LIBERTAD EXISTENCIAL

El poder militar estadounidense acordó, con los sobrevivientes de los partidos eliminados por el totalitarismo, la improvisación de un poder estatal con quien planificar la reconstrucción europea. Al mismo tiempo, el poder cultural (Unesco) organizó encuentros internacionales (Ginebra 1947) entre los intelectuales de la cultura vencida, para definir el porvenir espiritual de Europa. Como las ideas no producen ideas, aquellos famosos filósofos no tenían nada que proponer, salvo un retorno al mundo de entreguerras que tan fácilmente había sucumbido a la barbarie del Estado.

El pragmatismo americano se tranquilizó con la garantía del Estado de Partidos -en sustitución del parlamentarismo representativo-, que eliminaba las incertidumbres de la libertad política y daba consistencia a un frente estatal de guerra fría. De modo convergente, grandes nombres de la cultura europea elaboraron ideas metafísicas sobre la libertad, difundidas por la moda existencialista, que implicaban la imposibilidad de libertad política. La más famosa de esas elucubraciones se llamó libertad existencial.

Pero no hay libertad existencial, puramente interna y profunda, como creyeron mentes tan reflexivas como cobardes, si no hay libertad externa y universal. Si en alguna parte de la humanidad existe libertad, no será desde luego porque se haya originado en mi deseo de que exista, ni porque sea yo quien la haya elegido. Y este absurdo constituye la tesis de Jaspers sobre la diferencia entre la libertad existencial y las demás formas de libertad.

Se pensó que la libertad formal consistía en saber útil más libre albedrío. Pero no hay libre elección si el saber no ha participado en la creación de lo elegible. Se imaginó que la libertad trascendental era la autocertidumbre en la obediencia a las leyes del imperativo categórico. Pero las leyes civiles resuelven o crean conflictos de intereses ajenos al reino de la moralidad. Se creyó que la libertad existencial era la autocertidumbre de un origen histórico de la decisión, como si el yo fuera el sujeto de la historia. Por eso Jaspers concluye con este anacoluto: “Solo en la libertad existencial, que es sencillamente inaprensible, es decir, para la cual no existe ningún concepto, se realiza la conciencia de la libertad“.

Menos mal que Paul Sartre salvó el honor de la libertad existencialista. “La libertad precede a la esencia del hombre y la hace posible“. La libertad humana está ya en la especie. Lo que llamamos libertad no puede distinguirse del ser de la realidad humana. Sin libertad no hay realidad humana. Los sujetos del Estado de Partidos son frustraciones humanas, pues no hay diferencia entre el ser del hombre y su ser libre.

Lo que ya no es genuino en la filosofía de la libertad de Sartre, es su creencia (de origen religioso) de que la realidad humana oculta a sí misma su propia libertad, y por tanto su responsabilidad, porque tiene angustia ante ella. Las frases: “el hombre está condenado a ser libre“ o “el hombre esta obligado a ser libre (Ortega)“, son perversidades literarias de quienes no creen en la posibilidad de libertad, pues está por ver el hombre que asuma, sin una acción colectiva liberadora, su obligación de ser libre.

No hay obligación de ser libre porque si no lo eres, es la propia realidad humana la que deja de hacerse a sí misma. Para elegir ser libre no hay razones. Eso no quiere decir que el factor pasional de libertad ha de ser inconsciente. Pues si ese factor no estuviera en la capa consciente o semiconsciente, sino refugiado o reprimido en el inconsciente del sujeto, no sería libertad moral. La pasión de libertad no está ni más alla ni más acá de la conciencia. De la actualidad de nuestra conciencia.

Y si Jaspers se preguntaba por la autocertidumbre del origen histórico de la decisión de ser libre, en lugar de bucear en la psicología, debería de haber estudiado la verdadera historia de la Revolución Francesa. En el Terror habría encontrado como la libertad política fue suplantada por los derechos sociales. Y en el Directorio hallaría el secuestro de la libertad por la clase política o diputada, llamada de los perpetuos, que aun perdura.

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46 thoughts on “LIBERTAD EXISTENCIAL

  1. Francisco says:

    Este artículo, continuación de la serie comenzada hace varios días, rebate la definición de libertad enunciada por los filósofos existencialistas tras la Segunda Guerra Mundial del siglo pasado.

    Nos acercamos un paso más a conocer la definición de libertad de acuerdo a la Teoría Pura de la República.

  2. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    Yo creo que aquí García-Trevijano llena de reciprocidad semántica los términos “Libertas” y “Humanitas” en su sentido originario, republicano y preciceroniano. No hay verdadera humanitas sin libertas, y la libertas responde a la naturaleza de la humanitas. El hombre sin libertad es un insulto a la especie, un ser políticamente teratológico. No hay humanismo sincero que no se asiente sobre la libertad política; la libertad existencial es un álibi del humanismo castrado y castrador que siempre vio en el hombre un ser feo ( Sartre ). La República se constituye así en un optimista y jubiloso himno al hombre.

  3. Antonio Garcia Trevijano says:

    Querido Martin Miguel

    Tenía necesidad de escribir este ensayo contra la moda existencialista, mas literaria que filosófica, que desvió hacia la autenticidad personal la falta de confianza en el hombre politico. Es natural que en mi indignacion contra aquellos gurús de mi infancia mental, veas acentos preciceronianos, identificando la humanistas y la libertas. Te abrazo como siempre.

  4. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    Querido Antonio: Tu idea de la libertad política como desencadenante del proceso de humanización ya tuvo – creo yo – mucho magnífico juego durante el pensamiento republicano romano, que tan fácilmente podemos rastrear en Livio y sus principales epitomatores. Los viejos romanos pensaban que la libertad alienta las virtudes políticas que hacen felices a los hombres. Y que estas virtudes en principio públicas o políticas ( prudencia, templanza, fortaleza y justicia ) acaban sembrándose como semillas de libertad en nuestro interior, haciéndose así individuales y personales. Es la libertad – decía Cicerón en su De re publica – quien convierte a las colectividades y a las agrupaciones humanas en ciudades; pues sin libertad y sus virtudes políticas sólo hay “cuadrillas de esclavos y gladiadores”. Un abrazo.

  5. Francisco Alvaro says:

    Cuando estudie Macroeconomia de Samuelson, uno de los primeros postulados que me crearon cierta aversión, fue, y no nos vamos muy lejos en el desarrollo de la economía capitalista…, la ley de la oferta y la demanda.
    A la pregunta ¿dónde está la demanda? tuve que ahogarla con ligeros tintes de traición en pos de un “título oficial”.
    No creo que exista demanda alguna, demanda consciente en las actuales sociedades, ni siquiera en la norteamericana por lo que no puedo más que quitarme el sombrero ante la frase “no hay libre elección si el saber no ha participado en la creación de lo elegible”. Por la coherencia del ensayo, obviamente, me quito el sombrero ante la totalidad, porque creo que en el mundo de hoy, esa libertad externa viene en gran parte dada por la economía, por la estructura económica.
    En la economía de hoy sólo veo una fuerte dictadura de la oferta, que enlazando con las categorías de sistemas politicos, se podría llamar oligarquía de la oferta. Sería deseable que esta oligarquía, en este plano económico, pasase también a formas democráticas, que en este caso sería el libre mercado en plena competencia.
    Pero aquí falta una parte esencial del análisis, a mi modo de ver. Falta toda la demanda. No es que no haya alguna estructura de la demanda, que si la hay y que me atrevería a llamar esclavista por el grado de sometimiento absoluto ante la oferta que usa armas que ya no son grilletes y cadenas pero que en el plano económico se podrían equiparar.
    Quizás para crear un sistema económico-político-social totalmente equilibrado habría que llevar la demanda desde su actual fase esclavista a sus etapas democráticas, quizás pasando previamente, porque la teoría del desarrollo así lo exigirá, por una fase dictatorial y oligárquica.
    Quizás, por último, debería el Derecho distinguir entre dos tipos de empresas bien diferenciadas, las de oferta y las de demanda, siendo estas últimas las encargadas de recolectar una demanda libre del ciudadano y plantar batalla con las empresas de oferta en campo abierto.
    No como ahora, que la oligarquía de la oferta tiene tomado nuestros buzones y atenazadas las mentes.

    Salud y lealtad. Viva la república.

  6. Isidro says:

    Suscribo lo que dice Francisco Alvaro,nadie elige que jabón comprar si sólo te dan a elegir entre Ariel ó Mimosín.Para tener un sistema económico democrático,primero que nada tendremos que alcanzar la libertad política y con ella la democracia;después eso hará que se democratizen la economía,la sociedad,las artes,el deporte y hasta la religión.
    Si la casa se empieza por los cimientos,la base está en la libertad política.

    Saludos

  7. Pedro M. González (Club Republicano 3) says:

    Estimados Francisco Alvaro e Isidro:

    De lo apuntado por vosotros me quedo con la inequívoca relación entre la libertad económica y la libertad política. Ambas se encuentran inexcrutablemente unidas y no puede existir una sin la otra. La restricción de una lleva a la extinción de la otra y viceversa, es el “Camino de Servidumbre”, explicado por F. A. Von Hayek.

    En España no hay libertad económica entre otras razones y principalmetne porque no hay libertad política.

    Sin embargo, F. Alvaro, invocas algo que creo peligroso, cierto voluntarismo económico al hablar de “crear un sistema económico-político-social totalmente equilibrado habría que llevar la demanda desde su actual fase esclavista a sus etapas democráticas, quizás pasando previamente, porque la teoría del desarrollo así lo exigirá, por una fase dictatorial y oligárquica.”

    La creación dirigista de sistemas como los que expresas siempre ha sido nefasta, siendo rebatida por la refutación de la Macroeconomía como economía de invernadero o de un falso equilibrio inexistente en la realidad por la propia naturaleza de la información social y económica, dispersa y dificilmetne articulable y por tanto imposible de ser centralizada en un órgano de dirección estatal, como demostró L. von Mises en su “Human Action”, todavía sin refutación teoríca.

    Salud y República

  8. Francisco Alvaro says:

    Estimado Pedro M. Gonzalez:

    No hablo del Estado cuando expongo mi anterior argumento como principal actor de este sistema. Hablo de empresas privadas que, y esto es algo que no se podía hacer hasta hace poco, usando las nuevas tecnologías, recogan – para que el quiera,libremente – una demanda que podría ser servida a productores en origen.
    Existen ejemplos de esto en Francia, Canadá y Japón, donde funciona el llamado Club del Huevo, donde un millón de hogares están conectados a un sistema que satisface sus periódicas necesidades respecto a este producto.
    No hablo pues de un Estado intervencionista en modo alguno – más allá de la actuación del poder legislativo para amparar este tipo de prácticas -, trabajar con estas empresas de demanda sería un acto completamente libre así como los productos y tiempo de contratación.

  9. Juan Moreno says:

    Ya afloran otra vez las inevitables intenciones de “clase” en las posiciones de los blogueros republicanos.

  10. Isidro says:

    Querido Juan Moreno,nosotros partimos de la base de que todos los hombres no somos iguales.Por eso perseguimos la democracia,porque es el único sistema que defiende y ‘mira’ por aquellos menos favorecidos por las distintas circunstancias.

  11. Pedro M. González (Club Republicano 3) says:

    Estimado Juan Moreno:

    Estoy contigo. La Democracia no tiene nada que ver con intenciones de clase. Se trata de una Teoría Pura, que no mira por nadie, como la Justicia debiera hacerlo. El Discurso de la Democracia se inserta en el discurso de la Libertad Política, puro y radical, que pertenece a otro ámbito distinto a las ideologías sociales.

    Salud y República.

  12. Juan Moreno says:

    “Se pensó que la libertad formal consistía en saber útil más libre albedrío. PERO NO HAY LIBRE ELECCION SI EL SABER NO HA PARTICIPADO EN LA CREACIÓN DE LO ELEGIBLE. Se imaginó que la libertad trascendental era la autocertidumbre en la obediencia a las leyes del imperativo categórico.”

    Si la pasión no cegase a los seres humanos, con el concepto correctamente interiorizado, de la frase de D. Antonio que pongo en mayúsculas, habría suficiente para eliminar muchas de las contradiciones que nos afectan en lo social.

  13. David Serquera says:

    Hablando de la libertad existencial Albert Camus tenia un concepto de la misma inseparable del pronombre solitario e impersonal “uno” sumido en la batalla contra el absurdo de una vida temporal; aunque llega a decir: ” La unica concepcion de libertad que puedo tener es la del prisionero o la del individuo en medio del Estado. La unica que conozco es la libertad de pensamiento y de accion. Ahora bien, si el absurdo cancela todas mis esperanzas de libertad eterna, el mismo restaura y magnifica, por otra parte, mi libertad de accion. Esta privacion de esperanza y futuro significa un aumento en la disponibilidad del hombre.”

  14. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    Ojo con Camus, la tecnología bélica y represiva de los gobiernos le ponía pesimista respecto a la realización del sueño de la libertad del hombre. “1789 es una fecha importante; pero ya no es un ejemplo”. Son palabras de Camus en sus Écrits politiques, 1950. Acabó siendo un reformista y un posibilista.

  15. Lorenzo Alonso says:

    En estos días convulsivos, en los que los políticos de este país se lanzan “la libertad” a la cara como si fuese un dardo envenenado, presumen ante la pantalla de las Televisiones de luchar por ella, hacen manifestaciones para que los medios digan que la están defendiendo, negocian con el diablo en nombre de ella o se manifiestan para glorificarla; hablar de libertad política viene al caso.
    Como dice D. Antonio, la libertad política no es una más de las libertades públicas de la sociedad civil (libertad de conciencia, de asociación, de opinión, de creencias o de pensamiento, etc.) sino “la libertad del fundamento del poder estatal y …la fundamentante de todas las libertades personales…sobre todo de la libertad de pensar”. Sin ella no existen las demás libertades.
    Hay que tener presente que “no hay libertad existencial, puramente interna y profunda, como creyeron mentes tan reflexivas como cobardes, si no hay libertad externa y universal”. La libertad existencial es una elucubración. En pocas frases ha dado un repaso al existencialismo moderno.
    ¿Siguió sonando la alegre danza húngara en la barbería del judío de “El gran Dictador” después de que arrasaron la calle las bestias pardas?
    ¿De que sirve ser libre en el jardín de tu casa si la calle donde vives está sitiada?
    Estos artículos sobre la libertad están llegando al núcleo de la teoría política, de la democracia y de nuestro movimiento.
    Estas reflexiones me han traído a la memoria el capítulo VII (Teoría pura de la democracia) de la obra “Frente a la Gran Mentira” en el que se explica la historia, la naturaleza y las garantías de la libertad política.
    Os recuerdo algunas pinceladas incluidas en dicho capítulo sobre la libertad política:
    • No es concebible sin una previa libertad de acción que la conquiste,
    • trata de introducir y retener lo cívico en la acción del Estado,
    • es una potencia social, una potestad colectiva y un derecho político colectivo,
    • En manos del cuerpo electoral es una voluntad de hacer lo colectivo, lo que los individuos aislados no pueden lograr,
    • En posesión de los ciudadanos es una potencia hacia el Estado, que se actualiza como poder mediante la concreción de la hegemonía electoral de los representantes elegidos para la Asamblea Legislativa y mediante la concreción de la hegemonía política en la persona nominada por el pueblo para el poder ejecutivo,
    • Es una acción y un derecho político del pueblo contra la arbitrariedad discrecional del Estado y de los hombres de gobierno en el uso de sus poderes sobre la sociedad,
    • Los colonos de Nueva Inglaterra llevaron consigo las libertades civiles (de conciencia, de asociación, de opinión, de creencias o de pensamiento, etc.)que eran libertades públicas de la sociedad civil. La libertad política de los ciudadanos de los Estados Unidos de América no nació con la Declaración de Independencia que consagró las libertades civiles, sino con la Constitución Federal de 1787 que instituyó el derecho político, el del pueblo al poder.
    Y mucho más.
    La libertad política es un bien tan preciado que hay que garantizarlo con todas las vigilancias, desconfianzas y poderes posibles. Esto para otro día.
    No quiero abusar de vuestra paciencia, ni de que me tachen de exégeta, pero si podeis, leed este capítulo y podreis comprobar que me he quedado corto.
    Saludos y Lealtad.

  16. Miguel de Mallorca says:

    ¡Qué delicia leerle de nuevo, D. Antonio! Desde los últimos días del pasado año no me había podido asomar a “nuestro” blog (últimamente, a lo visto, en un magnífico estado de forma gracias a gente tan maravillosa -y culta- como Martín-Miguel, David Isidro, Pedro González, Message..Gracias a todos). Y sin embargo no pasa un día en el que no tenga una enorme mala conciencia por haber “desaparecido” de mis habituales intervenciones, que si bien no aportaban gran cosa al debate intelectual, sí al menos intentaban animar a que otros participaran activamente, contribuyendo así (o, al menos intentándolo) a que el MCRC fuera creciendo y consolidándose.

    Como siempre, D. Antonio, mi más sincera enhorabuena por la serie de artículos publicados a lo largo del mes (una “oprotuna ” gripe me ha permitido ponerme al día). No me quiero extender demasiado, así que la multitud de comentarios y reflexiones que me han suscitado los iré transcribiendo en pequeñas dosis los próximos días, esperando como siempre no decir demasiadas tonterías.

    ¡?nimo, D. Antonio! Está Vd. en un inmejorable estado de forma (espero que los dolores de la rehabilitación vayan mitigando). Y felicidades (con bastante retraso, eso sí) para nuestro querido Francisco por su reciente paternidad.

    Un saludo a todos. SALUD Y REPÚBLICA.

  17. Ramsés says:

    Hola a todos:

    Hay una pregunta que siempre me hago a mi mismo. Toda la sociedad esta convencida de que la democrácia es el mejor sistema de gobierno. Esta necesita de un pueblo que este dispuesto a ejercer ese poder, pero…¿Esto ocurre realmente?. ¿O más bien queremos un sistema donde tengamos ciertos derechos pero que otros se ocupen de gobernar y por tanto poseedores de ese poder?.
    Un saludo.

  18. José says:

    Sí, Ramsés. Eso que dices es más o menos lo que ocurre. Pero eso no quiere decir que tenga que ocurrir necesariamente o por naturaleza.

    Los hombres parecen conformarse sin libertad porque no son libres y al no ser libres no saben lo que es la libertad. No se puede pretender que nadie llora por lo que desconoce.

    Y en esas estamos, en conquistar la libertad de todos para que la nuestra, individual, no sea más motivo para el tormento que para la satisfacción.

    Saludos

  19. Isidro says:

    Hola Ramses:

    Como dices,el pueblo por ser tan numeroso tiene que delegar en sus representantes para que lo gobierne.Ese es el primer principio de la democracia.Aquí,los que gobiernan a todos los niveles,no representan a los electores sino a los jefes de los partidos políticos,por eso(entre otras cosas) no tenemos democracia.Tampoco hay separación de poderes,la Constitución dice cosas de imposible cumplimiento,etc,etc…No se si te he aclarado algo.Saludos

  20. Isabel Arranz says:

    Me han parecido muy interesantes los comentarios de Martín-Miguel a este artículo y en general, los de los últimos días. Es una suerte poder leeros aunque me cueste a veces entenderos. Indudablemente la libertad está en la naturaleza del hombre (por qué?), por eso me intriga cada vez más la servidumbre voluntaria.

  21. Ramsés says:

    Hola a todos:

    Lo que digo es que una sociedad que demanda la democrácia es una sociedad que desea el poder y esta dispuesta a ejercerlo y a asumir su responsabilidad.
    Lo que dice Isidro creo que hay que matizarlo. En una democrácia la sociedad proyecta en la clase política la acción de gobierno, es un efecto rebote. En la actualidad ocurre todo lo contrario. Una minoría gobierna a toda una sociedad.

    Un saludo.

  22. David Serquera says:

    Querida Isabel,
    En la naturaleza del hombre tambien existe el miedo, muchas veces imaginario y el oportunismo. Por poner un ejemplo de la actualidad, Cuantos periodistas o intelectuales existen en Espana que saben perfectamente de lo que hablamos, que saben perfectamente que podriamos estar mucho mejor con la Republica Constitucional, pero que, sin embargo, no dan la cara por miedo o porque su pasion de libertad es mucho menor que la gula de sus estomagos y vanidades?

  23. David Serquera says:

    Querido Ramses,
    Yo creo que el tercio laocratico es el tercio (o el cuarto a lo mucho, en Espana) que prefiere ser responsable y libre a irresponsable y esclavo.

  24. Antonio Garcia Trevijano says:

    Querido Juan Moreno

    Me cuesta no leeros todos los dias. Y tenías que ser tu quien percibiera el sentido profundo de la frase que reproduces. Creo que esa idea debo desarrollarla cuando trate en concreto del derechos politico de votar. Tal como esta concebido en el Estado de Partidos es la mas poderosa arma estatal contra el cambio politico. Los que votan no han tenido nada que ver con las definiciones de los programas que votan. No eligen nada que no existiera antes votar. Asi no eligen, solo ratifican. Hasta pronto.

  25. Antonio Garcia Trevijano says:

    Querido David

    La figura literaria de Camus siempre me ha sido simpatica. Aunque es evidente que no conoce muy bien de lo que habla cuando distingue entre libertad de pensamiento y de accion, para atriburle efectos tan míticos. Estas realizando buena labor de pedagogía política. Hoy me he liberado de otros dos recursos de casación. Y aumenta mi disponibilidad para vosotros.

  26. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    Estimado Isidro, leído dos veces queda claro que el Artículo es claramente promonárquico. Don Felipe, lo mismo que su padre, goza de la prudencia regia, que es mantenerse ante el incierto futuro como una esfinde impenetrable. Nadie sabe lo que políticamente piensa el Príncipe, lo mismo que su padre hace 32 años. En 1975 el semanraio Newsweek escribía acerca de Don Juan Carlos: “Los derechistas sospechan que es demasiado liberal; su padre se queja de que “piensa como un fascista”. Cuando habla con los moderados, el Príncipe propugna la reforma. Cuando juega al dominó con miembros de las capas altas, habla como un “ultra” nato. Pero al final lo que pasa es que nadie salvó él sabe con certeza cuáles son sus ideas”. Don Felipe responde de igual modo a esta calculada ambigüedad abstrusa. Lo malo es que si es cierto lo que algunos dicen, que Zapatero está desmantelando ordenadamente el régimen, desde sus principales instituciones y desde su propia legalidad, el Príncipe tendrá que hacer algún movimiento para salvar su herencia. No sé.

  27. Isidoro Lamas says:

    He venido observando su postura acerca de la segunda posguerra mundial en Europa, Don Antonio, y he comprobado que usted atribuye a EEUU la responsabilidad y “poder orgánico” de la Europa de la antedicha posguerra. Sospecho que para usted dicha actitud controladora de EEUU resulta negativa, pero creo que el poder de EEUU es algo sumamente atractivo que analizar (en vista, claro, del clamoroso fracaso ante la barbarie del estado, que apunta, de los regímenes europeos). No sé si conoce la obra del historiador británico Niall Ferguson, pero su más reciente libro, de título “Coloso: auge y decadencia del imperio americano”, es sumamente estimulante en cuanto a su sincera propuesta: el abandono definitivo de la autodeterminación como principio sacrosanto y el advenimiento de un imperio liberal armado por los poderes de EEUU. En la obra de Ferguson es una constante la incorrección política, sin ser en absoluto calificable como “ultraderechista” sino como liberal (percibio por ello, claro, como “de derechas” o “facha” en nuestro maravilloso país de fascistas antifascistas), y otro libro que leí con gusto fue su “Imperio birtánico” en que abogaba por una defensa del legado histórico de dicho imperio. Intuyo, como digo, que usted no compartirá los enfoques de Ferguson o mío propio, pero la llamada descolonización ha venido a ser evidencia de la total inutilidad (en cuanto al desarrollo de la felicidad humana, si se quiere) del principio de autodeterminación de los pueblos y, a la postre, de “estado-nación”. El estado nación es una excepción histórica, si observamos bien, y el imperio es una constante: Ferguson argumenta que EEUU es hoy por hoy el imperio más poderoso de la historia y que es el que más cerca de entre los 70 catalogados de alcanzar un práctico dominio global. La pregunta es: ¿es deseable ese imperio o su alternativa de “apolaridad” y existencia autodisolutiva de los estados nación, cada vez más controlados por poderes ajenos al político como el terrorismo o el extremismo? ¿No haríamos bien en sancionar y respaldar un imperio americano que al modo del británico, si bien tiene muchas limitaciones financieras a día de hoy, eliminase el drama humano de los estados fallidos del tercer mundo y crease, en definitiva, un “mundo más seguro para la libertad”?

    Salud y libre comercio

  28. germanicus(club R 3) says:

    Querido Isidoro:¿como puedes siquiera proponer que respaldemos como republicanos españoles? un imperio que condena a mas de la mitad de la humanidad a la pobreza mas absoluta y que ademas ataca cada dia mas las libertades individuales y colectivas? Claro que tambien lo que tiene enfrente….deja que desear. Pero sancionar y respaldar la actual barbarie yo pienso que no es el camino. Salud y Republica.

  29. Isidoro Lamas says:

    Creo que los EEUU distan mucho de representar a la barbarie. Quiénes se oponen de entre los estados-nación europeos a las políticas norteamericanas podemos hallar, sin embargo, a mucho que defenderían o justificarían a los violentos o a los terroristas en tanto se sintiesen verdaderamente amenazados por aquéllos: los verdaderos bárbaros, como antaño cedieron ante ellos obligando finalmente a EEUU a salvarles a muchos de ellos.

    La afirmación de que EEUU fomenta la pobreza es un absurdo entre otras cosas porque el imperio norteamericano, más que ningún otro, se levanta sobre las columnas del crédito y el consumo: en todo caso, si EEUU moviese todos los hilos (que no lo hace) le interesaría que la gente tuviese capacidad de consumo y no lo contrario, que es ese estado al que llamamos pobreza.

    ¿EEUU ataca libertades? Yo creo que es uno de los pocos imperios de la historia (junto al británico o a su modo el ateniense) que desarrolla sus políticas con el fin de fomentar el comercio como fuente de riqueza y asegurar unas libertades que favorezcan su estabilidad, por no hablar de la democracia: verdadero fetiche norteamericano. Como rezaba el discurso fúnebre de Pericles: “no queremos hallar ejemplos entre nuestros vecinos sino que queremos ser nosotros su ejemplo”. Les guste o no a la gente EEUU hoy por hoy representa una fuerza colosal para el bien como nunca ha conocido la humanidad porque es una fuerza imponente con principios liberales. Antes de rechazar a EEUU y el imperio que ofrece hay que pensar en la alternativa, como dije, y ésta es la desintegración de los estados-nación a manos de grupos revolucionarios de toda clase que se cebarán con Europa en pocos decenios e instrumentalizarán a dichos estados a su antojo (¿no demostró el 11M que ni el voto evitará tal control del terror?). Por otra parte creo firmemente que toda forma de libertad requiere de un orden previo y dicho orden no existe allá en donde existen estados-fallidos y estados-delincuentes: EEUU podría remover a gran cantidad de éstos y aumentaría la libertad de los pueblos a los que exprimen y todo, está calculado, sin aumentar del 5% del PIB en gasto militar (recordemos que Paul Kennedy, célebre “decadentista”, fijaba como generador de decadencia y ruina económica a toda potencia que dedicase más de un 10% del PIB al ejército). Ejerceré de particular coronel Mathieu y preguntaré: ¿quieren ustedes libertad?: pues habrán de aceptar las medidas que lleven al orden.

    Sancionemos y respaldemos el orden y no a la barbarie, efectivamente, apoyando a EEUU y a Israel.

    Salud y libre comercio

  30. Juan Moreno says:

    El final del escrito del Sr. Isidoro Lamas es toda una rúbrica de su concepto político.
    Sobran todas las objeciones que se le hagan.

    Salud para la movilidad física y libertad de comercio para poder pasarlo opíparamente.

    Se le olvida el principio más enorme y sagrado: El derecho inviolable de la propiedad.

    Si seguimos incluyendo en nuestras intervenciones las ideologías…comencemos el edificio de la REPUBLICA por el tejado.

  31. Antonio Garcia Trevijano says:

    Querido Isidoro

    Me entristece que me creas capaz de formar mis ideas leyendo historiadores modernos. Conozco las fuentes mejor que ellos. ¿Acaso han estudiado el periodo 1945 1949 en el Cuartel General de Eisenhower en Paris?

    Ningun historiador de la guerra fria es grande. Y sus opiniones son pura ideología. Nadie ha defendido como yo la grandeza de las instituciones democraticas en EEUU. Pero de ahí a idolatrar su Imperio hay una largo camino que un democrata no puede recorrer. ¿Por qué olvidas nuestro compromiso de aparcar todas las cuestiones ideologicas? Mientras no tengamos libertad de pensamientro ni de expresion, no es justo poner en circulacion solo las opiniones permitidas. Gracias por tu segura comprension.

  32. Isidoro Lamas says:

    Comprendo que no quieran vincularse a ideología alguna, yo personalmente sí lo hago. Ya he hecho notar mis seguras diferencias entre mi pensamiento y el del señor Trevijano, aún desde la admiración por sus posturas y la forma en que las adopta: valiente y descarnada. Pero, personalmente, yo tengo una serie de ideas que pasan irremediablemente por mi ideología: que como ya he hecho notar en un pasado es liberal y por tanto favorable de todo estado limitado que podamos tener. Dicho lo cual he de afirmar que no tengo intención de mediatizarles u obligarles a hablar de cosas que no les interesan, sólo lanzo preguntas al aire que pueden ser o no ser respondidas.

    Respecto a lo que dice Trevijano de Eisenhower… verdaderamente puedo esperar cualquier cosa en vista del personaje (coincidía con Roosevelt en darle coces a Churchill y abrazos a Stalin). Creo que el período 1944-45, por cierto, está mal documentado, por así decirlo, en la memoria histórica de la gente (incluídos los historiadores) habida cuenta de que es uno de los períodos de mayor estupidez política de EEUU ya que permitieron una venganza guerracivilista en Francia con cifras e impunidades vergonzantes. Este comportamiento se ha repetido recientemente en Iraq, dónde el lerdo ejército americano pensaba que el colectivo shii era una nueva “Resistance” y no un pelele de Teherán como se ha demostrado.

    Mi “idolatría” (en realidad soy demasiado pragmático y orgulloso como para idolatrar a nada) por el imperio norteamericano se basa en dos hechos: 1º) Es la primera república de la historia que tiene a su alcance un control global, además es un estado limitado, y 2º) Los estados-nación, excepción histórica, están cayendo en la mayor de las disoluciones políticas y espirituales, si se quiere. Creo a tenor de esto que un mundo de unipolaridad es más seguro, vivible y seguramente más democrático y liberal que uno donde exista apolaridad: apolaridad ésta que existió históricamente, por poner un ejemplo, en los siglos IX y X D.C en la que el fanatismo religioso, la guerra ininterrumpida y el declive cultural (asociado a lo primero) fueron la tónica. Baste mirar hacia Europa para ver en ella a una suerte de pseudo-Bizancio decadente en que entre discusiones sin fin poco a poco se va cayendo en manos de fuerzas extra-estatales de corte no precisamente occidental (perdón por las caricaturas, perdón por existir, perdón por tener coche… y seguirá a más). La falta de dudas de EEUU a la hora de responder a las amenazas a su forma de vida está en contraste con el patético servilismo y postración europeo. Que Europa sea así por culpa de EEUU es otro cantar, de hecho el principal error del imperio norteamericano es que es fundamentalmente una fuerza “liberadora” o de destrucción ya que su “nation building” es realmente poco exitoso (baste ver sus intervenciones militares a lo largo de más un siglo para comprobar que sus fracasos superan a sus éxitos con creces). Pero habiendo Europa llegado a una “mayoría de edad” hay que empezar a repartir responsabilidades.

    Dicho lo cual creo que todo paso hacia gobiernos responsables y ciudadanía consciente es una inversión del penoso proceso que denuncio y es por ello que su República Constitucional me parece un digno horizonte en el que mirarse.

    Finalizo pidiendo excusas si esta intervención parece inapropiada al autor y citando a Thomas Jefferson: “La vieja Europa se verá obligada a renguear a nuestro paso, lastrada por curas y monarcas: ¡qué coloso seremos!”.

    Salud y libre comercio

    PD a Trevijano: ¿a qué se refiere concretamente con eso último de “oponiones permitidas”, creo que la defensa del liberalismo que yo hago, habida cuenta de la formulación constitucional de “estado social y de derecho” y el consenso en cuanto a ciertos temas (como el mantenimiento de una seguridad social que en el plano privado recibiría el apelativo de estafa piramidal), hacen mucho por poder considerar nefasto el liberalismo integral por el que abogo. Y así muchos más temas. Me gustaría no obstante saber cuáles considera usted que son las opiniones “no permitidas”.

    PD a Juan Moreno: yo no tengo, ni he tenido, ningún escrúpulo a la hora de admitir que pongo por encima de la república, de toda república, mis convicciones liberales. Hago esto porque como dijo el poeta “soy como un árbol talado que retoño aún tengo la vida”. El liberalismo sobrevive a cualquier forma de estado pero creo que para el triunfo en sus metas y su estabilidad le es conveniente la forma republicana y limitada de gobierno. No idolatro a EEUU como tampoco idolatro a la República: como liberal, en definitiva, no idolatro al estado. Y, por supuesto, considero la propiedad un derecho muy muy elevado y es el que ha asegurado un progreso sin par a la humanidad: todos sus menoscabos sistemáticos, curiosamente, han conducido a la miseria y al caos. Eso resulta bastante orientativo. Eso sí: no considero que sea “sagrado” en la medida en que yo no soy iusnaturalista en absoluto y creo que propiedad y política tienen una invariable relación.

  33. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    Sin caer en el morbo de la idolatría – que choca frontalmente con el lógos republicano o “politeía” aristotélica -, es un síntoma de salud democrática la admiración hacia la gran República americana, que en tantas cosas me trae recuerdos de la República Romana, la República por antonomasia. Dicho lo cual, esta admiración mía por EEUU nace de mi relación de discípulo con el artífice y prosopónimo de este blog. Es imposible estar de acuerdo con Trevijano y no admirar a la vez la Constitución Americana. Lo que no significa que no tongamos que tomar distancia como cualquier observador racional y libre de las acciones políticas amaericanas. Dicho lo cual, yo también amo a América, y hasta me cae simpático IKE y sus salidas verbales de ciudadano sencillo y honrado.

  34. Alejandro Pérez says:

    Querido Isidoro:

    Te recomiendo la lectura del magnífico libro “Soberanos e Intervenidos”, de Joan Garcés. Al menos la primera parte. Después de eso, estaré gustoso de volver a leer tus comentarios sobre la política imperialista e intervencionista de EE.UU.

    Un saludo,

    Alex

  35. vilamallén (CR3) says:

    Amigo Isidoro:
    Simpatizo con el fondo de tu intervención, aunque la encuentro un tanto desmadrada, es cierto que en el momento actual del MCRC las ideologías son un lastre que no nos podemos permitir hasta que logremos la conquista de la libertad política en España y desde luego yo me daría con un canto en los dientes, con cuidadito al precio que van los estomatólogos, si al cabo del tiempo reeditamos en España una sociedad tan libre como la que disfrutan los ciudadanos estadounidenses en su país.
    Salud y República, ¡ah! y libre comercio, ¿porqué no?.

  36. Francisco says:

    A Isidoro Lamas (37):

    Hasta donde yo sé, Antonio García-Trevijano quiere decir que son “opiniones permitidas” las que se refieran a la libertad política sin entrar en terreno ideológico. Esto lo hemos acordado porque somos muchos los que apoyamos la libertad política, pero luego cada uno (o casi) tiene una idea distinta sobre la política de gobierno a seguir con ella.

    Puesto que nuestro objetivo como Movimiento de los Ciudadanos hacia la República Constitucional es conseguir la libertad política en España y en otros países, y no es definir una política de gobierno española (eso lo decidiremos los votantes al elegir al nuevo Presidente de la República), creemos conveniente no mezclar temas ideológicos con los relativos a la libertad política.

    Para resumir, seamos de derechas, izquierdas, centro, arriba o abajo, todos queremos la libertad. El medio es trabajar juntos por conseguirla.

    Saludos leales

  37. Antonio Garcia Trevijano says:

    Amigo Isidoro

    Me alegro mucho de que en un mundo donde nadie piensa nada por sí mismo, tu tengas una serie de ideas propias sobre el liberalismo, aunque dado el relieve que adquiere tu “YO” en tus ideas, supongo que serás discipulo de los metafísicos Fichte y Schelling.

    No he cometido ningun error de cronología, pues me refiero a las gestiones para improvisar gobiernos europeos desde el fin de la guerra en Europa hasta los acuerdos iniciales sobre el Plan Marshall. Por otra parte, la persona de IKE no tiene nada que ver con las instrucciones politicas que recibía.

    No recuerdo que hayas manifestado alguna vez cual es en concreto la diferencia entre tu pensamiento y el mio. Puesto que yo solo he pensado sobre libertad y democracia, estoy impaciente de que me enseñes algo nuevo en estas materias, para que mis ideas puedan ser verdaderas, en lugar de valientes y descarnadas.

  38. Isidoro Lamas says:

    Nada más lejos de mi intención y aspiraciones que el ser semejante a un traidor, un desleal, como Fichte… y mucho menos de jugar a pseudo-científico como Schelling.

    Perdone, señor Trevijano, si me encuentra egocéntrico: las alusiones a mi ideología han de ser inevitablemente en primera persona y mucho me temo que peor sería para mi sedicente ego el hacer gala de un plural mayestático. En cualquier caso, hecha esta aclaración, me gustaría precisar que las diferencias de ideología que he citado (que en ningún caso yo pretendo establecer como una relación de superioridad-inferioridad ética o de cualquier clase) no son otras que la mayor confianza en el mercado y la libre acción individual, ambas cosas “sublimadas” en lo que se llama a veces “competencia” o “libre competencia”. Como liberal creo que cuánta mayor sea dicha competencia más limitado estará el poder (un poco “más a la derecha de Popper”, vamos): de hecho la relación entre poder incontrolado y libertad económica o “burguesa” suele ser la de una “curva de Phillips”. El marco institucional básico para dicho sistema de libre competencia, el cual creo que supone un control bastante amplio de tiranos y delincuentes, es en buena medida de lo que trata usted aquí en sus escritos: que sigo con gran interés. Tal como veo las políticas de algunos, el modelo de República Constitucional es, de lo que he visto insisto, lo más parecido a un estado mínimo que pudiese ser deseable para una nación como la española en el día de hoy. De ahí el interés. Las razones por las cuales diferimos en un mayor liberalismo o menor liberalismo comprendo que no son objeto ni de este artículo ni de momento este blog: así que reitero mis disculpas por introducir indeseada e indebidamente el tema.

    Cuando he hablado de la política norteamericana de IKE y sus jefes en 1944-45 no le intentaba atribuír error alguno sino plantear una de las razones de mi repulsa por lo que esa parte de la biografía de Eisenhower representa: fuese él más o menos independiente. EEUU no supo planificar correctamente la posguerra en tal época como no ha sabido planificar absolutamente ningún proyecto de construcción institucional que haya encarado, como están de nuevo demostrando en Iraq. “Improvisar gobiernos”, como usted dice, no se le da bien a EEUU: para nada. Como he dicho, la vendetta que le fue permitida al maquis francés y los “resistentes” contra los derechistas franceses a través del regalo de la autoridad de los municipios que les fue dado por la Fuerza Expedicionaria Aliada al mando de Eisenhower es uno de los patéticos escenarios cumbre del encanallamiento europeo (máxime cuando muchos de los que se dedicaron a la represión en esos días de impunidad habían saboteado el esfuerzo de guerra francés en 1940 con su “pour qui, pour quoi?”). Eso fue improvisación: de la mala.

    Salud y libre comercio

  39. Vicente Dessy Melgar says:

    Existe una idea de libertad como idéntica a comienzo o, en términos kantianos, a espontaneidad. Nos resulta muy extraña porque ha sido un rasgo característico de nuestra tradición de pensamiento y de sus categorías identificar libertad con libre albedrío y entender por libre albedrío la libertad de elección entre dos alternativas ya dadas: entre el bien y el mal , si se quiere decir de manera más tosca. Tradición extraordinariamente fortalecida por la convicción , extendida ya desde la Antigüedad, de que la libertad no sólo no reside en la acción y en lo político, sino que, al contrario, únicamente es posible si el hombre renuncia a actuar, se retrae sobre sí mismo retirándose del mundo y evita lo polítíco. Sin embargo, frente a esa tradición se levanta el testimonio de las lenguas antiguas, en que el griego archein significa comenzar y dominar, es decir, ser libre, y el latino agere poner algo en marcha, es decir, desencadenar un proceso. La libertad por tanto como poder comenzar. Espontaneidad de la libertad que desde Kant se basa en que cualquiera es capaz de comenzar por sí mismo una nueva serie. Y a qué le es peculiar poner en marcha procesos o sentar nuevos comienzos, empezar algo nuevo, tomar la iniciativa o, kantianamente de nuevo, comenzar por sí mismo una cadena? A la acción. Ser libre y empezar se hallan emparejados ( la libertad de los romanos se remonta a la fundación de Roma que sentó un comienzo). Y lo están a través de la acción. La libertad política inicia para España un nuevo comienzo , inédito, lejos de nostalgias segundorepublicanistas, rupturista de determinismos pesimistas pasados y lo hace a través de la acción del MCRC.

  40. Pla (Club Republicano 3) says:

    Estimado D. Antonio:

    Realmente son irritantes las opiniones sobre Platón que se basan principalmente en la ignorancia de su obra y en el desprecio de su pensamiento. Me refiero a Popper, claro.

    Pero retomando el hilo de los asuntos propuestos en el texto de la Libertad Existencial, me gustaría plantearle algunas cuestiones sobre la afloración de regímenes partitocráticos:

    1) Por lo que yo conozco, la potenciación de Estados de Partidos en 1945 no fue sólo una acción implementada por USA en Europa. También fue utilizada la misma “técnica” en el Estae de Europa por los Soviéticos, con la política de Frentes Populares impulsada, entre otros países, en Polonia (Partido Comunista y Partido Campesino), en Hungría y Checoslovaquia (también con Gobiernos de Frente Popular en 1945), y hasta en China, donde Stalin apoyó la idea de un gobierno conjunto del PC con el Koumingtan hasta 1949.

    2) Los regímenes partitocráticos, en mi opinión, también se potenciaron en otras áreas, como América y Asia, por USA y por la URSS, según los casos. Pensemos en las pseudodemocracias de Thailandia, o en los Frentes Populares de Viet-Nam, Camoya y Laos, unos bajo hegemonía norteamericana y otros bajo hegemonía soviética y todos igualmente partitocráticos. O pensemos en el régimen del PRI mexicano, la partitocracia chilena, u otros.

    3) Quizá las partitocracias posteriores a la Segunda Guerra Mundial, a diferencia de las precedentes, respondían principalmente a las estrategias de formación de bloques seguros y sin fisuras de países alineados inexorablemente con una u otra potencia, en las confrontaciones imperialistas que se producen entre ellas, y que fueron desarrolladas por USA y URSS a partir de 1945. El caso español y su “Transacción” de 1975-1978, es paradigmático de la última época de la Guerra Fría.

    Por último y a modo de conclusión, quizá quepa pensar que la coyuntura presente, donde las estrategias de confrontación imperialista han decaido tras el fin de la Guerra Fría (1990), permiten albergar la esperanza de que las interferencias exteriores no sean tan determinantes como lo fueron desde 1945, a la hora de que cada país pueda encontrar el camino de la democracia política y la recuperación de la libertad.

    Salud y República Constitucional

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