BUSCANDO LA SOLUCIÓN

Así como a la forma de gobierno la determina la estructura del poder político –y solo es legítima la solución democrática que establece y garantiza la libertad política de los gobernados-, también la forma de Estado se define por su modo de organizar el poder burocrático, que se deriva, en ultima instancia, del monopolio legal de la fuerza ejecutiva o coactiva sobre los habitantes del territorio estatal.

El Estado no lo definen sus funciones sociales, pues éstas pueden variar, como lo demostró Max Weber, sin que por ello se altere su forma. Siendo sociales todos los Estados de cualquier época, la expresión Estado social, introducida en la Constitución, es un pleonasmo eufémico (para no decir socialista), que no distingue al Estado cubano, por ejemplo, del nuestro.

Tampoco el derecho es criterio distintivo de las formas de Estado, pues ninguna de ellas puede ser estable si no está regulada con algún tipo de ordenamiento jurídico. Los antiguos Estados absolutos y los modernos Estados totalitarios eran tan Estados de derecho como los vigentes hoy en Europa. La expresión Estado de derecho es otro pleonasmo, que ha entrado en la Constitución por razones demagógicas, a no ser que por derecho ya no se entienda el de las leyes positivas, sino la entelequia de un abstracto derecho natural sin jurisdicción. Decir Estado social y de derecho es el colmo de una insoportable redundancia, copiada de doctrinarios alemanes.

La función represiva del Estado, la que captan los gobernados como potestad visible de las autoridades estatales, no es definitoria de la forma de Estado, ni de las distintas concepciones del orden público, pues la policía actúa exactamente igual ante las manifestaciones colectivas contra cualquier tipo de orden estatal. Sería distinto si la Constitución definiera un orden civil, en el que el derecho de manifestación pública no estuviera sujeto a previa licencia administrativa, y solo prohibiera los actos individuales o colectivos de violencia contra las personas o las cosas.

La función administrativa tampoco diferencia las formas de Estado. Todas ellas monopolizan la identificación del estado civil de las personas, y el registro público de propiedades, concesiones de establecimientos o licencias de explotación de servicios, junto a la exclusiva de la fuerza ejecutiva de las decisiones administrativas, aunque sean ilegales y revocables por los tribunales de justicia contencioso-administrativa. Solo en materia fiscal existe una divergencia entre los Estados anglosajones, sujetos al principio de que no hay impuestos sin consentimiento, y los que como el nuestro, heredaron el afán recaudatorio del Estado autoritario.

Es muy fácil distinguir a simple vista las Monarquías de las Repúblicas, por la especie de persona que ocupa la Jefatura del Estado, pero solo la mente puede descubrir las diferencias de estructura que separan y distancian a una República de otra. Para llegar a ese descubrimiento no debemos fijar nuestra atención en la parte variante de la estructura estatal, llamada elemento político. Pues esa parte es la que define la forma de gobierno. Y aquí estoy tratando de saber si la Republica Constitucional se distingue de las demás formas republicanas -liberales, populares, oligárquicas o dictatoriales-, en la organización y funcionamiento de los elementos invariantes del Estado.

En este momento no tengo una respuesta racional o coherente. Pues la organización sistémica de los elementos invariantes del Estado, aún siendo de carácter abierto, no es suficiente para comunicar humanidad al poder burocrático de la Administración Pública, sin un principio organizador de orden espiritual y civil que oriente el estilo de sus estructuras y de sus funciones trascendentes, para que dejen de ser fines en sí mismas y se transformen en medios de servicio a ciudadanos y ciudades.

No habría tenido la osadía intelectual de intentar aquí el esbozo de una teoría pura de la República, sin no tuviera una intuición, tal vez creadora, que me empuja a buscar la solución humanista al problema burocrático, tirando del hilo conductor que la naturaleza civil y civilizada de la “res publica“ moderna, la Respública, ofrece a la investigación y posible hallazgo de la esencia funcionarial republicana.

Si alguna vez se llegara a lograr tan difícil objetivo intelectual, quedaría resuelto, en teoría, el problema de la separación entre Sociedad y Estado, planteado en todas las naciones de Europa continental desde la revolución francesa, y causante de las falsas soluciones totalitarias, que aniquilaron lo civil a la vez que lo humano, como de las fraudulentas soluciones del oligárquico Estado de Partidos, donde la sociedad civil no tiene más posibilidad de unión con la estatal que la del puente clandestino de la corrupción sistemática.

La solución del problema político, encontrada con la teoría pura de la democracia en la forma Constitucional de Gobierno, quedaría entonces cohonestada y unida a la solución del problema burocrático, con una teoría pura de la República en la forma Funcionaria de Estado. Y la ciencia política podría desprenderse al fin de sus ataduras ideológicas y de su impotencia para proponer un orden civil que solo tuviera necesidad de reprimir los delitos comunes y los de prevaricación administrativa.

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72 thoughts on “BUSCANDO LA SOLUCIÓN

  1. Francisco dice:

    La teoría pura de la República beneficiará a toda la Humanidad, en tanto y cuanto que, una vez perfilada, proporcionará la solución al problema histórico del funcionariado, dándole una organización que superará la forma de estado que conocemos actualmente.

  2. Pla (Club Republicano 3) dice:

    Estimado D. Antonio:

    >

    Es una gran cuestión. Pero quizá sea más una de esas cuestiones en las que lo decisivo sea la formulación y planteamiento del problema, con orientación acerca de las perspectivas de solución que ese planteamiento ofrece, que intentar indagar las posibles soluciones concretas en busca de la “más verdadera”.

    A veces la resolución de un problema depende mucho más del planteamiento general y de la ordenación de las variables, que de la mecánica de operaciones matemáticas que deducirán la concreta solución para “x”, para “y” o ambas, en el caso dado.

    Quiero decir con ello dos cosas:

    1) Que las formas que adoptan los órganos que materializan los elementos invariantes del Estado no son fácilmente sustituibles. Se puede cambiar de nombre a las cosas, pero seguirán siendo las mismas cosas con distinto nombre. La tributación, la tendencia al incumplimiento de las obligaciones, los delitos, etc…, nos acompañarán siempre. Siempre.

    2) Lo histórico cultural tiene un gran peso en estos asuntos. Más que a formas propias de la democracia hay que referirse a elementos que tienen que ver con técnicas o sistemas que son variables en el tiempo. La tributación ofrece buenos ejemplos. La Administración de Justicia también. El Habeas Corpus no ha cambiado sustancialmente de formas entre el siglo XIII y el XXI. La historia de la Hipoteca, y la de las ejecuciones hipotecarias, es más larga. Y de testamentarías, mejor no hablar.

    Por ello me parece que más que definir positivamente lo que ha de caracterizar a los elementos permanentes del Estado bajo la República Constitucional, el problema quedaría mejor planteado si se definiera lo que, con toda seguridad, deberá ser considerado superfluo. Además, es más fácil de hacer y más claro de transmitir.

    Salud y República Constitucional

  3. Pla (Club Republicano 3) dice:

    La cita era era ésta, pero no se por qué no ha salido:

    “saber si la república constitucional se distingue de las demás formas republicanas …, en la organización y funcionamiento de los elementos invariantes del Estado”

  4. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Pla

    Creo que te precipitas y juzgas cosas que yo no digo ni pienso. Si relees mi artículo comprobaras:

    1. La organizacion del funcionariado es invariante, lo que no permite atribuirme el deseo de cambiarla

    2. Incluso si la organizacion se hace sistémica (muy deseable) y abierta, no podría humanizarse “sin un principio de orden espiritual y civil que oriente el estilo de sus estructuras y de sus funciones trascendentes, para que dejen de ser fines en sí mismas y se transformen en medios de servicio a ciudadanos y ciudades”. Este parrafo hace superfluo y gratuito todo tu comentario.

    3. Cambiar el nombre de las cosas, cambia el espiritu de las cosas y el entendimiento social de las cosas. Ese es el descubrimiento de la propaganda moderna. Si a esta oligarquía, sus fundadores la llamaron democracia, el 80 de los gobernados creen que es una democracia y qu es el mejor sistema de gobierno, por lo que no es deseable la Republica.

    4. Nunca me he referido a la democracia cuando hablo de la organizacion burocratica del Estado.

    5. Plantear bien un problema es indispensable para hallar la solucion, pero el propio planteamiento no permite elegir, entre varias soluciones, la mejor, pues sería señal de que esta mal planteado.

    6 Entiendo la facilidad de tu posibilismo: suprimir lo superfluo. Esa frase me recuerda la de Aznar: hay que reformar lo que sea necesario reformar.

    7. Prefiero mil veces fracasar en mi empeño de formular una teoria pura de la Republica, antes que ser un posibilista de lo menos malo.

    8. Me extraña que no hayas comprendido mi texto. Lo has leido como si tuvieras mejor solucion. Si es así explicala aquí, aunque te ocupe cien páginas. Y si es buena y practicable, abandonare mi investigacion. Con todo afecto y lealtad la espero impaciente.

  5. Antonio Garcia Trevijano dice:

    continuacion a Pla

    No se lo que significa “la mas verdadera”. Y digo expresamenete que en este momento no tengo respuesta racional o coherente al problema que planteo. No soy un politico que promete dar lo que no tiene o hacer lo que no sabe.

    Perdona la sequedad de mi respuesta. En materias de pensamiento dificil me molestan las meras opiniones, especialmente, en este caso, porque mi texto critica cuestiones esenciales sobre las que tienes base cultural para opinar con fundamento. Con absoluta amistad y lealtad.

  6. Miguel de Mallorca dice:

    Estimado D. Antonio y demás amigos del MCRC:

    En mi opinión, es fundamental que la burocracia de la República Constitucional tenga un carácter humanístico y una voluntad REAL de servicio público. Es evidente que en el sistema que rige hoy en día en la Administración Pública, el funcionario es “un número”.

    Por lo que me transmiten los amigos y conocidos que tengo en los distintos organismos estatales y autonómicos, el funcionario trabajador y responsable se desmotiva al ver que la mayoría de sus compañaeros no se implican en las tareas diarias, no teniendo presente en ningún momento su carácter de empleados públicos. Y, lo que es más descorazonador si cabe, aquéllos que -como dos casos que conozco de primera mano- intentan variar la dinámica de su departamento, proponiendo ampliar los horarios de atención al público o innovando en los trámites para que el ciudadano no tenga que ir de una oficina a otra para solventar un problema administrativo que la pueden solucionar de manera más sencilla y con mayor celeridad; pues a estos funcionarios responsables y creativos se les margina, “se les mira mal” y son considerados unos pelotas.

    Quizás mi reflexión no permita vislumbrar una solución sistematizada para el problema de la burocracia, pero lo que pretendo aportar con ella es:

    1. Que ante una total renovación de la Administración Pública por parte de la república Constitucional, haciendo que ésta se halle más próxima al ciudadano y le solvente con mayor agilidad los problemas que le puedan surgir, la sociedad civil percibirá que la ruptura con el anquilosado régimen partitocrático y el advenimiento de un sistema político -que, además promoverá los ideales que todos conocemos- redundará en una seria de beneficios en el “día a día”.
    Considero que aquí se podría obtener el apoyo de una gran cantidad de indecisos o “pasotas políticos” (autónomos u operarios del sector de servicios a los que, debido a sus extensas jornadaslaborales, no les quede excesivo tiempo de reflexionar sobre las ventajas políticas de la RC) que le verían unas aplicaciones prácticas al naciente sistema.

    2. Que una novísima Admón. Pública, basada en la meritrocacia y no en el medraje o el compadreo, motivaría a aquellos funcionarios válidos y expulsaría a las rémoras del “vuelva Vd. mañana”. Y esto daría a su vez prestigio mutuo a las distintas administraciones del Estado y al propìo sistema que -este sí- se podría adjetivar de eficaz.

    Pido disculpas si no me he explicado bien. Reconozco que ha sido una reflexión sobre la marcha, basada en mis experiencias personales y las de mis allegados en los tratos con los organismos de la Admón. Central y Autonómica.
    Corríjame, D. Antonio, si lo estima oportuno.

    Salud y lealtad.

    PD: ¡Cuánta razón tiene, D. Antonio, en cuanto a la terminología del idioma! No es por justificarme, pero en las comunidades bilingües nos han inculcado desde la más tierna infancia el término “castellano”, hasta el punto de que prácticamente nadie (si acaso, la gente de edad muy avanzada) utiliza la palabra “español” al hacer referencia a nuestra lengua. Tendré muy presente su indicación, no lo dude.

  7. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Miguel

    No tienes que ocuparte del valor de tu comentario. Solo pido que ayudeis en dos puntos: 1. pedirme que aclare lo que no os parezca claro. 2. contad vuestra experiencia personal si sois funcionarios, o los casos conocidos que puedan ser paradigmáticos.

    Pretender dar soluciones o corregir mi reflexion es perder el tiempo o distraer el mio por dos motivos. El Estato-organizacion es lo mas dificil de ver con la mente. Ningun filosofo lo ha planteado de modo racional o humanista desde que se creó el Estado.
    Y por supuesto, la democracia no lo ha resuelto. Tengo esperanzas e indicios, pero no seguridad en que pueda encontrar la clave para la solucion. Mi base de partida será la distincion entre orden civil y orden publico. Os pido paciencia. Dadme tiempo. En el momento en que comprenda que es tarea superior a mis conocimientos lo dire, y aceptaré propuestas de reformas parciales y modestas. Tu comentario sobre las experiencias que has conocido me ayuda más que cualquier reflexion improvisada. Gracias y lealtad

  8. Vilamallén-Club Republicano 3 dice:

    Estimado D. Antonio,
    Arrostrando el riesgo de ganarme un capón, como el que sin duda escuece ahora el cogote de mi amigo Pla, he de decirle que creo que la parte inmanente del Estado, que se ha ido formando en el transcurso del paso de los siglos y evolucionando con los cambios sociales y tecnológicos podrá variar algo, sobre todo de estilo de dirigirse al ciudadano. Siempre y cuando los modelos republicanos comparados sean homologables.
    Con esto quiero decir que “la organización y el funcionamiento de los elementos invariantes del Estado”, en mi opinión, no diferirán significativamente según el tipo de república, encontrándose la diferencia en el uso que el Estado hace de dichos elementos invariantes.
    Por último D. Antonio, indicarle el riesgo de que una burocracia excesivamente humanizada tienda a preocuparse en exceso por el ciudadano, pues opino que, deseando un funcionamiento óptimo y correcto del Estado, prefiero tenerlo más lejos que cerca, preservando fieramente mi reducto de libertades individuales.
    Espero no haber resultado impertinente o sandio, en cuyo caso pido disculpas por anticipado.
    Un saludo leal

  9. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Vilamallen

    Me hace reir que califiques de capon las criticas objetivas a cabezas ajenas.

    1.El estilo de dirirse el funcionario ya ha cambiado de talante con el de Zapatero. Yo me refiero no al estilo de las personas sino al de la estructura y del funcionamiento. Lo que importa es la calidad, prontitud y eficiencia del servicio administrado.

    2. La Republica Constitucional no tiene modelo con el que homologarse, pues solo existen en Europa las Repúblicas de Partido, es decir, las corrompidas, salvo la de Suiza que nos es comparable, ni por su diversidad cultural ni por ser confederal.

    3. El Estado no puede hacer uso o cambiar el modo burocratico de sus elementos invariantes porque ellos son el Estado. Si has querido decir Gobierno, éstos estan de tránsito, no conocen los dossiers, y se entregan al criterio de los jefes invariantes.

    4. Las libertades pertenecen a la esfera de accion de la democracia, es decir al elemento variante, el Gobierno. Los servicios publicos, cuanto mas cerca mejor. Más abato y más comodo.

    5. Para que el club republicano se entere de una vez lo que pretendo es cambiar la burocracia (gobierno de las oficinas del Estado) y la tecnoburocracia (gobierno con crietrios de los tecnicos del Estado), por un cuerpo responsable de funcionarios.

    6. La propia naturaleza rutinaria de la organizacion impide que se humanice excesivamente, me basta con con que sea humana y no mecánica en sus relaciones internas.

    No has sido impertinente, pero tampoco has captado el sentido de mi artículo, que solo es introductorio al tema que vosotros creeis fácil de resolver y yo pienso que, ademas de ser el más complejo, es nada menos que el rostro y el modo de ser Republica el Estado anónimo. ¿Por qué no esperais a conocer cual es mi pensamiento, para poder criticarlo? Abrazos

  10. Antonio Garcia Trevijano dice:

    continuacion a Vilmallen

    Como entendeis lo que no digo, cuando hablo de cambiar la burocracia y la tecnoburocracia por un cuerpo de funcionarios, no estoy pensando en la idiotez de cambiar de personal, sino en convertir los burocratas en funcionarios responsables. Y eso puede hacerse cambiando el estilo de la estructura y funcionamiento con el modo republicano.

    Lo del modo republicano no es literatura. Pues será otro de los pilares de la teoria de la Republica, como lo mostrare en otro artículo, en la senda del filosofo de la res publica Oakeshott.

    Es una temeridad hablar sin conocer, como hacen los viejos republicanos. Nosotros sabemos el alcance de nuestras ignorancias. Eso nos diferencia de todos los partidos. Y por eso estudiamos. Espero que vuestros siguientes comentarios sean prudentes. Con verdadera amistad y simpatia republicana.

  11. Rafael Serrano dice:

    Reconforta hallar un pensamiento al que no anima una reclamación ideológica concreta,sino la necesidad espiritual de remover esta espesa mediocridad cultural que nunca pasa de una disimulada o indisimulada complacencia con lo existente,y cuya mayor aberración es aceptar los soportes institucionales de la uniformidad política,caracterizada en España por el reparto oligárquico de honores y favores estatales.
    Estos tiempos del consenso remedan los “tiempos bobos” de la Restauración,anunciados por Galdós:”Los políticos se constituirán en casta,dividiéndose hipócritas en dos bandos igualmente dinásticos e igualmente estériles,sin otro móvil que tejer y destejer la jerga de sus provechos particulares en el telar burocrático”
    Resulta muy estimulante seguir sus pasos hacia ese “principio organizador de orden espiritual y civil” que establezca un cuerpo responsable de funcionarios que sea capaz de ejercer el poder burocrático de manera humana o sensible.
    Además de la probable aparición en España de un demagogo como Andrew Jackson,con su “spoil system”y el reparto de la autoridad estatal sobre las finanzas entre oligarquías regionales,los tecnócratas han adquirido el perfil de una intocable casta profesional con un insufrible dogmatismo,sobre la que no se puede ejercer un control político efectivo al ser designada libremente por el Gobierno.También,la autoridad monetaria goza de una autonomía que no rinde cuentas a otra autoridad que la contrapese,ni está legitimada por algún mecanismo electivo.
    Por último,es muy interesante su referencia a un “derecho de manifestación pública que no estuviera sujeto a previa licencia administrativa”,tal como un derecho de apelación que se reserva la ciudadanía,obrando libre y pacíficamente.
    Gracias por su atención,D.Antonio.

  12. Miguel de Iturbide dice:

    D. Antonio siguiendo sus instrucciones me gustaría que me aclarase la frase
    «Y la ciencia política podría desprenderse al fin de sus ataduras ideológicas y de su impotencia para proponer un orden civil que solo tuviera necesidad de reprimir los delitos comunes y los de prevaricación administrativa.»

    Respecto a mis experiencias que son muchas, no sabría bien que contar. Quizás recalcar que mi experiencia está mediatizada por una burocracia muy poco ‘burocrática’. Me explico, en Navarra la Administración foral ha sido siempre pequeña, y se ha insertado en una sociedad donde los vínculos familiares y sociales son muy fuertes, de tal forma que la impersonalidad del aparato burocrático es limitada. Es muy fácil llegar a quien toma la decisión, un primo, un amigo, uno de tu cuadrilla, un vecino… Siempre me ha llamado la atención el hecho, que he observado con mis propios ojos, del temor reverencial de gentes de otras partes de España con la familiaridad de trato de los navarros que se toman en serio eso de que la Administración está a mi a servicio, tanto, que a veces hay que recordarles eso de que estamos al servicio en general no para gestiones particulares.

    Respecto a lo que señala de un principio de orden espiritual y civil que humanice la estructura, he de reconocer que soy muy escéptico y que aunque no dudo en el valor del mismo, pues está acreditado que funciona, sigo sin encontrar la respuesta de cómo insuflar ese principio en los que se niegan a ser servidores públicos. Sin haber reflexionado sobre el tema, mi opinión va más en la línea de crear una estructura que promocione a los mejores y dejar en manos de la emulación el resto. No sería mucho pero al menos sería algo.

    Como experiencia en esa línea le puedo contar que hasta hace poco todos los nombramientos en la estructura burocrática, desde los jefes de negociado a los Directores de Servicio eran discrecionales. Un funcionario de otra autonomía me comentó que ese era un régimen muy competitivo. El comentario me sorprendió. La verdad es que tiene la ventaja de que se puede crear un equipo de trabajo, eliminar de jefaturas a los menos dispuestos y promocionar a los mejores. El inconveniente es dejar ese poder en manos de una mafia, donde se protegen unos a otros y se masacra al que consideran que es ‘peligroso’ porque piensa por sí mismo.

    Bueno como ya he escrito mucho y no quiero escribir un ladrillo, me pongo a vuestra disposición para aportar mi experiencia y reflexiones.

  13. Antonio Garcia Trevijano dice:

    al 11

    Gracias, Rafael, por haber comprendido mi artículo y mi esfuerzo para encontrar una solucion republicana al gravisimo problema que plantea a la libertad de gobernar, con inteligencia previsora y sensatez, las barreras de la burocracia y la tecnocracia, que son cuestiones diferentes de la necesidad de eficiencia en la Aadinistracion pública. Esto, que parece tan sencillo de entender no ha sido comprendido en los comentarios de Pla y Vilamallen. En otro artículo anterior, ya dije que el problema de eficiencia debe resolverlo la ciencia de la Administracion. En el de hoy, he planteado un asunto puramente politico. Cómo covertir a los burocratas actuales en funcionarios de la Republica. Y a esa finalidad, busco el hilo que conduzca a un principio inspirador, a un modo de ser funcionario de la Republica. Tengo la intuicion de que el hilo lo tenga ya cogido, pero sin seguridad de que lleve a una solucion concreta y tangibe, que permita hacer efectiva la lealtad.

  14. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Miguel

    Es una sopresa muy agradable lo que dices sobre la relacion con los funcionarios. Si pudieras ver ahí algo mas que la relacion de inmediatez, sería muy interesante para mi investigacion.

    No hay ciencia politica. En la cuestion del poder politico he tenido que formular la teoria pura de la democracia sin necesidad de ideologias. Pero no existe una ciencia de la administracion del Estado, que haya resuelto, en teoria, el problema del gobierno de la oficina o de los tecnicos. El Estado
    no es una empresa, ni una asociacion. El concepto de orden publico inspira toda su organizacion. Creo posible reemplazarlo por el orden civil. Lo aclararé en otro artículo. Gracias por tu valiosa informacion sobre Navarra. Hasta pronto, abrazos.

  15. Martín-Miguel Rubio Esteban dice:

    Querido Antonio: está muy bien el término que empleas cuando dices “potestad visible”. Porque, efectivamente, la potestas sólo puede investir a seres humanos concretos, que al convertirlos en “potis rei publicae” ( señor de la cosa pública ) se les otorga la libertad de hacer política, o acciones con la cosa pública. El derecho romano oponía sólo en cierta manera la potestas ( o libertad de actuar con decisiones públicas ) en la urbs, frente al imperium, que tiene el significado de poder mandar soldados. Mommsen vio aquí una diferencia entre lo civil ( pura potestas ) y lo militar ( imperium ). Cuando el que tiene potestas tiene también imperium ( v.gr. el cónsul ) se decía que la potestas era maior. Y cuando no se tenía imperium era minor. Pero Mommsen parece querer olvidar interesadamente a los tribunos, cuya potestas era igual de maior que la de los cónsules. Luego se ve que la potestas maior no se funda en el derecho a mandar soldados, sino en tener la última palabra en la decisión política, y en poder vetar la acción política de otros. La potestas es genuinamente republicana pues la libertad del potestatus ( nombre abstracto de la 4º declinación, típicamente institucional con su sufijo en -tus ) se funda en la “auctoritas” que los quirires ( o co-viri ) le confían durante un período corto, jamás superior a un año – por eso la potestas de los censores no era maior, porque superaba el tiempo de los doce meses ).

  16. Roberto Trujillo dice:

    Al 7.2

    Yo tengo conocimiento de la CNE (Comisión Nacional de Energía). Sé que no es propiamente administración sino un órgano regulador -siempre que pueda regular algo un organismo elegido por el gobierno- , pero guarda relación con los tecnócratas.

    En relación con sus directivos, éstos son elegidos a dedo por los partidos “entre personas de reconocido prestigio”. Son los tecnócratas. Muchos son realmente de reconocido prestigio, como Fernando Martí, otros como Mayte Costa, dan pena.

    En fin, mi opinión es que los que deberían elegir al consejo de administración son los colegios de ingenieros entre profesionales destacados de los diferentes sectores energéticos, no la oligarquía de siempre.

    Las administraciones locales, autonómicas o nacionales, en materia de energía, funcionan igual, con funcionarios que conocen procedimientos y no realidades. No es normal que se esté trabajando en la nueva Ley del Sector Eléctrico y los tecnócratas hayan conformado un borrador que da risa.

    En la administración hay demasiada ignorancia por el hecho de estar integrada de tal forma en el estado que no tiene contacto con el mundo real. Para mí el problema está en que no entra aire fresco jamás en los despachos de los burócratas, y si entra, es un joven que acaba de aprobar la oposición y conoce a ENDESA porque le cobra la luz.

    Saludos leales

  17. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Martin Miguel

    Gracias por tus precisiones terminológicas. Sabía el significado civil de potestas. Pero la policia no pone orden civil ni lo busca. Exclusivamente actua por orden publico y para el orden publico. Y esto no es ni puede confundirse con la res publica. Tenemos el deber de renovar el vocabulario politico. Una revolucion cultural comienza con el lenguaje. Pues los nuevos conceptos y valores requieren nuevas voces para designarlos, o dar a las viejas palabras, gastadas por su uso impropio, el sentido original que las hicieron univocas. Debes de estar atento a mis proximos articulos. La República ya no es la res publica, que no era el Estado, pero deriva de ella. Los nuevos terminos republicanos iran saliendo en mis artículos, y espero tu ayuda para asegurarme de que no me aparto del sentido original que les dío la existencia linguistica en Roma. Este rigor permitira distinguir el orden publico del civil, la autoridad estatal de la podestad civil (corregidor, aunque el fascismo italiano la usó como Alcalde), la potestad de la faculdad, etc. La res publica ero lo comun a los conciudadanos, entonces no había ciudadanos. Estos necesitan encontrar en la Republica moderna lo lo que los antiguos conciudadanos en la res publica. La teoria pura de la República debe transformar la res publica de la ciudad en Respública del Estado. Deseo avanzar en el camino iniciado por el filosofo Oakesshott, sin nostalgia del clasisicismo ni sueños utópicos. Una teoria de la accion republicana del Estado-Organizacion que se integre con la accion de la democracia en el Gobierno. Abrazos.

  18. CuestiON dice:

    Amigos:

    Sobre Funcionarios y Burocracia sólo me suena bien una canción: REDUCIR.

    Ellos, los FUNCIONARIOS, no se dejan y nuestros empleados los POLITICOS no quieren o no se atreven.

    Así vemos a “liberales” como Esperanza Aguirre pidiendo Otra Telemadrid donde enterrar más dinero que no es suyo y manejando a su gusto la que ya tiene. Y qué esperar de la izquierda en este particular: sólo algo peor.

    Tendrán que ser agrupaciones de CIUDADANOS los que vayan trabajando en este terreno, pero yo advierto que a partir de un determinado tamaño del sector público la sociedad ya no puede reaccionar y queda sin capacidad de respuesta.

    Por ejemplo, soy andaluz y no creo que en esa comunidad autónoma haya capacidad en la sociedad para revertir el tamaño de las administraciones públicas, ni para reformarlas, ni para asearlas siquiera.

    En cierto sentido es tierra condenada a soportar esta gangrena o reformas de manos de políticos de fuera de Andalucía en las que no creo.

    A ver quién puede darme ánimos.

    Buenas tardes

  19. Martín-Miguel Rubio Esteban dice:

    Querido Antonio: Lo importante es ver que la potestas ( nunca podremos olvidar su etimología doméstica,de potis, el señor de la casa ), siempre limitada por el tiempo y los otros potestatus, no tiene nada que ver con la potentia, referida siempre a la fuerza o poder del dinero, de la propia fuerza, o del poder político en la época del Dominado. Al principio del Imperio empezó a tener un valor fundamentalmente económico, así se dividía a la sociedad entre los potentiores – los más ricos, que ocupaban las tres primeras clases – y los tenuiores – que ocupaban las clases bajas y la infra classem -. Cada vez estoy más convencido, leyendo a Tito Livio y a Cicerón, que la res publica no tiene nada que ver con lo que llamamos Estado, y que el Estado ( ¡ también el republicano! ) ha asfixiado de hecho a la res publica. Aquel patricio que al principio del Imperio se quejaba de los impuestos “porque eternizaban el comienzo de la esclavitud” ( hay que recordar que gracias a las continuas conquistas republicanas los romanos no sólo no pagaron casi nunca impuestos -y cuando los pagaron la Res publica los devolvió con intereses -: se trataba de préstamos a la Res publica con alto interés, pero el Imperio detuvo en gran medida la expansión romana, que no podía ser infinita ), aquel patricio, digo, parece que empezaba a entrever el Estado moderno. Se llamaba Espurio Nevio. Un abrazo

  20. Martín-Miguel Rubio Esteban dice:

    La mayor parte de las veces, en los textos de Tito Livio, Cicerón, el mismo César o Salustio,”res publica” podría traducirse como “causa pública”.

  21. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Cueation

    El gran error de los análisis politicos consiste en que juzgan las situaiones futuras con arreglo a la situacion presente, como si fuera su prolongacion, sin tener en cuenta el sentido en que esta se mueve. La situacion de Andalucía, que no tiene vida propia respecto de la general de España, sufrirá un cambio notable cuando la tendencia a la Republica se haga evidente. Lo que hoy parece imposible, se hace realizable en un clima de cambio. No lo digo para darte animos, sino porque debemos ser conscientes de que lo que estamos preparando para realizarlo en el momento propicio. Llegado el momento, no podemos improvisar, ni experimentar la organizacion del Estado al hilo de los acontecimientos. Con nosotros, la Republica no advendrá como la II, sin direccion ni programa. Eso lo aseguro. Nunca se está del todo preparado. Pero mientras llegue la oportunidad a la Republica, nuestro deber es pertrecharnos de ideas y conocimientos para conquistar la opinion y asegurar el cambio pacifico de este Regimen por el sistema republicano. Te olvidas ademas que el noluntarismo monarquico es contagioso y debemos anularlo desde ahora con el voluntarismo republicano. Con lealtad, un fuerte abrazo.

  22. MessageInOut dice:

    Apreciado Don Antonio:

    Me entusiasma verle en ese estado y, aunque sé que sufre, me doy cuenta de que está a punto de alcanzar el conocimiento de algo muy importante: nada menos que producir una infalible fórmula en el ámbito de lo administrativo equivalente a la lograda en el político (en el ámbito de lo social, ya lo ha conseguido).

    Aunque sé que es consciente de ello, déjeme recordarle el alcance de lo logrado por usted hasta ahora, porque puede arrojar algo de luz sobre su actual proceso intelectual. La República Constitucional es el único sistema político que permite ejercer la Soberanía Popular. Nada menos que eso. Y su mecanismo preciso es el del préstamo de tal soberanía a unos Poderes independientes a través de la selección de legítimos representantes para que los ejerzan de un modo preciso y siempre revocable. Pues yo le digo, Señor García-Trevijano, que eso que usted ha inventado ya, tiene unas consecuencias sociales a corto, medio y largo plazo que ayudarán a solventar su otro problema, y lo harán, en general, al mismo compás que se irá resolviendo la cuestión básica del Pueblo Español, que es la del logro de una sólida cultura fundamental para el ejercicio consciente y el disfrute responsable de su Poder Soberano.

    Aún a riesgo de parecerle un soñador, le diré que creo con firmeza que el republicanismo es el sentimiento que permite que cada individuo sea permanente y plenamente consciente de que posee como tesoro no enajenable una parte del Poder Soberano del Pueblo, lo que, ineluctablemente, determina en él la necesidad moral individual de estar a la altura de esa circunstancia en cada momento. Le añadiré, aún a riesgo de parecerle al borde del delirio, que el republicanismo es una causa y una propiedad de todos los españoles, y no sólo de los españoles administrados. Y opino que una ciudadanía que exija e instaure la República Constitucional como sistema político no se conformará luego con un sistema educativo embrutecedor para sus hijos, sino que exigirá de sus representantes la implementación de leyes que corrijan el actual despropósito en la enseñanza, mero formador de votantes. Ni se conformará con un Estado represor, o ineficiente, o inhumanamente tecnocratizado. Y no tendrá que conformarse a ninguna de esas cosas, porque el Pueblo Español contará con un instrumento fundamental para satisfacer sus afanes: el Poder Legislativo, a cuyos diputados controlará en cada circunscripción a un nivel casi asambleario.

    Sé que el Pueblo Español no debe confiar en la bondad de sus dirigentes, y ni siquiera en la de sí mismo, sino en el férreo control de unos poderes delegados sobre otros. Y como la Administración es la parte fija del Poder Ejecutivo, y es Gobierno, también debe ser duramente controlada y novedosamente reglamentada por los poderes Judicial y Legislativo. Y también confío y sé que estará constituida por individuos con dignidad personal, y, como integrantes del Pueblo Español, también republicanos. Toda una nueva cultura del servicio público habrá de ponerse en marcha inexorablemente. Cuente en su proceso intelectual con que el republicanismo se infiltrará en la Administración, asuma que, a medio plazo, serán indisolubles el uno y la otra.

    Consciente del trago que está pasando, reciba todo mi apoyo y admiración. Le deseo mucha suerte en su batalla intelectual.

    (NOTA: Aunque no haya paralelismo entre ambos casos, Señor García-Trevijano, porque usted conoce muy bien aquello de lo que habla, ¿sabía usted que Einstein lo pasó muy mal cuando intentó elevar a General su Teoría Especial de la Relatividad? ¿Imagina el motivo? Pues fue porque, en realidad, Einstein no tuvo claro el significado de su teoría Especial hasta mucho después de publicarla. Sepa que él, un genio, pero un pésimo matemático, tardó 11 años en dar con la solución, porque en 1905 publicó una infumable chapuza aprisa y corriendo para anticiparse, desde la oscura oficina de patentes en la que trabajaba, al matemático y genial filósofo Henri Poincaré, que ya hacía tiempo que había demostrado, incluso, que E=mc2. No creo que ninguno de nosotros se atreva a jugar al Einstein, con usted de Poincaré.)

  23. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Entiendo por tu comentario, mi amigo de nobleza, que has padecido sufrimientos morales a causa de la topreza de la mente para construir y demostrar lo que solo ha intuido o atisbado. No estoy seguro de que ese sea mi caso.

    Lo que de verdad me duele no es el retraso en vivir la libertad, pues estoy convencido que viajo en el vehiculo y por el camino que conducen a la Republica Constitucional. Mi dolor lo produce que mis amigos y seguidores no me dejen tranquilo, con sus desánimos o sus gratuitos comentarios. Pues me hacen perder un tiempo precioso para edificar la teoria pura de la Republica, y no es agradable, querido messagein, que en el MCRC, personas cultas y leales, pero sin método ni conocimiento, sin haber entregado sus vidas a la investigacion de lo verdadero, crean que pueden opinar y aconsejarme el “yavalismo” en la busqueda de la esencia de la Republica.

    Creo que estoy cerca de encontrarla, sin seguridad. Y esa inseguridad intelectual nunca la he tenido. Por eso puedes estar seguro de que tus palabras me llegan al corazon y a la mente. Mi pasion de verdad es tan imperiosa que no me dejará en paz hasta que la encuentre o adquiera el convencimiento de que es “introuvable” . Cuando te conozca, me emocionaré. Gracias, porque tu si sabes ayudarme.

  24. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Continuacion a Messagein

    Conozco muy bien la peripecia de la teoria especial y las rocambolescas experimentaciones de Einstein para hacerla General. Solo que no puedo compararme con el genial Poincaré. Aunque pretendo llegar a dar garantia institucional a la lealtad republicana, y transformar la burocracia estatal en un prestioso cuerpo de funcionarios de la Republica, es decir de los ciudadanos. Con afecto y garantía de lealtad.

  25. Thulio dice:

    εü?ηκα!! Sé, que la propuesta de Antonio va más por la generación que por la regeneración. No trata de restablecer remediar o mejorar, sino de aflorar o descubrir lo que ni quieren intuir. La mejora de la Administración no es encorsetar sus abusos o ajustar sus defectos como lo haría un ortopediatra, sino la acción de un Arquímedes social, que muestre la acción prístina y genitiva de la verdad. La actual Administración caerá por sí misma como un big crunch, la sustituirá un nuevo big bang. Pero para que el universo sea hoy así, pasó mucho tiempo; qué pena, la belleza no es súbita, aunque sí efímera.

    La división de la Administración se ha hecho para disfrutar personalmente de más privilegios ilegítimos y dignidades inmorales, para oprimir a sus Titulares con la exclusión de los “perfiles del puesto?, para coercer con la autoridad expoliada, para fisgar con la tecnología bastarda, para domeñar con su enormidad su rutina y su vileza. No para aproximar los servicios a la ciudadanía, sino para que se sienta más fieramente al Leviatán. Abuelita, qué ojos más grandes tienes, y qué orejas más grandes tienes, y qué manos más largas tienes, y ¡qué dientes más grandes tienes! … Para humillarte y oprimirte, mientras piensas que soy tu abuelita.

    Las propuestas actuales de Administración son absurdas, pesadillas, irreales, pero no hay otras, porque sus mentores no pretenden su virtud ni su honradez, sino su sumisión particular. La traición a su génesis, como acuerdo de servicio común, es la omertá: obstinación de silencio, de no tratar lo que se haya percibido o visto; aunque se conozca, se disculpa. Conchabar (4ª) se dice en español. Vuelve de nuevo el Leviatán: “auctoritas, non veritas facit legem?. Investidos de “su autoridad?, corrupta, blanden la balanza de la justicia como furiosos molinos y tutoran y toleran con displicencia.

    Antes de ser engrilletados por el “Estado? que se han modelado, hemos de desvelar la farsa y extender la verdad. Ardua, incesante compleja y diversa tarea, pero inaplazable e ineludible tarea. Han mimbrado la decencia, la lealtad, la verdad y la voluntad de Democracia; nos ofrecen purines de su diarrea mental. Ignoran que somos gatos escaldados. Sólo falta un εü?ηκα!! que presentimos próximo, entonces la Administración administrará justicia, equidad, igualdad, lealtad, orden, salud y otras cualidades hoy impensables.

  26. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido amigo Thulio

    Esta noche dormire unas horas más tranquilo. Ya no es solo Mesagein, tambien tu has comprendido lo que trato de encontrar. El premio es tan fabuloso que ninguna fatiga del anímo puede dejar de perseguirlo. Te aseguro que no estoy demasiado lejos. La lealtad no es una virtud mas. Es fundamento de la relacion Estado-Sociedad. El problema no esta en definirla, sino en garantizarla. No quiero adelantar nada. En esto no podeis ayudarme, pues si la accion es asunto de muchos, el pensamiento es tarea de uno solo. La tarea del MCRC será historica si lo realiza con su voluntad de verdad y accion.

    Este movimiento hara real la teoria, realizando el pensamiento con el modo de ser republicano. Es el modo real de ser, no el modo lógico, el que hara de los republicanos Republica. Necesito desarrollar en breves analisis las bases culturales y sociales que luego permitiran deducir la lealtad de la República a la Sociedad de ciudadanos y garantizarla con un nuevo Estatuto de Funcionarios.

    Del mismo modo que el Estado de Partidos es enemigo de la libertad politica, y la razon de Estado es enemiga de la verdad en la razon de gobierno, el orden publico, el Estado concebido como empresa y el concepto de Autoridad administrativa son los enmigos de la ciudad y de los ciudadanos.

    La jerarquia otorga mando pero no autoridad. Todo esto necesita ser sometido a una profunda revision conceptual, como labor previa a la definición de un principio espiritual que dé alma civil a la moderna organizacion de las administraciones de servicios publicos. Repito que no quiere adelantar aún los resultados parciales de mi investigacion. Solo necesito vuestra paciencia. Pues como he dicho a Messagein, esta vez la Republica no advendrá, sino que vendrá traida y compuesta por los republicanos aglutinados en el MCRC.

    Con simpatia, afecto y lealtad.

  27. Miguel de Iturbide dice:

    Don Antonio me sorprende su clarividencia. Efectivamente siempre he pensado que había algo más, pero no me atrevía a afrontar el tema directamente, por afectar a las motivaciones que son más difíciles de probar. Claro que me ha tenido desde ayer intentando concretar mis ideas.

    Creo que el sentimiento de propiedad hacia la Administración conlleva por parte del funcionario el sentimiento de que efectivamente el otro es el dueño.

    También creo que influye, la que pudiéramos llamar cercanía moral, de que el trabajo repercute en tu entorno. Yo he visto satisfacción en las miradas, cuando una cosa sale bien, diciendo «yo he intervenido en esto». A veces basta con enseñar a la gente que lo que hace sirve para algo. Como ejemplo mi jefe que siempre dice que luchará por ahorrarle un duro a la Sra. María, claro que luego viene el político y malgasta 3 millones (de euros).

    La lástima es que mucha gente valiosa no logre la promoción profesional, frente a los pelotas de turno, que es la pesadilla más generalizada, más que la politización partidista que es pequeña.

    Claro que nadie piense en una Arcadia feliz. Existe irresponsabilidad. Los fallos no se personalizan nunca y se diluyen en la organización. Existe incuria, dejadez. Esas cosas que conocemos todos.

    Cambiando de tercio, efectivamente la Administración sigue siendo napoleónica, en el sentido de que responde al principio de organización militar que es la jerarquía. Como instrumento de poder si es eficaz, puesto que la decisión de jefe se transmite por la cadena de mando, si bien con la velocidad de reacción un paquidermo. De ahí la crisis del Estado de bienestar que se organiza al modo de un ejército cuando es el principal proveedor de servicios.

  28. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Miguel

    Nunca acepte la extendida creencia de que el negocio privado se administra mejor, por el hecho de ser privado, que los negocios publicos. Como tampoco que los ejecutivos de empresa privada sean mejores que los de la pública. En otro momento explicaré el origen ideológico de esta vulgar creencia, que es la ultima ratio de las privatizaciones. Pero es cierto que cuanto mayor es la cercania del administrador al dueño, mas eficiente y barata es la gestión. Y esa cercanía moral de lo publico a lo privado es la que has evidenciado en Navarra. La descentralizacion administrativa, solo justificada por la naturaleza del servicio, obedece a ese principio de la moral de responsabilidad, que Max Weber contrapone, a la de conviccion. Has podido ver como las ideas certeras solo proceden de la observacion de la experiencia. Enhorabuena por tu reflexion genuina. Abrazos.

  29. David Serquera dice:

    Cada vez estoy mas convencido de que la direccionalidad en los procesos sociales y politicos es clave. Al hilo del comentario de Iturbide, un aparato burocratico que es leal a la jerarquia de una tradicion totalitaria estatal no puede dar conciencia a la sociedad civil, sino que la roba con cada uno de sus procedimientos. Para mi una administracion republicana esta legitimada si aumenta la conciencia de existencia de la sociedad civil con sus procedimientos y la hace mas libre y culta para participar en la res publica (con intermediarios leales a ella o sin ellos).
    No conozco al filosofo nombrado pero buscare sobre el.
    En cuanto a lo que conozco puedo decir que en cuanto al acceso a la informacion calificada como estatal en Espana, archivos y demas, en Inglaterra esta controlada por el ciudadano directamente a traves de internet (Gran parte de ella. Los documentos descalificados son automaticamente escaneados y colgados en la red para que cualquiera los baje desde su casa. Yo tengo guardado en mi ordenador el testamento de un militar ingles que lucho en la guerra peninsular y murio a mediados del siglo XIX. Lo consegui en cinco minutos desde el sillon de mi casa.
    En cuanto al comentario sobre la eficiencia en la gestion publica o privada, conozco bien el mundo de las multinacionales petroleras y telefonicas asentadas en la city de Londres, por el trabajo de Sonia, y puedo confirmar lo que dice Antonio en su ultimo comentario. Sobre la gestion de los ferrocarriles y hospitales en Inglaterra ni hablar, ya que es de lo peor que hay en Europa. En cuanto a los hospitales privados en Espana, conozco el caso del buque insignia del PP en Valencia, el hospital de Alzira, de este hospital los representantes de las casas farmaceuticas me comentaban que hacia meses que no pagaba sus productos y la Generalitat ha estado inyectando millones para que no se hundiera.
    Un saludo.

  30. Isabel Arranz dice:

    Apenas puedo aporta nada a esta búsqueda suya, desde mi experiencia, la certeza absoluta de tener un trabajo para toda la vida, como regla de juego, empuja a la “corrupción laboral?.
    D. Antonio, es normal que algunos de sus amigos no le dejen en paz con sus desánimos, es muy difícil ponerse en el lugar de alguien con una inteligencia privilegiada que ve las cosas rápida y cristalinamente y supongo que, al revés, igual. Somos muchos más los que no disponemos de esa inteligencia, no sienta dolor por esos comentarios, en mi opinión, le ayudan a saber por dónde van comprendiendo y dónde ven las piedras, usted puede quitarlas.
    A MessageInOut, gracias por tu muestra de afecto en forma de carta casi perfecta como casi todo lo que escribes, aunque me sorprendió un poco, porque soy una ciudadana vulgar, algo lejos de ti ideológicamente, lo que no me impide manifestarte mi respeto.

  31. Ze dice:

    Con permiso, mis dos céntimos. Si suman será un placer, si no, tírense a la basura sin miramientos:

    Los funcionarios, además de su preparación para el puesto y lealtad -que se les supone-, deberán sentir vocación por su trabajo, tener voluntad de servicio, y actuar con abnegación.

    No sé si la vocación puede aprenderse (no enseñarse), pero sí sé que la voluntad de servicio y la abnegación pueden mamarse, o tenerse como ejemplo de posibilidad desde la más tierna infancia.

    Si se actúa con abnegación, desparece por definición la corrupción.

    «Yo soy el estado». «Yo soy la administración». «Yo soy yo». «Yo».

    El «yo» como objeto y fin de toda acción conduce al individualismo feroz.
    Cuando el «yo» dé paso a una comprensión más fluida del hombre en la sociedad y en el mundo, desaparecerán muchos problemas.

    Este «yo» perverso se transformará si desaparece el miedo provocado por la «dinámica de la escasez», dinámica que nos lleva al acaparamiento y al enfrentamiento por el temor a no cubrir nuestras necesidades. Una vez desaparecido el miedo e instalados en una dinámica de plenitud, surgen con naturalidad la generosidad, la voluntad de servicio y la abnegación.

    El espíritu es como el aire que entra del exterior cuando abrimos las ventanas por la mañana (y no hay contaminación). El espíritu es como el calor del hogar en invierno. Pertenecer al cuerpo de funcionarios deberá volver a constituir un honor y una enorme responsabilidad serenamente asumida.

  32. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido David

    Michael Josph Oakesott fue catedrático de Ciencia Politica en London School of Economics. Es el mas original pensador de Filosofía Politica despues de Gramci, aunque no esté orientado a la accion. Su obra más conocida es “Experience and is Modes” de 1933. La mas interesante es “On Human Conduct” de 1975. En el Reino Unido goza de mucho prestigio pues su tesis, incompatible con el Estado-Organización, identifica la respublica (en una sola palabra) con

  33. Antonio Garcia Trevijano dice:

    continuacion a David

    la asociacion civil, de caracter moral, que relaciona a los ciudadanos entre sí, a causa del somentimiento comun a la autoridad de la respublica. Aunque sea una tesis ficticia (como la de Hobbes a quien sigue en lo fundamental) contiene reflexiones profundas y útiles sobre la naturaleza cívica de la obligacion politica. No es indispesable leerlo a los europeos del contienente, con una tradicion estatal muy diferente de la inglesa. Saludos a Sonia.

  34. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido amigo Ze

    Tu hermoso comentario no es realista: los pobres son más generosos que los ricos. Pero tocas un punto que pensaba y pienso desarrollar. Es dificil captar lo que es el Estado. Luis XIV lo facilitó; el Estado soy yo. Hoy, la Administración Publica piensa que el Estado es ella. Te felicito por tu intuición.

  35. lord-acton dice:

    Tiene usted mucha razón cuando atribuye al Estado una serie de elementos definitorios consustanciales a su ser. La asfixiante burocracia, su poder coercitivo, su inercia social… todas estas características convierten al Estado en una institución animada, con alma propia, un Moloch administrativo que fagocita el poder político. Así, el Gobierno se convierte en un mero órgano administrativo del Estado perdiendo su carácter político, legitimador de su poder, que emana de los individuos, de la sociedad civil. Si Luis XIV manifestó, en los orígenes del Estado, “l´État c´est moi”, Federico de Prusia se declaró el primer servidor del Estado.

    El Estado de Derecho se ha convertido en una mala copia del imperio de la ley. Este último se configura como un orden jurídico espontáneamente emanado de la sociedad cuya finalidad consiste en resolver los conflictos entre particulares por medio del derecho. El Estado de Derecho es, por el contrario, un entramado de normas que encierran al individuo en la tela de araña del estatismo y amparan una merma cada vez más alarmante de su poder político en manos del Estado. El Estado de Derecho no resuelve los conflictos entre particulares sino que los aliena convirtiéndolos en un asunto de Estado. El individuo pierde su significado, las víctimas no importan, lo realmente importante es la socialización del criminal y su reeducación para que su conducta se adecue a los cánones del buen ciudadano. No se resarce a la víctima, no se imparte Justicia sino que se legitima la propia existencia y poder del Estado. El Estado no necesita para ello hacer Justicia sino mostrarse omnipresente. La mera manifestación del infractor de su reconocimiento, del reconocimiento de su poder y el respeto a sus valores es suficiente para conseguir el perdón.

    El primer paso para reestablecer el poder de la sociedad civil es reducir el Estado a su mínima expresión; devolver el poder político a sus verdaderos dueños –los individuos- ejerciendo un mayor control sobre sus representantes y sobre el ejecutivo (a través de procedimientos de impeachment como en los USA, listas abiertas…); elección por distritos de jueces y fiscales; y, derribar el Estado de Bienestar, que sólo contribuye a que los ciudadanos alimenten el insaciable apetito de la Bestia.

  36. David Serquera dice:

    Estimado LordActon,
    Aunque el pueblo quisiera derribar el Estado de bienestar, nunca lo conseguiria, ya que las multinacionales lo impedirian.
    Un saludo.

  37. Martín-Miguel Rubio Esteban dice:

    Al comentario 31: No me gusta para nada el término “lealtad” en relación a los funcionarios. Al funcionario hay que pedirle capacidad probada para desarrollar su función pública, y acato a las órdenes de los superiores democráticamente elegidos, de suerte que jamás pueda sabotear las decisiones políticas con sus acciones administrativas. Si a esto se le llama lealtad estoy de acuerdo, pero no estaría de acuerdo si se entiende la lealtad como “comulgar” con la ideología o valores que sostienen al régimen. Abriríamos la puerta al Estado totalitario, sectario y partidista. El funcionario, además de servir a los ciudadanos con calidad profesional, es también un ciudadano, y puede opinar lo que quiera sobre todo lo que sea opinable. Pedir lealtad al funcionariado me suena como jurar a una máquina anónima poco amiga del respeto a las múltiples formas morales, religiosas ideológicas que deben darse en la sociedad. El funcionario debe ser leal con la sociedad, y jamás con quien le paga en nombre de la sociedad; es decir, con el dinero de la sociedad.

  38. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Mi buena y querida amiga Isabel

    Crees que poco puedes aportar en esta materia, y has dicho lo esencial: la inamovilidad del funcionario hasta su jubilacion. Tema tan inportante com la de los profesores. Eso debe ser estudiado y meditado.

    De ser cierta la razon de tu generoso consuelo, me desconsolaria aún mas. No creo que sea cuestion de inteligencia ni clarividencia, sino de voluntad de verdad y voluntad de vivir la libertad. Lo común a todas las chapuzas está en el pensamiento perezoso o negligente. Y tampoco obedece a una inteligencia inferior, sino a una pasion de vivir mediocramente. Ya me has ayudado bastante con tu recordatoria de una las causas estructurales de la mediocridad de la funcion pubica. Gracias y hasta otro día.

  39. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Lord Acton

    Cada vez me gustan mas tus comentarios. Aunque te quedan residuos que no has pasado por el filtro de tu inteligencia crítica. Por ejemplo, eso de las listas abiertas (¿aun no sabes que son tan perversas e ilegitimas como las cerradas y bloqueadas?). No se comprende que alguien capaz de analizar el Estado y ver su enfermedad, crea que se puede reformar o romper desde dentro. Pero sigue aquí para que leamos con gusto tus analisis. Con amistad y repeto.

  40. Crítico dice:

    Los abogados somos uno de los colectivos que más sufrimos al funcionariado actual, porque trabajamos con ellos. Y sabemos que más de la mayoría se incomoda cuando le piden que trabajen (que te den una información, por ejemplo). Nadie quiere hacerse con ningún asunto, y sueñan con la inhibición (salvo los oligofrénicos jueces como Garzón).
    Ocurre en todos los niveles de la Administración de Justicia, AGT lo sabe mejor que nadie. No hay vocación. Es muy sencillo: todos aspiran a tener un puesto en la función pública. ¿Nadie se ha preguntado nunca por qué ese trabajo (que no es el mejor pagado) es el más demandado por la población laboral en España? Es de libro: se gana dinero sin trabajar.
    Y no es demagogia: se gana dinero sin trabajar: desayunos interminables por convenio al que se creen con derecho inalienable (¿no pueden venir desayunados de casa?, ¿no tienen tiempo para desayunar al levantarse? Mi mujer es funcionaria y desayuna en casa); huelgas periódicas sin coste alguno para los trabajadores; interinidades masivas designadas a dedo, etc.
    No admito paños calientes del estilo “hay de todo, no todos son iguales”. Falsa demagogia. Los buenos son minoría. ¿Cuántos votos suponen los funcionarios en las elecciones? ¿Es por ello por lo que nadie se atreve a trincar al toro por los cuernos?
    Antonio, ánimo, nuestra salud y bienestar está en juego.

  41. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Martin-Miguel

    Dices lietralmente: “no me gusta para nada el término lealtad en relacion a los funcionarios”. Y este gusto tan brutal lo dice despues de que yo haya calificado de hermoso el comentario de Ze.

    ¿Hasta cuando tus gustos abusaran de mi paciencia?. ¿Ignoras la diferencia entre lealtad y fidelidad?
    ¿Ignoras que para este MCRC,la lealtad constituye el fundamento de la relacion Estado-Sociedad? ¿Por que reprochas a Ze que la emplee atinadamente? ¿No estoy anunciando que busco la garantía institucional de la lealtad de los funcionarios?. ¿Eres incorregible?. Tus gustos y tus sentimientos no interesan a nadie más que a ti. Deja de exhibirlos y de molestarme.Mi tiempo está para otros asuntos.

  42. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Crítico

    Suscribo integramente tu comentario. Y te agradezco de corazon que en estos momentos de incomprension me des animo. No es el caso, pero si lo fuera, dejaría todo mi tiempo para resolver (en teoria) el grave problema que denuncias. Quien no lo entienda no sabe que el MCRC tiene tres destinatarios preferentes: juventud, jubilados y funcionarios. Con lealtad

  43. CuestiON dice:

    De acuerdo conb Lord Acton. Hay que ir reduciendo al monstruo.

    La mejor foto del sector público español la hallamos en las televisiones. El grupo RTVE, históricamente considerado, ha sido una gran empresa: buenos productos, una gran plantilla de profesionales, una televisión y una radio excelentes y mejor que la de ahora, seguramente.

    Ahora bien, el gigantismo, el amigismo, el ser una máquina de propaganda en manos del gobierno franquista, ucedista, socialista o pepeísta nunca ha cambiado. Ahora además compitiendo deslealmente con las que sí se juegan los cuartos de sus dueños.

    Para mí éste es uno de los grandes escándalos de la Nación y una prueba de que las Empresas Públicas casi siempre nos salen caras a los contribuyentes.

  44. Martín-Miguel Rubio Esteban dice:

    No se trata de sentimeintos, a no ser que sea pasión por la libertad. Sólo digo que la lealtad de los funcionarios debe ser sólo para con la sociedad. Quien quiera haberme entendido lo ha entendido perfectamente. Hasta la administración en la época de Augusto permitió que ciudadanos que habían luchado en las huestes de Bruto, como el caso de Horacio, en Filipos, y cuyas espadas fueron encontradas manchadas de sangre, accediesen al cuerpo de escribas del Estado en razón de su capacidad, y no de su amor al principado, que obviamente no lo podían tener. Lamento que te haya molestado, pero me he pasado la vida luchando por la libertad de cathedra. Lo más seguro es que no me he sabido explicar.

  45. lily dice:

    Buenas noches Don Antonio, me alegra saludarle.

    Quiero dar mi modesta aportación al tema que aquí se debate.
    En la mayoria de los pueblos del sur que conozco, los ayuntamientos son las principales empresas por su números de trabajadores contratados, entre tecnicos,siempre de la cuerda del que gobierna, enchufados, pelotas, familiares y alcahuetes solo se salvan los de oposición, todos los demás son una fuente segura de votos para las elecciones de ahí que los pueblos sean tan sumisos al poder que los convierten en esclavos porque son presos del miedo a perder el “puestito”. Usted dirá como se deshace esto.
    Cuidese mucho y reciba un abrazo fraternal

  46. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Pero, que tendrá que ver la libertad de cátedra con la lealtad. Ademas he separado con radicalidad la cuestion de la lealtad, que desde luego es una sujeccion moral y, por tanto, una limitacion de la libertad de eleccion, y la cuestion de la libertad politico y los derechos civiles. Lo confundes y como los niños te empeñas en tener razon. Lo peor es que no te conoces. Ademas la frase “no me gusta para nada” excluye toda explicacion. Lo siento, Martin, pero hay algo, tal vez inconsciente, que te aleja del rigor y de la voluntad de verdad.

  47. Martín-Miguel Rubio Esteban dice:

    Es verdad que la expresión “no me gusta para nada” es muy poco científica, y ciertamente infeliz. Pero tal desliz verbal creo que quedaba compensado con mi definición posterior de lealtad, en la que tú y yo estamos de acuerdo. Recuerdo haber dicho en esta misma página que lealtad viene de legalitas; es decir, cumplir con la ley del mejor modo posible, que no quiere decir hacer loas a la ley, ni estar de acuerdo con la ley. El funcionario debe acatar de forma sobresaliente las órdenes políticas, pero no se le puede pedir que esté de acuerdo con ellas. En ese acatamiento veo la lealtad. Ahora bien, desearía que en una República Constitucional pudiera haber funcionarios monárquicos, anarquistas, fascistas o batasunos siempre que acaten la ley y enseñen bien matemáticas, nos suelden los huesos o inspeccionen de forma correcta nuestra declaración de la renta. No debemos enfadarnos cuando todos queremos lo mismo.

  48. Antonio Garcia Trevijano dice:

    No tienes arreglo, Martin. Tu sabes igual que yo lo que es lealtad. Solo que a ti no te parece principio vital. Examinate y lo comprobaras. Tambien hay quien sostiene que la gratitud es virtud de esclavo. Me enfado porque no queremos lo mismo estando juntos. No seguiré hablando mas de este asunto.

  49. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Queridísima Lily

    Que alegría volver a leerte. Haces bien en recordar la corrupcion municipal en la cuestion de empleos. Como abogado se que no es mal de Andalucia sino de todos los Ayuntamientos. Esta corrupcion solo puede acabar cuando el gobierno municipal este basado en la separacion de poderes, y en el sistema electoral que ponga fin a la partitocracia. Con saludos a tu marido, mi recuerdo afectuoso.

  50. Ze dice:

    Martín Miguel, sí, la lealtad a la que me refería era en primera instancia para con la sociedad, la sociedad civil, y también para con la legalidad que esta se otorgue con inteligencia y en libertad (disculpa que no siga para no equivocarme).

    ¿Lealtad hacia los superiores? Claro, pero creo que hasta el ordenamiento militar actual contempla en parte esta cuestión: nadie está obligado a obedecer determinadas órdenes si atentan contra determinados principios.

    La lealtad a la que me refiero venía también implícita en «abnegación», en el sentido de renuncia a los deseos, pasiones, afectos o intereses propios o partidistas, y en el de supeditación voluntaria a unos principios y valores superiores. Sí, la lealtad como sujeción moral.

  51. Miguel de Mallorca dice:

    Estimado D. Antonio:

    Únicamente quería expresarle mi agradecimiento como ciudadano a la tarea creadora que, sin duda alguna, redundará en beneficio de todos. Y también desearía darle ánimos (ojalá se los pudiera dar personalmente, se lo digo de todo corazón) para que la pueda culminar, sin más trabas ni distracciones (aportaciones como las de los magníficos MessageInOut, David Serquera, o comentarios de gran valor hechos por CuestiON, Thulio o lily harán sin duda más llevadera su ardua labor).

    SALUD Y LEALTAD.

  52. Joan Paul dice:

    Tengo varios compañeros algo escépticos a los que no consigo hacerles ver que es imposible cambiar el sistema desde dentro. ¿Podría aclarame este punto?. Su clarividencia anulará mi torpeza intelectual. Gracias.
    En Zaragoza hemos empezado las negociaciones para conseguir alguna conferencia y su intervención en un programa de radio.
    Enhorabuena por su labor.

  53. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Joan Paul

    No tienes ninguna torpeza intelectual, porque no se trata de una discusion de la razón. Tu empleas argumentos y ellos no responden mas que con frases hechas, prejuicios y sentimiento de miedo al cambio. Quien se opone a un cambio de régimen (no de sistema)desde fuera, tampoco lo quiere desde dentro. Pero lo dice porque carece de argumentos para negar la necesidad de cambiar. La razón ultima de que la reforma no puede hacerlo más que en aspectos de fachada o imagen, esta en que no tiene una fuente de energía diferente de la que mantiene la estrctura de poder del Régimen. Los mas escepticos son los que primero acuden en ayuda del vencedor, cuando la ruptura triunfa. No debes precocuparte. Ellos son como los idiotas de Homero. Solo se instruyen con el acontecimiento. Nosostros a lo nuestro: darnos a conocer ante grandes auditorios y accion. Gracias por tus animos y adelante.

  54. Antonio Garcia Trevijano dice:

    Querido Miguel

    Recibo tus animos como la brisa que alivia el sofoco de una mente ensimismada y perturbada sin esperarlo por la estupidez cercana. Tendré paciencia y seguiré
    mi tarea. Tu me ayudas como las nobles personas que citas. Con lealtad y optimismo, te abrazo.

  55. CuestiON dice:

    Apreciado don Antonio:

    Buscando la verdad y la libertad me he pasado mi vida cambiando mi forma de pensar. Maoísta de 16 años, me veo ahora de liberal-conservador.

    Podría decir de mí mismo que fui un estúpido. De hecho quizás lo fui ayer mismo y seguramente en este mismo instante lo sigo siendo.

    Me gustan las personas que quieren la libertad y detestan el despotismo (los cotidianos y los “estructurales”) y como somos pocos, me interesan menos sus opciones políticas o sus idearios.

    No creo que quien se moleste en participar en este blog sea un estúpido sino alguien a quien vd. le debe un reconocimiento.

    El fomento de la cortesía es mi primer ideal y querría que fuera el de todas las instituciones humanas: entre ellas este sensacional blog del que vd. es el cerebro y el alma.

    Un abrazo cordialísimo y ánimos intelectuales

  56. Pedro M. González (Club Republicano 3) dice:

    Estimado Antonio:

    La cuestión no es sencilla ni muchísmo menos. Anhelo que llegues al final del hilo que dices ya has prendido.

    Por mi parte, estoy en ello, y “mi hilo” lo prendo e intuyo a traves del liberalismo de M. Oakeshott y Rawls. Veremos si llegamos al mismo punto.

    Quedo ansioso de tus noticias a este respecto.

  57. Mariló Montero dice:

    A Crítico.
    Como ya dije en una ocasión, soy oficial de Justicia.
    ¿Eres español y mayor de edad? Sí, ¿verdad?. Pues está ahí, a tu disposición el temario para “gozar” de ese paraíso que describes.
    Cuando tras un esfuerzo considerable de estudio (no son oposiciones como las de Juez, claro está, pero son unos cuantos temas), llegues a un Juzgado y, como tú sabes bien (puesto que es práctica habitual en los órganos judiciales), tengas que tomar declaraciones a querellados (como he hecho yo con la oposición recién aprobada) y asumir muchísimas otras responsabilidades que, desde luego, no tendríamos por qué asumir y por un sueldo miserable, entonces podrás hablar con conocimiento de causa. Hay ¡agentes judiciales! tomando declaraciones en casi todos los juzgados.
    Los funcionarios de los que tú hablas de “desayunos interminables” no son la norma. Yo los he conocido, por supuesto pero, repito, son una excepción y no la norma.
    Amén de todo esto, diré que trabajamos con unos medios vergonzosos: no hay bolígrafos, no hay grapas, modelos birriosos en el ordenador, falta de funcionarios…
    En el Registro Civil, que es donde yo trabajo actualmente, hay TRES FOTOCOPIADORAS QUE NUNCA FUNCIONAN BIEN para hacer las miles de partidas que se solicitan a diario. Están los funcionarios encargados de ese cometido pidiéndose la vez, como en los supermercados.
    ¿Además de TENER QUE HACER un trabajo para el que no estamos cualificados, por un sueldo irrisorio, hay que aguantar que digas que nos pagan por no trabajar?
    Lo dicho. Ahí tienes el temario, Crítico.

  58. Crítico dice:

    Mariló:
    No pienso estudiar el temario del que me hablas: soy muy torpe. Pero eso no justifica la miserable realidad.
    Tú misma me has dado la razón en tu respuesta al justificar el mal uso de la Administración.
    Y no somos enemigos. Nunca estaba aludiéndote cuando mostraba mi opinión. Siento haberte ofendido.

  59. MessageInOut dice:

    Le voy a contar una fábula, Señor García-Trevijano: Sé que tiene usted el sentido del humor suficiente para tomársela como lo que es, y espero aliviar con ello un poco la tensión a la que está sometido.

    Érase una vez un tal EinsteinInOut, un oportunista cuya única cualidad verdadera era la de saber distinguir entre quien es realmente inteligente y sabio, y quien no lo es. Es fiel seguidor de todo lo que publica Don Antonio García-Poincaré, un gran filósofo, a punto de lograr su republicana Teoría de la Función Pública, lo que se sabe, porque, además de brillante, es un científico honrado que publica todo lo que piensa, incluidas sus dudas y sus errores.

    Así es que EinsteinInOut sabe que lo que pretende Don Antonio es dar garantía institucional a la lealtad republicana, y transformar la burocracia estatal en un prestigioso Cuerpo de Funcionarios de la República, es decir de los ciudadanos.

    EinsteinInOut conoce, pues, la solución del problema, pero no los medios para implementarla. Y decide ir marcha atrás en el proceso mental para saber qué y cómo conseguir los objetivos de su admirado García-Poincaré.

    Se pregunta dos cosas: ¿Qué es un Cuerpo prestigioso de Funcionarios? Y: ¿Cómo se garantiza la lealtad institucional de dicho cuerpo a la República? Sabe que en las respuestas está su “Novedosa Teoría de la Relatividad de la Función Pública”, como ha decidido llamar a su plagio descarado, que el prefiere calificar como “ingeniería inversa”.

    Y razona (la RAE dixit) que conseguir ese prestigio significa que la Administración (el funcionariado) goce de la estimación de los ciudadanos, y tenga renombre, ascendiente y autoridad. Deduce las causas: su comportamiento intachable y su arraigo en la cultura popular. Comportamiento intachable quiere decir que la ciudadanía no le halle falta o defecto. Y arraigo es que, además, sea considerada inherente al espíritu republicano, necesaria y austera.

    Ser funcionario, supone EinsteinInOut, deberá ser una carrera honorable, pero no un seguro de vida, sometida a la relatividad de la competencia, de tan buenos resultados en la economía de libre mercado (donde quiera que la haya; la España oligárquica no sabe lo que es).

    Comprende EinsteinInOut que la Administración, parte fija del Poder Ejecutivo, vivirá en un paranoico síndrome entre el servicio al mismo y el respeto a la ley impresa; es decir, a los otros dos poderes, Judicial y Legislativo. Deberá servir a ambos con lealtad, que significa lealtad a la República, al Pueblo. Por ello, debe conocer las leyes vigentes y sus reglamentos, y respetarlas y hacer notar al Poder político cuándo pueden estar siendo vulneradas, porque éste no posee la condición previa de conocerlas, por más que se lo exija la propia Ley. Y debe impedir su vulneración en todo caso (sabe que esa es ya la prostituida función del Cuerpo de Interventores y Secretarios municipales), bajo la amenaza en contrario de ser acusado de alguna clase de connivencia delictuosa.

    El problema de Don Antonio, supone avispadamente EinsteinInOut, es traducir la brillante eficacia del control mutuo de poderes de la República Constitucional al cuerpo funcionarial. La condición de contorno es que actúe autónomamente en caso de vacío de poder político. Cuenta con el ejemplo del sistema judicial, autónomo, independiente, que elige su Poder en restringido ámbito y que funciona bastante bien, aunque le cambien las leyes cada dos por tres. Se pregunta, intrigado, la causa de ello.

    Presume extensible su experiencia en la Administración Local a las Autonómica y Estatal. Pero no se arriesga, y decide limitar su estudio a la primera. Allí ha comprobado que la “carrera administrativa”, se aprende mediante el sistema de acierto y error. Hay que implementar su estudio en el nuevo sistema educativo.

    Sabe que el poder de la Administración es redundante, y que la doble o triple competencia la hace ineficaz y onerosa, que el Pueblo la admite sólo para no ser aplastado por una institución omnipotente. La nueva Función Pública la hace innecesaria, de modo que se carga las Autonomías (traidoras a la República) de un plumazo, deja las Diputaciones como única institución superior, dentro de la municipal. Y ahorra en impuestos un dineral que alegrará la economía.

    Decide que la Administración no irrumpirá en ámbitos de iniciativa ciudadana, ni persistirá en su enfermiza tendencia a crecer en competencias, crear nuevas funciones y engordes de plantilla (El funcionario no será más importante por cuánto personal tiene a su cargo o por el presupuesto anual que maneja, sino por cuántos son y de qué envergadura los problemas que resuelve). Y cree que los círculos de calidad que él aplica en las plantillas industriales serían garantía de eficiencia y de recuperación de la sabiduría de los viejos funcionarios.

    El sistema de selección y promoción será el de publicidad, igualdad, capacidad y mérito (que es lo que dice la ley). Pero la duda de Don Antonio García-Poincaré es si el sistema de arriba a abajo es el más adecuado para delegar el poder y seleccionar mandos intermedios (modelo militar) o si el de abajo a arriba (modelo democrático, como en la elección del Poder Judicial), no sería mucho mejor para la designación de ciertos cargos.

    Se lee EinsteinInOut algunas leyes de la Función Pública (corrobora la inutilidad de las Autonomías, cuando ve que cada una de ellas ha redactado su propia ley) y comprende que las leyes consagran sistemas de provisión de funcionarios claramente enchufistas y remuneradores de servilismos partitarios. Y adivina -es su único golpe de originalidad o genio- que la independencia de la política es consustancial al funcionario, y que la pertenencia a un partido es causa excluyente de la carrera administrativa. No se trata de recortar sus derechos humanos, sino de que forma parte del Poder Ejecutivo de manera permanente, de que su función es servir igualmente a cualquier ideología en el poder político. Y se da cuenta de que precisamente este detalle es el que distingue al sistema judicial del resto de la función pública actual, y la causa última de que funcione mejor.

    Y como EinsteinInOut sabe lo que es un sistema garantista, porque se lo ha enseñado Don Antonio García-Poincaré, decide garabatear cinco cosas fundamentales:

    1-EL RÉGIMEN TERRITORIAL de la Administración republicana se establece sólo en los ámbitos estatal y municipal. Las Autonomías desaparecen.

    2-TRANSPARENCIA total del sistema de documentación de expedientes administrativos, que pueden ser controlados por los administrados. Tienen derecho a ello, porque son de su propiedad, como lo es el resto de la Administración, sillas y tarimas del Salón de Plenos Municipal incluidas, lo que, ¡por fin!, sabe, gracias al sistema realmente democrático en el que vive. Conoce, así, en manos de qué funcionario están sus asuntos en cada instante, cuánto tiempo, con qué resultados, etc. (*)

    3-GARANT?A REPUBLICANA. Resuelve:

    A) Añadir poder y recursos a figuras como la del Defensor del Ciudadano en cada institución (llamándole Comité Republicano de Garantías Administrativas), periódicamente elegido por el Pueblo (no a sueldo de la Administración intervenida, sino del Estado), que, con independencia y autonomía funcionales, decide libremente sobre las cuestiones que la ciudadanía le plantea, e incoa expedientes, reclama información, inicia medidas para la mejora de la Administración que remite, incluso, al Poder Legislativo, y se reúne periódicamente con el Alcalde-Presidente o con quien estime oportuno.

    B) Establece los Círculos de Calidad Administrativa, como elementos de participación del funcionariado en el diseño de las funciones y los circuitos, para hacer más eficaz, menos redundante y menos costosa la Administración: las ideas, la experiencia y el buen criterio de los funcionarios, se pagan.

    C) Impone la independencia política del funcionario respecto a los partidos. Ya no sólo son los jueces, sino todos los funcionarios públicos. La idea de la República tiene que estar por encima de cualquier ideología sectaria.

    4-PROFESIONALIDAD de la Función Administrativa, que será una carrera políticamente imparcial y neutra, reglada a todos los niveles: FP, Grado Medio y Universitario, con acceso al cargo por oposición (el concurso queda para el exclusivo ámbito de las televisiones). Los suspendidos engrosarán las nóminas de las gestorías. La Gerencia y las Jefaturas de ?rea y de Servicios serán libremente elegidas por y de entre el cuerpo de aquellos funcionarios que tengan el nivel de estudios adecuado, por plazo determinado, y remoción del elegido por causa justificada. Los cargos de confianza discrecionales (uno por cargo electo) cesarán obligatoriamente cuando lo haga su político dedócrata.

    5-DIGNIDAD. La carrera funcionarial será considerada por todos y difundida, especialmente en el ámbito educativo, como honorable, digna e imprescindible, dada la necesidad de sus funciones: organizativas, educativas, sanitarias, reguladoras, prestacionales, de orden, etc., bajo el mandato de la eficacia, el rigor y la austeridad. La Función Pública se dignificará ante sí misma al mismo tiempo que lo haga en el imaginario de los ciudadanos.

    Pero queda un asunto arduo: ¿Cómo conseguir tanto conocimiento y rigor de la actual caterva de enchufados? Si el milagro de la República Constitucional es posible, es razonable que en un plazo de cinco, diez años, haya que superar unas pruebas especiales de normalización funcionarial, no controladas por los sindicatos (En la capital de cada provincia, a examen ciego, por ejemplo).

    Y, entre pitos y flautas, EinsteinInOut ya lleva escritas páginas suficientes como para hacer un articulito restringido al ámbito municipal que espera generalizar al estatal (educativo, sanitario, etc.) en los 11 años siguientes. Así que, finalmente, publica esta chapuza que nadie entiende. Y espera que, a fuerza de leerla, llegue a comprenderla él mismo algún día.

    (*) Esto se lo ha leído al gran científico Don David Serquera-Maxwell, que lo ha comprobado en UK.

    (Si no consigo oír sus risotadas desde aquí, Don Antonio García-Trevijano, es que he perdido la chispa y el norte de mi sentido fabulador y del humor. Y que me estoy volviendo ya, definitivamente, loco.)

  60. Mariló Montero dice:

    A Crítico.
    Lo siento pero, de ninguna manera, te doy la razón.
    Yo digo todo lo contrario: si la Administración de Justicia todavía funciona algo es, en grandísima parte, gracias a los funcionarios que estamos realizando TODOS funciones que no nos competen (funciones de Jueces y de Secretarios).
    Y no quiero tampoco que parezca esto una crítica a Jueces y Secretarios, pues los juzgados están desbordados de trabajo y es imposible que éstos puedan hacer lo que deberían hacer ellos y no nosotros.
    No conozco a ningún juez ni secretario que, por el contrario, realice funciones de agente, auxiliar u oficial, como es lógico.
    Yo he estado habilitada como Secretaria para pasar sala y he salido a las cinco o seis de la tarde (desde las nueve de la mañana, sin ninguna interrupción para uno de esos “interminables” desayunos de los que hablas) y, a final de mes, he seguido cobrando mi sueldecito de oficial y no el de Secretaria.
    No soy la única, ni mucho menos. Todos los funcionarios de Justicia nos quejamos de lo mismo.
    Has sido injusto, pero dejo zanjado el tema para no aburrir a nadie con nuestras miserias.

  61. luis sanchez de rojas dice:

    A Critico:

    Tu comentario nº 40 es calumnioso, y no deseo entrar en detalles. Eso si, que conste mi protesta.

    Comparto plenamente el comentario nº 45 de lily.

    Como decia el Juez Don Javier Gomez de Liaño, si la justicia funciona, aunque sea medianamente, es debido al esfuerzo, abnegación y profesionalidad de la mayoría de funcionarios.
    Una causa del mediocre funcionamiento de la justicia es la clara insuficiencia de medios personales y materiales al servicio de la misma.
    Esto lo digo como funcionario de justicia que soy, y como Abogado que fuí.
    Salud y Lealtad.

  62. Antonio Garcia Trevijano dice:

    No querido Messagein, no me has hecho reir sino pensar. Pues a diferencia del intuitivo Einstein, el racionalista Poincaré no sabe caminar a saltos. Marcha paso a paso. Confirma la firmeza del suelo andado antes de dar el paso siguiente. Todavia no divisa las consecuencias particulares de la Teoria general que persigue. Cuando esté seguro de ella, cree que pronto, le será muy facil diferenciar sus aplicaciones prácticas en las administraciones locales, autonomicas y estatal. Esa tarea no le preocupa ahora. Y especialistas en arquitectonia de la administracion sabran hacerlo mejor que el propio Poincaré. Lo uregente es descubrir el princpio de relatividad administrativa, frente al principio mecanicista de fidelidad al jefe de escalafon. El Estado no es un aparato, como idearon los marxistas, ni un organismo, como creyó el fascismo.

    Tu intuicion sobre la separacion de poderes en la administracion de lo publico, no puede imitar la de la democracia en lo gubernamental, lo legislativo y la judicial, sino solamente inspirarse en ella.

    El rol de la libertad politica, y de su garantía con la separacion de poderes en la democracia, lo tiene el principio (fundador de la Republica) de lealtad en la Administracion. Este principio no rige, por definicion, en la parte variante del Estado. Debe regir y ser aplicado en las funciones externas y funcionamiento interno de las Administraciones.

    Así como no hay Constitucion sin separacion de poderes, tampoco hay Administracion honesta y eficiente sin que un Estatuto de funcionarios garantice, con instituciones (no reglamentos), el permanente dominio de la lealtad a la funcion, sobre la fidelidad al jefe, sin riesgo de represalias al funcionario leal. No hay orden en un sistema sin un principio que lo vertebre.

    Es urgente la conciencia de que lo prioritario en este momento es descubrir el principio fundador de un orden eficiente y humano en la Administracion existente, puesto que no partimos de cero. Por ello, y como primera reaccion a las fecundas intuiciones de Einstein, me pongo a escribir el articulo que aparecera, supongo, en una hora, sobre Lealtad Republicana. Solo te pido paciencia, pues no es aun una teoria general. Lo será cuando le sigan otros sobre orden civil publico, espiritu republicano, res publica, naturaleza no empresarial ni asociativa del Estado, que permitiran llegar a la integracion de todos los elementos que garanticen la lealtad en la funcion publica. Hoy me contento con definirla, no como virtud sino como modo de ser.

    Deseas favorecer la tranquilidad de Poincaré en sus fases de creacion. Pero tu inquieta intuicion más bien le abruma. No le importa porque no le distraen del camino. Volveras a centrarte en lo inmediato si lees con atencion, como es tu costumbre, el artículo prometido para esta misma noche.

  63. MessageInOut dice:

    Sólo por leerle esto:

    “Así como no hay Constitucion sin separacion de poderes, tampoco hay Administracion honesta y eficiente sin que un Estatuto de funcionarios garantice, con instituciones (no reglamentos), el permanente dominio de la lealtad a la funcion, sobre la fidelidad al jefe, sin riesgo de represalias al funcionario leal. No hay orden en un sistema sin un principio que lo vertebre.”

    ha valido la pena el esfuerzo de escribir la fábula.

    “…con instituciones…”

    Un abrazo.

  64. Isidro dice:

    Messagelnout,yo si me he reído.Con lo del concurso, sólo para las televisiones,y con los que van a engrosar las nóminas de las gestorías.A lo mejor esto último me debería dar pena,pero me ha hecho gracia…hasta que suspendan a mi hemano pequeño,entonces no me hará ni puta gracia.

  65. Antonio Garcia Trevijano dice:

    A los criticos de Critico

    El comentario 40 de Critico es generalizador, y en en ese sentido injusto. Durante medio siglo de experiencia de abogado, he tenido ocasion de conocer a muchos funcionarios de la justicia. No me he dicado a lo penal. En lo civil, he apreciado siempre el trabajo impropio que recae en los oficiales y me extrañó su competencia tecnica, que no me esperaba. Leo muy de prisa vuestros comentarios, y cuando respondí a Critico, estaba bajo los efectos nefastos que me causó el comentario de Martin Miguel.

    Aunque Critico hablaba de los juzgados, de modo automatico dije que lo suscribía, porque no estaba pensando en la administracion de Justicia, como se desprende de mi respuesta. Me sucede que si se habla de la Administracion solo pienso en los funcionarios de ventanilla, y no en los de la Justicia. Y ahora, dedicado en cuerpo y alma a resolver la burocracia, excluyo de su orbita a los funcionarios de Juzgados y Tribunales, porque ellos no son burocrtas. Os pido que tengais la seguridad de que no estaba pensando en vuestros compañeros en mi respuesta a Crítico. Quien, por otra parte, ya se ha disculpado. Con respeto y recocimiento a vuestro trabajo, os saludo con lealtad y gratitud.

  66. david Serquera dice:

    Querido Einsteinout, espero hacerte reir lo suficiente cuando conozcas mi teoria vectorial de los procesos sociales. Jaja!
    Sigue asi de disperso me alegra saber que hay otros como yo.
    Un abrazo.

  67. Vicente Dessy Melgar. dice:

    Querido Maestro,

    son tantas las veces que he encontrado fuerza, compañía, lealtad, en usted que no deseo dejar pasar esta ocasión para que sienta nuestro apoyo en todos los sentidos en su tarea creadora y se sienta, como sabe, respaldado por todos nosotros. No quiero erigirme en portavoz de nadie pero sé que la lealtad a usted nos guía. Un afectuoso saludo lleno de agradecimiento.

  68. MessageInOut dice:

    A David Serquera-Maxwell(67):

    Estoy deseando leer tu teoría. Sólo el nombre, “Teoria Vectorial de los Procesos Sociales” ha conseguido que se me ericen los cabellos del cogote. Y no de risa, precisamente.

    De verdad, si tal cosa existe, debo conocerla cuanto antes. Imagino sus n dimensiones, sus tensores, sus matrices y sus productos matriciales, sus productos escalares cuyos valores módulo determinan y predicen las probabilidades de ciertos comportamientos, sucesos o resultados. Me pregunto por el modo fundamental de la intervención del tiempo en las ecuaciones. También por la factibilidad del proceso de cálculo y la capacidad del ordenador capaz de llevarlo a cabo.

    ¡Qué deleite intelectual, David!

    Un republicano saludo.

  69. MessageInOut dice:

    A (66):

    Apreciado Don Antonio:

    Cuando usted piensa en funcionarios, se imagina a los de la ventanilla (Administración Local, Autonómica, Estatal), y no a los de los Juzgados, naturalmente. Y eso es porque son muy diferentes unos y otros, como cuento en mi fábula. La causa es que los partidos políticos no han puesto sus enchufistas zarpas sobre ellos, porque no tienen sus despachos por allí, porque los políticos son ajenos a la justicia y los jueces son ajenos a la política. Y por eso son tan pocos funcionarios, obtienen tan pocos recursos y asumen tanto trabajo; así es que no tienen tiempo que dedicar a maquinaciones, zancadillas y almuerzos interminables.

    ¡Bendita sea la Administración de Justicia!

  70. Antonio Garcia Trevijano dice:

    al 57

    Querido Pedro

    Es simpática tu pretension de llegar a traves de Oakeshott y Rawls a las mismas o parecidas ideas que las formadas en mi mente. Por ejemplo, la teoria de la justicia social mímina de Rawls la deseche antes de terminar su libro. Su exito en la derecha se debe a que parte de una fantasía izquierdista (asamblea de iguales desmemoriados de lo que son en la vida real) para ir a una ridícula idiotez conservadora. Y en cuanto a Oaheshott yo solo dije que me ponía en su senda, en el analisis de la res publica, pero no en su metodo ni en sus resultados.

    Te dije por telefono que en ciencias sociales es casi imposible tener algo que decir antes de los sesenta años. Pero si te crees capaz, seré yo quien esperara impaciente tu descubrimiento. Abrazos.

  71. patalete dice:

    A Einsteininout (69): n dimensiones, tensores, matrices, productos escalares, … intervención del tiempo ¿o Tiempo? en las ecuaciones… ¡uf, éstos ingenieros! ¿sociales? No.

    El Tiempo: quince mil, veinte mil millones de años hacia atrás , y…. “big-bang?, surge el Todo. ¿todo?. ¿y antes? La pregunta carece de sentido, antes…. nada. Colapso de la Física. No hay respuestas, ni puede haber preguntas. No hay ni Relatividad. . ¿pues de qué, o de donde surge el Todo? . De la nada, de una torsión cuántica de la nada surge, surge,…. ¡si!, La Singularidad Desnuda. O el “huevo Cósmico”. Toda la materia concentrada en un punto de densidad infinita y dimensión nula, cero.y…. “BIG-BANG? . Comienza la fiesta del Tiempo y el Espacio. Y aquí estamos.

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