pretensiones o libres de absolutos).

    Al aceptar el valor de la ingenuidad (p. 188) y estar ya en movimiento, quizá fuera más directo declarar dignamente que no aceptamos más soberanía que la de la razón y su “fría” lógica. Ingenuidad relativa, porque al ser esa misma razón la que nos puede paralizar, debemos ser conscientes de que no es la razón la que nos lleva a declararla soberana, sino, ¡qué cosas!, una pasión. Pero no de servidumbre. Y, quizá, tampoco de libertad. Yo creo que es pasión por la razón. ¿Cómo vamos, sin ella, a conservar la libertad que tenemos gracias a ella?

    Salud

    P.S.: Llevo más de dos años intentando “adaptarme” (no soy filósofo) al materialismo filosófico; es lo más serio y consistente que conozco. Es de agradecer la intervención sobre la Teoría del Cierre Categorial, pero advierto a los que han oído hablar de ella por primera vez que aún no se ha publicado el sexto volumen de ¡quince! previstos. Entre otras cosas, porque no se ocupa sólo de las ciencias que pueden operar tal cierre, sino también de las que no pueden sin que, por ello, sean inútiles o secundarias; depende de la metodología que empleen (alfa y beta, con subdivisiones), etc. Lo importante es tener muy presente que el sujeto de esa filosofía materialista es «operatorio». Porque el ciudadano del MCRC debe ser consciente de que también es así. (Es lo que subyace en el fondo de mi larga —perdón— intervención y que he procurado condensar en su último párrafo; aunque no lo parezca).

  61. Martín-Miguel Rubio Esteban dice:

    Si la vida, como dijo Popper, consiste en resolver problemas desde el mismo día en que uno nace – y ya probablemente antes -, y si el hombre es verdaderamente un “zôon politikón”, se impone el hecho de que el político es aquél que debe resolver ( ¡y no generar! )los problemas que a cada paso aparecen en la vida social, siendo la política el vademécm o método para tales soluciones. Por otro lado, la historia de la democracia ( Atenas, República Romana, EEUU ) nos enseña a tomar hasta con flexibilidad el mismo método democrático. En plena Segunda Guerra Púnica, cuando los comicios de diciembre del 215 desinaron como cónsules a Tito Otacilio Craso y a Marco Emilio Régulo, dos perfectas nulidades militarmente hablando, Fabio Máximo, representando a la clase militar, invalió la votación, pues ésta ponía en peligro la supervivencia de la misma República. Llamados a votar de nuevo, los romanos eligieron como cónsules en aquellos momentos de guerra al propio Fabio Máximo y a Marco Claudio Marcelo, los dos mejores generales después de Escipión. Es decir,a los romanos nunca se les ocurrió ver “religiosamente” la decisiones de los comicios, máximo cuando en ellos les iba la vda y la salvación de la patria.

  62. Roberto Trujillo dice:

    Queridos amigos, os comunico con alegría que mi carta dirigida al periódico el Mundo fue publicada el sábado. Os adjunto el texto.

    El sistema electoral
    no es representativo
    Sr. Director:
    Como ciudadano me inquietan
    ciertos ejemplos
    que explicitan el delicado
    estado de nuestro sistema.
    El más reciente es el debate
    abierto sobre los posibles
    candidatos a la alcaldía de
    Madrid por el PSOE. Me
    preocupo porque, una vez
    más, tengo la sensación de
    estar en un hipódromo donde
    la carrera ha comenzado.
    Algún caballo ganará, pero
    mi posibilidad de influir en
    el resultado es nulo. Nuestro
    sistema político es igual, no
    podemos elegir a la persona
    que nos representará, lo máximo
    a lo que puede aspirarse
    es a votar por obtusa
    ideología y no por idoneidad
    del candidato
    Obviamente, tampoco podré
    exigirle responsabilidades
    por su mandato, ya que
    continuará en el poder en la
    medida en que se pliegue a
    las órdenes de su jefe de partido.
    Si es dócil volverá a ser
    cabeza de lista, si es rebelde,
    aunque beneficie a la ciudad,
    será arrinconado y no aparecerá
    en la lista siguiente.
    Una vez más no votaré. Es
    la única salida que hay ante
    un sistema que no me permite
    elegir a mis representantes.
    Javier Adiego. Madrid.

    Saludos leales

  63. MessageInOut dice:

    Don Antonio: ¡Esto es CONTAGIOSO, lo confirmo!

    Ayer mismo, una amiga me dijo:

    -Hoy me he visto a mí misma soltando ante un montón de colegas lo que tú me dijiste a mí: “Lo que hay en España, Cataluña incluida, no es Democracia”. “¿Cómo que no?”-me preguntaron-. “Pues no. Es otra cosa. Para empezar: ¿Hay Separación de Poderes? ¿A que no? ¡Pues no es Democracia!” Conforme les explicaba el resto, y a pesar de estar repitiendo tus palabras, sabía que ya eran mías.

    Es una mujer brillante. Debatimos luego sobre el valor inmenso de la Verdad, que se abre paso y es capaz de cruzar la península en quince días. Y hablamos después sobre la oportunidad de resumir la Teoría de la Democracia Formal en algunas frases breves y contundentes –¡como las que ella misma usó!- descriptivas y fáciles de expresar. Redirigí a mi amiga al Manifiesto, aunque es tarea nuestra escribir esas máximas, si tiene razón.

    Un Republicano saludo.

    NOTA a (56): Releyendo el Blog (cosa que recomiendo a todos hacer, de vez en cuando) he hallado en sus posts, Don Antonio, la expresión “excitación intelectual”, que suscribo como apropiada para mi estado de ánimo cuando trabajo (o cuando escribo aquí), mejor quizás que “pasión intelectual”, por la vehemencia que incluye. Gracias por su interés.

  64. Roberto Trujillo dice:

    Eso no es nada, Messageinout, hoy, en la parada que hacía el autobus Zaragoza Madrid he empezado a hablar con una argentina. A los tres minutos estábamos diciendo que era una lástima que no hubiese democracia, que teníamos una farsa, ella me ha hablado de Argentina y yo de España, enseguida nos hemos puesto de acuerdo. Quién sabe si pronto este movimiento será internacional y en lugar de cambiar España, cambiamos el mundo…

    También en Zaragoza se se organiza el movimiento, pronto (espero) abriremos un blog.

    Saludos leales

  65. Antonio Garcia Trevijano dice:

    a los comentarios posteriores al 62

    Me vais a perdonar, querido amigos, pero no tengo materialmente tiempo de responderos uno a uno. Os he de confesar que, por primera desde que escribo este blo, he tardado mas de dos horas en escribir el siguiente post, con el título Solucion = Accion, que creo estábais esperando, y que remito a nuestro editor Francisco para publicarlo esta misma noche. Y además tengo que hacer dos escritos de abogado para mañana. No me despido sin expresar mi satisfaccion por el trabajo intelectual que realiza Rodriguez Molina, y sin felicitar a los que han logrado publicar en prensa nuestra opinion o comienzan a ver, con sus amigos, le eficacia de la verdad. Salud, afecto y lealtad.

  66. manuel oliete dice:

    Estimado D. Antonio,
    Me encuentro sorprendido por ver el curso de su asunto en el juzgado nº28 de Madrid del cuál yo me considero víctima. Mi mujer secuestró a nuestra hija durante 3 meses impidiéndome cualquier contacto hasta que salieron las medidas provisionales. Cinsecuencia de ello es que al haberse consolidado el apego hacia la madre secuestradora el juzgado nº 28 concedió la guarda y custodia a la madre secuestradora
    A partir de ese momento, mediante ficciones jurídicas y fraude psicológico, los equipos psicosociales con pretendido cientifismo mas próximo al pensamiento mítico o ilusorio que en beneficio de mi hija. Siempre han resuelteo que ver a mi hija dos fines de semana al mes es lo mejor para mi hija. BASTA YA¡¡¡. Pongo a disposición de ustedes mi caso para constituirnos en Agrupación de Afectados del juzgado nº 28 y de los equipos psicosociales para lo cual le enviaré la denuncia ya formulada contra dichos equipos de “especialistas” que son seleccionados del INEM. Permítame añadir un pequeño cuento ilustrativo del feminazismo que nos invade:

    La olla de género

    Por Manuel Oliete

    Repasando las notas de mis últimas conversaciones con Armando Acosta Cordero primer coordinador de los CDR cubanos, como garante del control de la sociedad civil en la cuba de los años 60 y 70, me asaltan las analogías con la estructura paralela de poder, que arropa y apuntala al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero: el movimiento feminista fundamentalista.

    Me contaba Armando en su casa de La Habana que el pueblo es muy temeroso porque cada día tiene que alimentar a sus hijos, y esa necesidad material provoca adhesiones inconfesables, compra de voluntades y cesión de las más íntimas convicciones. Si se pone en juego la pérdida del empleo, la expulsión del sindicato o la retirada del carnet del partido, el ciudadano misteriosamente se adhiere a la causa del opresor con encono y decisión.

    El pueblo vigilado por el propio pueblo, sustituye a la milicia en su función de sostenimiento de la revolución, porque el miedo crea sus propias tensiones enormemente eficaces para el mantenimiento de ese equilibrio. Fouchet, Beria, Raúl,… el estalinismo más feroz depuró el sistema, y el feminismo fundamentalista lo “democratizó?.

    En el ingenio (término cubano para denominar las explotaciones azucareras), se van a repartir doce ollas a presión de origen chino. Sólo los más adeptos al régimen obtendrán los puntos suficientes para conseguir las ollas sin saber que sólo aguantan 20 horas de presión hasta que revientan. La delación se convierte en el arma más eficaz. Denunciar de actividades contrarrevolucionarias se convierte en un seguro pasaporte para obtener la olla. Primos denunciando a primos, hermanos contra hermanos, madres contra hijos….la olla será mía.

    A más denuncias más puntos, a más puntos más posibilidades de obtener la olla, si tengo una olla….Oye si tengo una olla, muy bien pero…. qué metemos en la olla? No hay nada que comer,… quizás el próximo mes en el ingenio reparten un cerdo. Bien, habrá que seguir denunciando ya tengo la olla, después un poco de cerdo, tal vez una bicicleta y así sucesivamente.

    Maria Teresa Fernández de la Vega salió en Televisión española animando a la población a denunciar. ¡vecinos si escucháis el llanto de una mujer en el piso de al lado, denunciad¡. Al hombre se le aplicará la “ley integral contra el hombre? y la mujer se liberará del yugo opresor de su condición de mujer.

    Pues bien…en el piso de al lado, ayer escuché el llanto de una mujer, por supuesto denuncié, vino la policía y la encontró….tendida en el suelo. Al lado de esa pobre mujer, su novio cubano intentaba reanimarla, la policía se lo llevó esposado. Una vez se habían ido todos entré en la casa y ví una olla que había reventado en la cocina, un olla que la pobre mujer se había traído de Cuba. Era una emigrante a la que Fidel le compró su dignidad por una olla, la misma que llevó a la cárcel a su novio cubano.

  67. Pamela dice:

    Don Antonio mi nombre es pamela tenga 22 años y estoy cursando actualmente abogacía en la Universidad de Buenos Aires. Argentina.
    actualmente estoy estudiando a Bertrand de Jouvenel y la verdad es que no comprendo de manera clara que es lo que quiere decir con la frase el mito de la solución entorpece la comprensión de la politica. es decir no puedo armar mi propio concepto para explicarlo espero pueda ayudarme desde ya muchas gracias.

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