SENTIDO DEL PRESIDENCIALISMO

Don Antonio García-Trevijano Forte está todavía recuperándose de la caída y no podrá escribir artículos en su blog. Durante dicho período, algunos de los comentaristas más habituales escribirán artículos sobre temas políticos cercanos a la República Constitucional. Continuamos la serie de artículos de contertulios con este documento de Pedro López Arriba sobre el sentido del presidencialismo:

Se ha señalado muchas veces la opción por el Presidencialismo que propone la República Constitucional, que puede ser definida como república presidencialista con todas sus consecuencias, en lo que se refiere a erigir un verdadero contra poder parlamentario frente al poder gubernamental del presidente, y con lo que significa en cuanto al cambio del sistema electoral. Para los republicanos, el Presidencialismo encuentra una de sus razones más fuertes en lo que significa para la efectividad de la separación de poderes.

El Presidencialismo determina el establecimiento de una real y eficaz separación del poder legislativo respecto del poder ejecutivo, lo que permitiría el juego institucional, regulado por la ley, de que a un poder ejecutivo fuerte (Gobierno) le controlase un poder legislativo liberado de toda clase de sumisiones ante el jefe del poder ejecutivo. Un mal éste último de la sumisión del legislativo ante el ejecutivo que actualmente padecen casi todos los parlamentos europeos. El presidente de la república ha de dirigir su gobierno confrontado a unas Cortes que dispongan en plenitud de sus funciones de legislación, debate y control, unas Cortes a las que se les haya devuelto el ejercicio independiente de sus poderes.

La realidad de las cosas y la historia nos demuestran que la separación de poderes sólo puede articularse eficazmente sobre la base de la separación del poder legislativo del poder ejecutivo. Cuando ambos poderes están efectivamente separados, las posibilidades de independencia del Poder Judicial se incrementan notablemente por sí solas, siendo entonces de importancia secundaria los modos que se empleen para la designación del Poder Judicial. El sistema norteamericano ha sido en esto pionero en la democracia. El presidencialismo ha demostrado ser muy eficaz para facilitar la realidad de la separación de poderes.

Por el contrario, el caso español, al igual que el de muchos países de Europa, constituye el contrapunto completo: la tónica general es la confusión de poderes y la absoluta sumisión de todos ellos al poder ejecutivo, que es el único poder al que no se accede ni por sabiduría (como los jueces), ni por elección popular directa (como los presidentes de los sistemas presidencialistas), sino por decisión adoptada en el Congreso de los Diputados. Pero esto nos lleva directamente a la otra cuestión, que es la del cambio de la legislación electoral.

Los republicanos proponemos la reforma de la legislación electoral, en el sentido de que sean los ciudadanos quienes elijan directamente a los gobernantes —municipales, autonómicos y nacionales—. También para que los órganos legislativos y deliberantes —consistorios, parlamentos autonómicos y Cortes generales— sean igualmente elegidos por la ciudadanía, en circunscripciones uninominales (a doble vuelta, para reforzar la representatividad). El sistema de circunscripciones uninominales es simple y lo conocemos bien por ser el empleado en USA o Gran Bretaña. En esas condiciones, la relación de un hombre un voto es perfecta y la representación política de la población queda también perfectamente asegurada, por encima de partidos, facciones o grupos de intereses coaligados.

El Presidencialismo es una forma segura de articular la separación de poderes y, por tanto, una garantía segura para la libertad

Pedro López Arriba

Finalmente, agradecer a nuestro compañero Pedro López Arriba su ayuda desinteresada para la publicación de sus artículos durante la recuperación de Don Antonio, y a todos los compañeros presentes y futuros la colaboración en el blog y en el Movimiento de los Ciudadanos hacia la República Constitucional.

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25 thoughts on “SENTIDO DEL PRESIDENCIALISMO

  1. Francisco says:

    Gracias, Pedro, por tu ayuda desinteresada en la publicación de este artículo, en la traducción de obras de Antonio García-Trevijano y por recordarnos una de las consecuencias del la falta de libertad política en España.

  2. Ramses says:

    Hola a todos:

    He leido el texto y me ha parecido muy interesante. Pero me gustaria comentar algunas cosas. El presidencialismo como medio para separar los poderes es una medida fantastica pero se corren algunos riesgos. ¿Cómo se controla el poder ejecutivo?. En el parlamentarismo el ejecutivo se controla por el parlamento, al separar ambos se corre el riesgo de que o bien surga una preponderancia de uno sobre otro (normalmente del ejecutivo sobre el legislativo), o bien que se producan abusos de poder. ¿Cómo se palian estas eventualidades?. Fiarse es bueno, no fiarse es mejor. Creo que siempre se debe acudir a la experiencia y contar con todos los escenarios posibles recreando el peor de los casos que nos podemos topar.
    Por otro lado se cita el sistema mayoritario. Este sistema tiene varios inconvenientes a mi modo de ver. Si este sistema no se lleva adecuadamente se corre el riesgo de conducir a un bipartidismo como EEUU o Inglaterra porque los grandes partidos suelen tener mayores medios de propaganda que los minoritarios o los candidatos independientes. Segundo en este sistema las circunscripciones tienen que ser muy pequeñas para evitar tener que hacer listas. Si entramos en un numero muy grande de habitantes tendremos que preever más de un candidato de un mismo partido con lo que nos llevaria al sitema de listas abiertas.

    Bueno, creo que he dejado claro mis inquietudes.

    Un saludo.

  3. Aviraneta (Club Republicano 3) says:

    Muy buena explicación de la separación de poderes y de la importancia que tiene el Presidencialismo para que la misma exista.

    Hay muchos que, desde posiciones pretendidamente democráticas y republicanas, rechazan el Presidencialismo. Es un error. Sin deparación entre el Ejecutivo y el Legislativo, la división de poderes no pasa de ser una “buene intención” imposible de realizar.

    Salud y República

  4. Crítico says:

    En España existe división del poder (un único poder dividido en sus funciones), pero no separación de los poderes (varios poderes actuando de manera distinta, de forma autónoma).
    La doble vuelta en las elecciones a los representantes y al Presidente no existe en Estados Unidos ni en Inglaterra, sin que se prohiba la presentación de candidaturas independientes. Por éso no veo muy claro que esa doble vuelta garantice mayor identificación con el candidato o representatividad en el elegido. Que alguien lo explique.
    Gracias a Pedro por hacer comprensible y ameno el pensamiento repúblicano con su artículo.

  5. Isidro says:

    Yo tampoco veo lo de la doble vuelta.En Francia sirve para que de los 5 o 6 candidatos a presidente de la República,queden reducidos a dos en la segunda vuelta: los dos que hayan tenido más votos en la primera.Es como si primero se disputan las semifinales(donde eliminas a los menos votados) y después se decide todo en la final.

    Para mi no es necesario,con decir lo que uno quiere alto y claro una sola vez,es suficiente para que todo el mundo lo entienda; votando sería igual.

  6. Pla (Club Republicano 3) says:

    Estimados amigos:

    Gracias a Francisco y a Aviraneta por sus comentarios. Sobre las intervenciones de Crítico (nº 3) e Isidro (nº) me gustaría precisar algo.

    La división de poderes y la separación de los mismos deberían ser consideradas como expresiones equivalentes. Ahora bien, una larga experiencia de falta de rigor en los conceptos y de oportunismos políticos rampantes, obliga a subrayar el efecto separador que subyace al principio divisorio.

    El problema de la preferencia por la elección a doble vuelta tiene su razón de ser, que intentaré explicar.

    Primero porque en el esquema electoral tradicional anglosajón, el resultado de la única vuelta no siempre es fácil de aceptar por todos. Y eso es lógico. Imaginemos que, con porcentajes de votación bajos y con un número elevado de candidatos, la elección a una sóla vuelta se puede resolver asignando el puesto escogido a un candidato que puede haber alcanzado resulatdos inferiores al 25% de los votos emitidos.

    En ese sentido, la doble vuelta refuerza la representación general del electo, ya que si sale en la primera vuelta será por haber alcanzado más del 50% del voto en la misma. No dándose esa situación, la segunda vuelta asegura que el finalmente electo tiene una representatividad ratificada por los electores, con una mayoría que siempre estará alrededor del 50% del voto emitido.

    No es cierta esa idea que subyace a las intervenciones de Crítico y de Isidro, y que está bastante extendida, de que la primera vuelta sirve para descartar candidatos y la segunda para elegir. Al menos no es cierto del todo ni fundamentalmente.

    En efecto, la primera vuelta es decisiva, y hasta dirime la elección cuando un candidato supera el 50% del voto en la misma. En otro caso, se ha de ir a la segunda vuelta para que el electo lo sea, obligatoriamente, con un porcentaje de votos en torno al 50% del voto emitido. Obviamente los candidatos menos votados en la primera vuelta son excluidos de la segunda, para que los votos que lograron se puedan resituar entre las opciones con posibilidad real de obtener la victoria en la elección, con lo que el finalmente elegido contará con un número mayor de votos y con una representatividad reforzada.

    Salud y Repúblíca Constitucional

  7. Pla (Club Republicano 3) says:

    Resitúo:

    Perdona Ramsés (nº 3), pero es que no había visto tu mensaje antes. De ahí que sólo haya contestado a Crítico (nº 4) y a Isidro (nº 5).

    Lo que planteas sobre el control es interesante y constituye uno de los argumentos que más se emplean contra el presidencialismo desde el parlamentarismo.

    Ahora bien, si miramos los dos mandatos de Bill Clinton (1993-1997 y 1997-2001) o si miramos el segundo mandato de George Bush (2005-2009), veremos cómo la democracia con poderes separados permite un gobierno con minoría en la cámara y cómo se ejerce el control sobre el ejecutivo desde el legislativo, con el único límite de la legalidad que es asegurado por el tercer poder, el Judicial.

    Y esa es la gracia del sistema: conjugar los principios de representación ciudadana en las instituciones y de elección popular de los poderes del Estado, con los principios de que “La mayoría debe Gobernar” y que se han de “Respetar los derechos de las minorías”, en cada caso y situación.

    El riesgo de falta de control sobre el Poder Ejecutivo que apunta Ramsés se esfuma literalmente si tenemios en cuenta que las leyes que pretenda promover el gobierno necesitarán se aprobadas por las Cámaras y que, cada año, ha de ser el Poder Legislativo el que apruebe la Ley de Presupuestos. Un Parlamento cuyos miembros sean elegidos en elección separada y que no deban su escaños al poder ejecutivo ejercerá sus competencias de control con una eficacia inusitada para quienes conocemos (y padecemos) los rigores del Parlamentarismo.

    Salud y República Constitucional

  8. Pedro M. González (Club Republicano 3) says:

    A Ramsés:

    El presidencialismo es la única manera que tiene la sociedad civil de poder constituirse en poder ejecutivo, eliminando la situación actual donde el poder ejecutivo es elegido por los diputados, es decir, por la sociedad política.

    El sistema presidencialista debe basarse en la igualdad representativa del poder ejecutivo del Gobierno y del poder de control de la Asamblea.

    Este principio de equilibrio y control se asegura principalmente con tres normas constitucionales que quedan definidas claramente en la obra de D. Antonio García-Trevijano “La Alternativa Democrática”:

    1.-El Presidente del Gobierno y los Diputados de la Asamblea deben ser elegidos por sufragio directo y secreto por todos los ciudadanos mayores de edad.

    2.-El Presidente podrá disolver libremente la Cámara y convocar elecciones de diputados, mediante su propia dimisión y la convocatoria simultánea de elecciones presidenciales.

    3.-La Asamblea podrá destituir libremente al presidente del gobierno, siempre que lo acuerde la mayoría absoluta de los Diputados y que se autodisuelva, para que se celebren elecciones presidenciales y generales.

    Con estas normas constitucionales es siempre el ciudadano el que dirime los conflictos graves que surjan entre el poder ejecutivo y el poder legislativo.

    De otra parte, al igual que ocurría en lo referente al sistema electoral, el presidencialismo actuará también como elemento neutralizador de las demandas nacionalistas, potenciadas por el actual mecanismo constitucional que permite mantener abierto un proceso continuo de transferencias competenciales a las autonomías. El presidencialismo asegura la unidad del Estado porque el Presidente es elegido directamente por todos los ciudadanos y porque obliga a los candidatos a incluir en sus programas las aspiraciones legítimas de los diferentes pueblos.

    El sistema presidencialista deberá aplicarse también a los municipios, que se constituirán en auténticos poderes locales que permiten la descentralización del Estado y la eliminación de las oligarquías políticas regionales generadas por el Estado de las Autonomías.

    Enhorabuena por el texto tocayo.

    Salud y República

  9. Antonio Garcia Trevijano says:

    Gracias Pedro por tu claro articulo. Las cuestiones suscitadas son muy faciles de responder.

    1. En el sistema parlamentario el poder predominante no es el legislativo, sino el ejecutivo.

    2. No es lo mismo division de poderes (Tocqueville) y separacion de poderes, con preponderancia del legislativo (Locke)o con equilibrio (Montesquieu).

    3. El Presidencialisno genera unidad y patriotismo.

    4. Lo decisivo es garantizar la libertad politica, no el número de partidos.

    5. La doble vuelta (Francia) es mucho mejor que una sola vuelta porque es mucho mas representiva. Sin ella, quedarian sin utilidad los votos de los candidatos eliminados en la primera. Esta es razon suficiente para preferirla.

    Hoy siento una mejoria notable en mi vigor. Abrazos.

  10. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    En la misma batalla por la Democracia no tiene por qué darse a la vez la división de poderes del Estado, y la descentralización del Estado. Se puede estar a favor de aquello y en contra de esto, y al revés – como en el caso español -. ¡Tiempos aquellos en que no existía diferencia entre el Estado y los ciudadanos! Y en los que un general romano, como Ahala Servilio, podía decir: “Un buen ciudadano no hace distinción entre sus planteamientos y los del Estado” No porque el Estado fuese totalitario, sino porque todos eran el Estado, expresado en un gentilicio.

  11. Pla (Club Republicano 3) says:

    Estimados D. Antonio, Pedro y demás amigos:

    Me alegran las noticias que nos hace legar Trevijano, y me satisfacen sobre todo las precisiones que nos hace, especialmente la primera: “En el sistema parlamentario el poder predominante no es el Legislativo, sino el Ejecutivo”. De ahí la Gran Mentira que subyace a los regímenes parlamentarios en lo que4 se refiere a su presunto “democratismo”.

    Pero, en un sentido más preciso, eso es lo que sucede siempre en cualquier régiemn o sistema: el Poder Ejecutivo es el predominante y tiende a absorber o controlar a los demás poderes políticos, sociales y económicos. No se trata de recordar la realidad histórica de la Revolución Americana (1776), que se alzó frente al Parlamentarismo más genuino, el británico, por constituir éste un poder despótico y tiránico. Se trata de reconocer las realidades básicas de la política en todo tiempo, lugar y circunstancia.

    Y es que quien ostenta el Poder Ejecutivo (en los niveles de que se trate: municipal, regional o general), tiende siempre a escapar de todo control y a buscar el tener “manos libres” en todos los asuntos. El régimen parlamentario no es una excepción a esto: predomina el Ejecutivo, pero sin controles efectivos. El control desde el Legislativo se burla mediante la presión gubernamental sobre los candidatos que, en casos extremos, como es el de sistemas electores proporcionales de listas cerradas y bloqueadas, llega al dominio absoluto. El control jurisdiccional se burla mediante sistemas de designación de los órganos judiciales por ese mismo Parlamento (sometido al Ejecutivo), o mediante su designación por órganos colegiados que reproducen las proporciones políticas del Parlamento (Consejo General del Poder Judicial español).

    En suma, el Gobierno Parlamentario, pretendiendo ser el más democrático por fijar que el Gobierno ha de ser elegido por el Parlamento, no evita el predominio del Ejecutivo, sino que camufla la más descarada tiranía de un gobierno que legisla, aplica las leyes y juzga los conflictos derivados de esa aplicación.

    Frente a esa triste realidad apreciable en toda Europa, incluso en Inglaterra, el Presidencialismo se constituye en la única posibilidad para evitar el predominio y la dictadura del Ejecutivo. Por su puesto, nos estamos refiriendo a uns sistema de poderes que se contrapesan unos a otros para evitar el predominio … del Ejecutivo, normalmente.

    No debe haber engaño en esto: cuando era la Asamblea Ciudadana de Atenas la que asentía a las propuestas de Pericles, no era la Asamblea la que gobernaba, sino que era Pericles. Y no había una Dictadura de la Asamblea, sino de Pericles. Paralelamente, el Gobierno de la Convención Jacobina francesa (1793-1794) no fue un caso extremo de dictadura de la Asamblea (Convención), sino que fue la dictadura personal de Robespierre.

    Pero como dije antes, no se trata tanto de constatar la realidad histórica del fracaso democrático del parlamentarismo. Se trata tan sólo de apreciar la realidad de las cosas.

    Salud y República Constitucional

  12. germanicus (club R 3) says:

    Pobre Sr Pinochet, democrata convencido y patriota ( cobrando, claro) que a el y su admirado Franco la tierra les sea pesada, e incomoda para siempre. Perdonar el comentario pero no he podido evitarlo. Salud, Lealtad y Republica.

  13. Lorenzo Alonso says:

    Muchas dudas de las que tenía (el que detenta la soberanía, los posibles controles de un poder sobre otro,etc.) ya las he visto contestadas leyendo vuestra intervenciones.
    Solo me queda añadir una pequeña reflexión y algunas cuestiones sobre dos sistemas presidencialistas famosos, Estados Unidos de América (USA) y Francia:
    1. El sistema presidencialista, por paradójico que parezca, da mucho poder al Parlamento, ya que esté lo ejerce de forma independiente: hará las leyes que ha de cumplir el Presidente y su Gobierno, vigilara a los miembros que designa com colaboradores suyos, aprobará o no sus gastos, etc. No existe la invasión del Gobierno en su funcionamiento, pues no hay: “Banco Azul” ni leyes hechas por dicho Gobierno (Proyectos de ley, Decretos Leyes, Decretos Legislativos y demás invasiones).
    2. El Presidente de USA no se elige directamente por los ciudadanos sino por un “Colegio Electoral” formado por una cantidad de miembros de cada Estado equivalente al número de miembros que tiene en la Cámara de Representantes y en el Senado más tres miembros por el Distrito de Columbia (es decir, 435 + 100 + 3 = 538 votos). Por eso se dice que será elegido Presidente aquel que alcanze 270 votos electorales. Pero una vez elegido es un Poder independiente.
    3. El Presidente de Francia, en cambio, es elegido directamente por los ciudadanos, en 1ª vuelta si alcanza más del 50% de los votos o en 2ª vuelta por mayoria de los dos candidatos que quedan en liza. Pero este Presidente no es un poder independiente, como nos ha ilustrado muchas veces D. Antonio, porque la Asamblea Nacional le impone un Jefe de Gobierno.
    4. En cambio en Francia la antedicha Asamblea Nacional esta compuesta por diputados elegidos en 577 distritos uninominales (dentro de los Departamentos exiten las Circuncripciones = los distritos uninominales)en dos vueltas, como habeis dicho anteriormente.
    Saludos leales y pronta mejoría para D. Antonio

  14. Antonio Garcia Trevijano says:

    Para Alejandro Garrido

    Acabo de enviar el manuscrito de mi libro sobre arte y estética al editor mejicano Landucci, a su correo electrónico. Agradezco mucho tus gestiones. Ahora viene la parte más ardua. Publicarlo y difundirlo. Espero que, a traves de tu amigo, sigas de cerca la marcha de este asunto. Confió en la honestidad del editor. Vovere a escribir mis artículos en este blog cuando disminuya el dolor. Cosa que no me puedo permitir con dos escritos forenses urgentes. Hasta pronto, un fuerte abrazo.

  15. Vicente Dessy Melgar says:

    Estimados amigos:

    En un comentario anterior se mencionaban los incovenientes del sistema mayoritario. Quisiera señalar los inconvenientes del sistema proporcional. Quede dicho que no hace falta más que describir la realidad española de los últimos 30 años para ver las consecuencias devastadoras de la representación proporcional.
    La representación proporcional (Rp) confiere status constitucional a partidos políticos que de otra forma no lo lograrían. Yo no puedo elegir a una persona en la que confío o conozco de mi distrito para que me represente: sólo puedo elegir un partido. Y las personas que pueden representar al partido son elegidas exclusivamente por el partido. Y aunque las personas y sus opiniones siempre merecen el máximo respeto , las opiniones adoptadas por los partidos ( típicos instrumentos de ascenso personal y de poder , con todas las oportunidades de intriga que ello implica) no deben indentificarse con las opiniones humanas normales: en el caso de los partidos, se trata de ideologías.
    En una constitución que no contemple la Rp, los partidos no necesitan que se les mencione; no precisan que se les otorgue status oficial. El electorado de cada cir cunscripción envía a su representante a la Cámara . Si permanece independiente o si se coaliga con otros para formar un partido es cosa suya. Se trata de un asunto que deberá explicar y defender ante su electorado. Su deber consiste en representar lo mejor que pueda los intereses de las personas a las que representa. Estos intereses serán idénticos en la mayoría de los casos a los de los ciudadanos de la región o de la nación. Estos son los intereses que debe defender con toda su capacidad pues es responsable personalmente ante otras personas.

    Este no es el único debr y la única responsabilidad del representante que debería reconocerse en una Constitución, en la opinión de Popper. Si el representante considera que tiene también un deber con un partidfo político, se deberá exclusivamente al hecho de que creerá que a través desu conexión con ese partido puede realizar su deber principal mejor que sin el partido. Por la misma razón deberá abandonar el partido siempre que compruebe que puede realizar mejor ese deber principal sin ese partido, o quizás con un partido diferente.

    Pues bien, todo esto desaparece si la Constitución del Estado incorpora la rp. Bajo la rp, en efecto, el candidato busca la elección solamente como representante de un partido, sea cual sea el espíritu de la constitución. Si resulta elegido, lo es principalmente, si no únicamente, porque pertenece y representa a un determinado partido. Por tanto, su principal lealtad se debe al partido y la ideología del partido, no a los electores.
    Nunca se enfrentará con el compromiso de votar en contra de su partido. Por el contrario, está moralmente ligado al partido, pues en representación de dicho partido fue votado en el parlamento. Y en el caso de que no pueda hacerlo compatible con su conciencia, su deber moral será dimitir no sólo de su partido sino del parlamento. Costumbre de dimitir absolutamente ajena a la partitocracia española. Ni del partido ni del parlamento ( transfuguismo).
    El sistema representativo bajo el que fue elegido lo despoja de responsabilidad personal; lo convierte en una máquina de votar. Argumento suficiente contra la rp. Lo que necesita la política son individuos que puedan juzgar por sí mismos y estén preparados para asumir responsabilidades personales. Aunque pudiera parecer que el efecto de la rp, esto es, el aumento del número de partidos, es deseable, significa, sin embargo la inevitabilidad de los gobiernos de coalición. Supone dificultades en la formación de cualquier nuevo gobierno y su mantenimiento estable en el poder.
    Gobierno de coalición, fruto amargo de la rp, significa que los partidos pequeños puedan ejercer una influencia desproporcionadamente grande en la formación y en la dimisón del gobierno y por tanto en sus decisiones. Pero lo más importante es que eso supone la descomposición de la responsabilidad:porque en un gobierno de coalición la responsabilidad de todos sus miembros se reduce de modo inevitable. Con el tiempo, el público se acostumbra a la idea de que no puede hacer responsables de sus decisiones a ninguno de los partidos políticos ni a sus dirigentes ya que pueden haberles venido impuestas por la necesidad de formar una coalición. En consecuencia, un gobierno de mayoría favorece la responsabilidad del partido en el poder y de sus dirigentes . Con la rp, sin embargo, en el caso de que un partido fuese derribado por una mayoría de ciudadanos, el gobierno podría no abandonar el poder. Buscaría un partido menor suficientemente fuerte para gobernar con su ayuda. Les suena?
    Así el dirigente censurado del partido mayor continuaría presidiendo el gobierno, en oposición directa al voto mayoritario, gracias a la ayuda de uno de los partidos menores, cuya política suele distar mucho de representar la voluntad de la mayoría. Les sigue sonando?
    La democracia no exige la rp. Antes al contrario, necesita algo que se aproxime al sistema bipartidista,es decir, a un gobierno de mayoría. Sólo las oligarquías temen las mayorías absolutas porque ignoran que si hay democracia formal, las reglas del juego político evitan el abuso de poder, la minoría vigila y controla a la mayoría y exige su responsabilidad mediante el desahucio político, la costumbre de dimitir anglosajona,o la mutua disolución de la República Constitucional.
    Pero un argumento rotundo,en mi opinión a favor del sistema mayoritario y en contra de la rp es que un sistema bipartito fomenta un proceso continuo de autocrítica en los dos partidos.
    El sistema bipartito ha provocado considerables cambios en los dos partidos principales de Gran Bretaña y de los EEUU. La cuestión es que en un sistema bipartidista el partido derrotado corre el riesgo de tomarse en serio la derrota electoral . En tal caso, puede emprender una reforma interna de sus objetivos lo que equivale a una reforma ideológica. Si el partido es derrotado dos o tres veces sucesivas, la búsqueda de ideas nuevas puede resultar todo un acontecimiento saludable. Esto no sudecerá en un sistema multipartidista y con coaliciones. Si la pérdida de votos es pequeña, tanto los dirigentes del partido como el electorado se mostrarán a adoptar los cambios con toda calma. Lo consideran parte del juego puesto que ninguno de los partidos tuvo responsabilidades claras.
    Pero una democracia necesita partidos con un mayor grado de sensibilidad y de alerta. La inclinación a la autocrítica tras una derrota electoral resulta mucho más acusada en países con sistemas bipartidistas que en aquellos donde hay multiplicidad de partidos. En la práctica , un sistema bipartito resulta seguramente más flexible que un sistema multipartito, contrariamente a lo que la primera impresión pueda hacer creer.
    Las sociedades más dinámicas y abiertas, más plurales y flexibles no son las regidas por sistemas de rp sino por sistemas mayoritarios. No en vano en Gran Bretaña suele decirse : England abhorrs coalitions. No hay que temer a mayorías si hay democracia. Sólo las oligarquías aman las coaliciones. Para continuar así en el poder sin exigencia de responsabilidad.

    Pido una disculpa por la longitud del texto. Gracias.

  16. Pedro M. González (Club Republicano 3) says:

    Estimado Vicente:

    No pidas discupas por la longitud del texto, me parece una síntesis exquisita de las ventajas del sistema mayoritario sobre el proporcional. Lo suscribo al 100%.

    El sistema preoporcional favorece la centrigugación del estado con la excesiva preponderancia que otorga a los partidos de corte nacionalista´. Esto infringe dos reglas democráticas claras:

    1.- La de igualdad individual, quebrando la regla de oro del sufragio: UN HOMBRE UN VOTO, pues los votos de algunos en el sistema proorcional aportan más representatividad que los de otros.

    2.- La igualdad territorial.- Pues dependiendo de donde se encuentre el elector su voto valdrá más o menos.

    Salud y República.

  17. Pla (Club Republicano 3) says:

    Estimados amigos:

    Yo también suscribo al 100% la intervención de Vicente. A Lorenzo Alonso (nº14), me gustaría indicarle que el papel de pioneros de los norteamericanos no le convierte necesariamente en modélicos. Su sistema es muy interesante, pero no necesariamente exportable. Es interesante porque ha logrado mantener la división de poderes y la democracia, así como la libertad política y la igualdad ciudadana.

    Salud y República Constitucional

  18. Antonio Garcia Trevijano says:

    al 16

    Querido Vicente

    Tu comentario me produce gran placer intelectual. Es tan importante, tan profundo, tan elegante y tan preciso,que debería ser reproducido (sin necesidad del párrafo sobre bipartidismo) en la pagina de este blog para que pueda ser comentado por los lectores.
    Todo tu alegato se resume en esta idea; La RP no es representativa. Su entrada en la Constitucion es un fraude contra el principio representativo, procedente del sistema liberal e inherente a la única democracia posible: la representativa. Gracias Vicente, por tu
    rigor y elegancia. Enhorabuena y hasta pronto.

  19. MessageInOut says:

    Apreciado Don Antonio:

    Le adjunto mi último artículo. No crea que me he vuelto un revisionista que se conforma con un remedo democrático de la República Constitucional. Se trata, simplemente, de una propuesta provocadora que intenta remover las conciencias de las gentes de Cataluña. De que vea que, en cuanto nos acercamos un poco a la Democracia, los problemas se resuelven solos, como por arte de magia.

    Salud y República.

    UNA PROPUESTA ENVENENADA.

    Aún resuenan los ecos de protesta de CiU por no tener el Govern, a pesar de haber ganado las elecciones al Parlament. Y también los de su propuesta de que la nueva Ley Electoral permita la designación automática del cabeza de la lista partidaria más votada como President de la Generalitat, iniciativa que carece de fundamento, evidentemente; y menos, si la mayoría del Pueblo catalán no está de acuerdo con lo que de ella se deriva. Pero sucede que el Pueblo tampoco está contento con el procedimiento de pactos de poder mediante el cual el Parlament elige al President. De hecho, con la elección transaccional de Montilla (perdedor de las elecciones) no están de acuerdo ni siquiera muchos de sus partidarios de carné; y menos aún los votantes de otros partidos: independentistas, como ERC; o de derechas, como el PP y CiU.

    Por todo ello, me atrevo a hacer una propuesta que por sencilla, económica y zanjadora de controversias, me parece irrechazable:

    Que la nueva Ley Electoral Catalana incluya la cláusula de que, tras las elecciones al Legislativo, los cabezas de las dos listas partidarias más votadas se sometieran, un par de semanas después, en segunda vuelta y en circunscripción única en toda Cataluña, a la elección para el cargo de President de la Generalitat, jefe del Poder Ejecutivo y responsable único de la formación del Govern. De este modo, quien tomaría la trascendental decisión (y sustituiría los pactos) sería el Pueblo catalán, no las cúpulas de los partidos. Así, además, el Govern de Catalunya de los siguientes cuatro años estaría avalado en sus actuaciones por la decisión del Pueblo de Cataluña, garante y responsable. El Parlament, desde luego, continuaría con su labor de vigilancia, y podría incluso exigir la dimisión del President de la Generalitat y de su Govern en pleno, pero ello sólo convocándose automáticamente elecciones anticipadas, a las que habría de concurrir ambos poderes, Legislativo y Ejecutivo. Es decir: que siempre sería el Pueblo de Cataluña el que, en definitiva, dirimiera las controversias entre partidos y zanjara los conflictos graves.

    Esta medida tan simple sería la garantía constitucional de la independencia de Poderes Legislativo y Ejecutivo, y acabaría con la mera separación o división actual de funciones del mismo poder oligárquico único, que es la causa de la corrupción, del pactismo, del oportunismo y de la traición de los políticos al Pueblo. Si este sistema hubiera estado vigente en 2006, en esa segunda vuelta, Mas hubiera resultado, posiblemente, el ganador de la Presidencia de la Generalitat: los votantes de ERC hubieran demostrado así que son más catalanes que de izquierdas, cosa bien sabida; y los del PP, que son más de derechas que nacionalistas españoles, asunto también evidente; aunque también pudiera haber ganado Montilla, pero esta vez sin hipotecas, ni obligado a ceder poder, cargos y gabelas a los independentistas. La medida sería, sin duda, un gran logro para la Democracia a cambio de unas cuantas líneas de texto en la Ley Electoral. Inobjetable, ¿no?

    ¿Por qué titulo, entonces, este artículo como “Una Propuesta Envenenada?? Pues porque sé que no está entre los objetivos de los partidos catalanes la mejora del sistema democrático, ni la independencia real de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Porque sé que saben que ello acabaría con la corrupción económica que los financia a todos ellos. Porque sé que le tienen un irrefenable miedo al Pueblo, a sus decisiones, a sus deseos y, especialmente, a que se empeñe en resolver sus problemas directamente, sin contar con el filtro de las cúpulas de los partidos, vendidas todas ellas a los intereses sistema financiero y empresarial catalán.

    Así que seguirá CiU prefiriendo protestar en las calles y haciendo brindis al sol con propuestas estúpidas y antidemocráticas, antes que entrar de lleno, con poco esfuerzo intelectual, en la resolución de todos los problemas que ha tenido Cataluña desde la Transición, y que se sustentan en lo mismo: en que ni en Cataluña, ni en el resto de España, hay democracia formal.

    MessageInOut
    Ciudadano Libre

    NOTA: Si los “Ciutadans Lliures” (colectivo alternativo no vinculado a Ciutadans de Catalunya) me dan su apoyo a esta propuesta, la enviaremos a todos los partidos y medios de comunicación. Y a ver qué dicen…

  20. MessageInOut says:

    (Espero que sea innecesario aclarar que sé que mi propuesta no es, ni de muy lejos, suficiente para garantizar la Democracia. Que las listas de Partidos seguirían escribiéndolas los Jefes. Que no hay garantías de que el Poder Judicial sea independiente. De que un voto de la Cataluña interior vale por dos del Cinturón Rojo. De que habría de prohibirse el Decreto Ley como medio de usurpación del poder Ejecutivo al Legislativo. En fin, que esto no es un sustitutivo de la República Constitucional, de la que soy un defensor convencido. Quede claro que mi propuesta es una alternativa que destroza la propuesta-boutade de Artur Mas, candidato de Convergència i Unió.)

  21. Isabel Arranz says:

    Muy claro el texto de Dessy Melgar. Muy interesante la cuestión de que no hay que temer a los gobiernos de mayoría si hay democracia de verdad, que son las oligarquías las que aman las coaliciones, porque no necesitan modificar sus políticas para adaptarlas a los ciudadanos sino que utilizando los intereses de las minorías parlamentarias, se unen haciendo pactos que les permiten seguir, sin tener en cuenta al ciudadano. Quizá alguno me pueda decir donde encontrar información de cómo resuelven en Francia la relación partidos- representación por circunscripción uninominal.
    Un saludo.

  22. patalete says:

    Al 16, Vicente Dessy Melgar:magníífica respuesta que merecería los honores de artículo. Quedan claras las desventajas de nuestro sistema de representación proporcional, y las ventajas de la elección de representantes, por el sistema mayoritario con distritos uninominales. Y al 20, MessajeInOut: muy bien la “pequeña” aplicación práctica en el ámbito de Cataluña para la elección de “President de Generalitat” que por desgracia no tendrá éxito entre los políticos de éste “oasis”.

    Pero…. , creo que habria que analizar por quien sepa y quiera, los posibles inconvenientes -que supongo habrá-, de los sistemas mayoriarios por distritos o circunscripciones electorales bien sea por elección directa o a doble vuelta. Algo he oído de las corruptelas que se daban en la “democracia” del período de la restauración entre los dos grandes partidos de la época, cuando se elegían los representantes por el sistema mayoritario. Y que el caciquismo imperante convertía las elecciones en una caricatura de democracia. Supongo que la historia no sería susceptible de repetirse ahora, pero no estaría mal, que se analizaran las posiblidades de coruptelas, más que nada para evitarlas. posibles

  23. Antonio Garcia Trevijano says:

    Querido Messagein

    No era necesaria tu advertencia. Tu estratagema tiene valor destructivo y ejemplarizante. Reduce al absurdo el regimen electoral,e indica las consecuencias de la separacion de poderes, incluso manteniéndolos unidos. Una maravilla de la imaginacion y de la burla. Debes de saber que en medio del dolor he notado la ausencia de tus bálsamos. Con toda mi amistad.

  24. Alejandro Garrido says:

    Maestro:

    Sigo con alegria, prontitud y responsabilidad, no creas, el devenir de los acontecimientos. Te puedes sentir tranquilo. Conozco el valor de tu respuesta. Como siempre, me emocionas.

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