AZAR Y CONTINUIDAD

El azar es a la Naturaleza lo que la suerte a los asuntos humanos. Así como la teoría de la evolución ha dado valor constitutivo al azar y la necesidad, la teoría política no tendrá valor predictivo hasta que integre la suerte como factor de continuidad de la sociedad civil en el Estado. Eso permitiría prevenir aquellas situaciones donde factores ajenos a la voluntad de los agentes del orden repúblico, como guerras, pandemias, catástrofes naturales, depresiones económicas o terrorismos imprevisibles, alteren el equilibrio dinámico mantenido con el principio de mediación en la continuidad de la relación normal de la sociedad con el Estado. Pues nada que sea previsible puede legitimar, en la República Constitucional, la declaración del estado de excepción.

Esta reflexión sobre la influencia de la fortuna en la política no extrañaría a los hombres del Renacimiento. Pero puede parecer extravagante a la tradicional mentalidad del positivismo causal. Dos ejemplos bastarán para disipar esa creencia. El atentado de las Torres Gemelas cambió la política occidental. El de Atocha, con diferente grado azaroso que los previsibles de ETA, aumentó repentinamente la opinión contraria a la continuidad del partido gobernante. Pero la fortuna del partido de oposición no hizo del actual Jefe del Gobierno, un Presidente “per accidens”. La presidencia de Zapatero es tan legítima como hubiera sido la de Aznar, sin la intervención de aquel azaroso atentado. La contemplación expectante de la fortuna, y su introducción en el principio de continuidad, habrían evitado las reacciones histéricas de Bush, los extravíos internacionales de Aznar y el despiste táctico del PP, en su oposición al PSOE durante esta legislatura.

A diferencia de los sistemas políticos perfectos, los incompletos y los meros regímenes de poder (Monarquía española) pueden peligrar por alguna circunstancia azarosa. “Si el azar de una batalla, o sea, una causa particular, arruina un Estado, había una causa general que lo debía hacer perecer por una sola batalla” (Montesquieu). Donde dice batalla léase cualquier causa pequeña o personal que tuerza la “barraca” de los gobernantes.

La intuición de Montesquieu ha sido confirmada en las modernas investigaciones sobre la relación del azar con la contingencia. El determinismo se asoma como ley de la generalidad, mientras que el azar reclama sus dominios sobre la particularidad. La realidad política es tanto más azarosa cuanto más particular. La contingencia de los Estados de Partidos, su ocasionalidad posbélica, los hace vulnerables a los dardos de la fortuna que, en situaciones de libertad política, solo acertarían en las dianas privadas o particulares del personal de la gobernación estatal.

Un accidente fortuito de la familia real, o un indeseable magnicidio, imposibilitarían la continuidad de la Monarquía. Y el principio de la continuidad de la sociedad en el Estado realizaría, de modo ordenado y pacífico, la instauración de la República. La previsión de esta continuidad social, en el paso de un régimen de poder a un verdadero sistema político, es una exigencia moral que obliga a tener disponible, para su aplicación inmediata, el más perfecto de los sistemas de poder que hoy se puede concebir. Urge acabar y difundir, por ello, la teoría de la República Constitucional. Una teoría de la acción política que debe incluir la previsión del azar en el método natural de su realización, para alcanzar cuanto antes la libertad política de la democracia.

En contraste con la importancia que dio Maquiavelo a la fortuna del Príncipe, los apologistas de la Monarquías de origen divino rechazaban la intervención del azar. Bossuet no creía en la suerte: “no hay azar en el gobierno de las cosas humanas, y la fortuna no es más que una palabra sin sentido”. Y para la refinada ironía de Chamfort, la Providencia era el nombre de bautismo del azar y éste, el apodo de aquella.

Los católicos partidarios del PP no han aceptado con resignación los designios socialistas de la Providencia, a través de la segunda causa islamista. No son senequistas. Desconocen el poder del azar y de la fortuna sobre los asuntos humanos. Ignoran que vivimos por sus gracias, y que “su sagrada Majestad el Azar lo decide todo” (Voltaire). Todo lo que siendo previsible por la inteligencia resulte imprevisto a causa de la miope necedad de los gobiernos.

En una carta de 13-6-1907, William James dijo a Bergson que ambos estaban salvando, con el tiquismo (afirmación del azar), un mundo en crecimiento: “yo, con armas intelectualistas, mediante adición o sustracción espontáneas de elementos discretos del ser; usted, pone las cosas en su sitio de un plumazo mediante la idea de la naturaleza continuamente creadora de la realidad”.

La doctrina llamada tiquismo estudia la contingencia y el azar como causas escondidas a la razón humana. Fue creada por Peirce, colega de James en la Universidad de Harward, para dar al azar el rango de categoría cosmológica, muy relacionada con el principio de continuidad (sinequismo) y con la categoría fenomenológica correspondiente a la facticidad o actualidad de los modos de existencia. Peirce descubrió que el azar, al engendrar hábitos, hace evolutiva la continuidad. Lo cual abre una perspectiva desde la que se podrían distinguir los grados de azar en los modos de existencia política. Por ahora, me limito a meter en la teoría política los ámbitos habituales de los efectos del azar.

Casi todo el mundo atribuye a sus méritos personales los éxitos sociales, y al infortunio, sus fracasos. Pero si en la famosa sentencia de Dilthey, “la vida es una misteriosa trama de azar, destino y carácter”, el destino de los individuos y los pueblos es sustituido por la cultura colectiva, estaremos más próximos al conocimiento de las discontinuas determinaciones del azar en la normal continuidad de la vida de personas y sociedades.

Si no podemos dominar del mismo modo los grados del azar, al menos podremos domesticar sus habituales efectos, diluyéndolos en la continuidad de la materia social, sin dejarlos repercutir directa y concentradamente sobre la estructura política. Para ello, es condición necesaria y suficiente que la forma del Estado no haya sido determinada por la voluntad de un dictador, ni por el consenso de un grupo de oligarcas, que son causas particulares, sino por la libertad política actuante sobre la materia societaria, que es la causa general de la inmunidad, frente al azar, del principio de continuidad, donde se crea y reproduce el equilibrio dinámico de la res publica en la forma constitucional del Estado.

No se trata de aplicar la teoría de las catástrofes a la previsión de las discontinuidades o rupturas políticas. El propio René Thom declaró a “El País” que su teoría matemática no era aplicable a la realidad ni a la previsión de desastres, aunque se enseñara en escuelas de bomberos. La polémica (1830) entre el catastrofismo de Cuvier y el uniformismo de Saint-Hilaire, la resolvió el principio de continuidad en la evolución de las especies y de la materia inorgánica, donde la discontinuidad del azar contribuye al desarrollo continuo de la necesidad material.

El factor de la fortuna puede incorporarse a la ciencia política, cuando afecta al tránsito de un régimen de poder a un sistema político, si se hace al modo como Spencer explicó, con la teoría darwinista de la evolución de las especies, “la integración de la materia y la disipación concomitante del movimiento por el que pasa de un estado a otro”.

Los efectos del azar se disipan cuando el modo de existencia política absorbe los desperfectos causados por la discontinuidad de la fortuna, o cuando se consolida el nuevo modo de existencia a que dio lugar con su concurso. Esta diferencia de grado en el azar explica la mayor inseguridad de las voluntades, y la generalidad de la incertidumbre de las inteligencias, en las Transiciones de una forma de Estado a otra, respecto de las que produce la fortuna en los cambios de gobierno.

La teoría de la República Constitucional no tiene en consideración la influencia del azar en los cambios de gobierno. El principio de continuidad de la sociedad civil en el Estado, y el de la mediación que realiza la representación política de aquella, no resultan afectados por el azar que tal vez obligue a cambiar de gobierno. En cambio, la ruptura de la Monarquía, aún producida por azar, responde al progreso evolutivo que supone el paso de la “res publica”, desde su estado de homogeneidad incoherente en el Estado de Partidos, a la coherente heterogeneidad del pluralismo social, traducida en la necesidad moral de libertad política, que es precisamente la garantía institucional que presta la democracia a la República Constitucional.

Pero a la teoría constitucional pertenece el tratamiento político de los desastres causados por las catástrofes naturales, según el grado de azar que intervenga en ellas. Si todos los años, en las mismas épocas y en los mismos lugares, incendios forestales o inundaciones pluviales producen víctimas mortales y daños cuantiosos a la economía nacional, no se puede culpar de ello al azar de un dudoso cambio climático, sino a la imprevisión de los planificadores estatales, que no calcularon, porque no sabían, las consecuencias de sus irresponsables audacias con la Naturaleza.

La declaración de zona catastrófica no puede quedar en manos de los causantes de la catástrofe, cuando esta no viene del cielo, sino del suelo edificado por metro cuadrado, en sitios donde antes transcurrían las aguas por sus cauces naturales. La tragedia de Nueva Orleáns dispensa de más explicaciones.

Debe ser el diputado de cada mónada electoral quien dirija “in situ” la investigación de las causas del siniestro y la valoración de los daños. Si es procedente, y sin perjuicio de la facultad del gobierno para decretar medidas urgentes, la Asamblea Nacional declarará la zona catastrófica, y las responsabilidades políticas si las hubiere. Así se evitaría la corrupción administrativa que suele incluir daños ficticios y aumentar el valor de los sufridos por la clientela del partido gobernante.

La Constitución de Monarquía (art. 116) entrega al Gobierno la administración del azar. La Ley orgánica de los Estados de alarma, excepción y sitio, concede al Gobierno la facultad discrecional de restringir o suspender derechos y libertades fundamentales, en caso de catástrofes, calamidades o desgracias públicas, sin necesidad de ser autorizado por el Congreso de los diputados. En compensación, el art. 17.5 de esa Ley realiza el sueño de Locke y Condorcet, haciendo obligatorio y coactivo el derecho de resistencia a la Autoridad: “la resistencia de los vecinos requeridos para presenciar el registro (domiciliario) será obligatoria y coactivamente exigible”. Este inaudito precepto revolucionario justifica la fama de la Monarquía española como “democracia avanzada”.

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100 thoughts on “AZAR Y CONTINUIDAD

  1. Pepe Fernández says:

    Querido Maestro,

    Que maravilla de artículo! es una alegria regresar y empezar leyendo contribuciones a la Teoría Politica de esta altura!

    No se me habría ocurrido jamás meter el azar en esta historia. Has combinado de manera magistral y concisa aportaciones de campos tan diferentes como la Biología, Psicología, Física e Información para aplicarlo a la Teoria Política, que carecia de él (el término fortuna no tiene la claridad científica del de azar).

    UNa de las conclusiones a las que he llegado, realmente tu texto es tan rico que hay muchísimos puntos de un interés enorme para discutir, es que informacionalmente un sistema político cuya toma de decisiones esta repartido entre poderes independientes y controlados (Número grande de decisores INDEPENDIENTES) tiene una probabilidad de cometer una decisión fatalmente errónea contra el propio sistema muy inferior a la de un sistema oligárquico, como el actual, donde las decisiones son tomadas por un grupúsculo reducido -concentracion de poder-que carece de control externo para darse cuenta del fallo fatal que están cometiendo.

    Es decir una RC tendría una retroalimentación, feedback, del que carecería el oligárquico para compensar los cambios azarosos del ambiente social que van contra el propio sistema. La RC reflejaría el cambio social en su propia dinámica de funcionamiento -retroalimentación representativo- el oligárquico, no.

    Por otra parte, la aplicación del azar en Biología es dependiente no del sistema sino del individuo. Esta segunda acepción de azar, que está implícito en el texto de D. Antonio, es muy aplicable a la oligarquía monárquica actual. Me explico, el Azar es “controlado”,en la teoria de Darwin, por la Selección Natural. La Selección Natural actua sobre los individuos -no sobre los grupos- seleccionando a los más aptos. La aptitud que garantiza la supervivencia no esta prefijada sino que depende de las circunstancias cambiantes -azar- es decir que la Evolución favorece y selecciona al oportunista.

    La analogía casi homología, me atreveria a decir, es directa con el régimen oligarquico actual: Los partidos políticos y con ellos las instituciones, seleccionan a los individuos más mediocres -irónicamente los más aptos- y a los más oportunistas, para mantener asi estable al sistema -los seleccionados no discuten ni toman decisiones, sólo aceptan y acatan las ordenes de sus jefes-. Controlado el azar interno, la estrategia de la Oligarquia para mantener el azar externo es el clientelismo político y la ocultación de responsabilidades impidiendo el control externo lo que lleva a contradicciones jugosas, inoperancia y toda suerte de errores etc.

    Perdonad por la longitud, pero hay tantas cosas que se pueden sacar de este artículo que no he podido evitarlo. Espero las intervenciones de otros companeros para seguir profundizando en uno de los mejores artículos que ha producido D. Antonio.

    Un saludo Repúblicano.

  2. Pepe Fernández says:

    Perdón, se omitió en el texto.

    La RC reflejaría el cambio social en su propia dinámica de funcionamiento -retroalimentación representativa- el oligárquico, no. Por eso la RC tiende a sustituir evolutivamente a la oligarquía.

    Saludos.

  3. Antonio G-T says:

    al 1

    Mi querido Pepe

    Que alegria volver a disfrutar con tus breves textos. Los terminos azar, suerte y fortuna eran sinónimos en la antiguedad. Pero a partir de Maquiavelo suelen reservarse las palabras suerte o fortuna para lo fortuito que aparece en los fenómenos sociales, dejando el azar para los de la Naturaleza.

    No tengo tiempo para responder ahota a todas tus reflexiones. El tema de los decididores ha sido estudiado bien por la socilogía política de EEUU
    Por eso no trato de él. Pensaré en lo que dices.

    De acuerdo en la retroalimentacion diferente en la democracia y la oligarquía.

    En mi texto está explicito el modo de accion del azar que tu atribuyes a la biologia, y yo a todos los campos. Para hscerlo mas sencillo de entender he desarrollado la distincion entre lo particular y lo general, para llegar a una razón cientifica analoga a la que estableces en biologia entre individuo (particular) y sistema (general). No te precupes por la extension de tus comentarios. Pero es aconsejable que los separes en varios segun el tema comentado.

    Me encanta dialogar con las mentes cientificas. Gracias por tu atencion y valoracion de mi texto y hasta pronto, un calido abrazo.

  4. Pepe Fernández says:

    Gracias D. Antonio por la explicación.

    Ha elegido un tema de una importancia fundamental ya que, como dice, sin el azar no se puede entender ciencia alguna, ni comprender lo que modernamente se entiende por predicción.

    Tengo un sesgo hace esto, igualo azar con la estadística y la probabilidad. El azar sería un concepto matemático, nada misterioso o nebuloso, que seguiría unas leyes. Sobre las leyes del azar se basa la predicción estadística (inferencia), de ahi lo interesante de este concepto para la acción del MCRC.

    Este concepto de azar matemático es útil también para la descripción de los conceptos y fenómenos: por ejemplo en la Neurobiología moderna el código neuronal se describe estadísticamente mediante distribuciones de probabilidad.

    Me atreveria a decir que todos los conceptos en la ciencia moderna descansa de una u otra manera en descripciones y explicaciones probabilísticas, sin esto no se puede entender nada.

    De aquí mi entusiasmo y admiración cuando he visto el esfuerzo intelectual para relacionar el tema con la Teoría Política, que más alla del uso instrumental en encuestas, no lo ha incorporado a su propia explicación teórica.

    Con afecto y admiración, Maestro, un abrazo.

  5. Juan Teodoro says:

    D. Antonio:

    Buena parte del intento histórico de Occidente de fundamentar la política en el Derecho va dirigido a erradicar el azar que proviene del despotismo gubernamental, del azaroso capricho de las voluntades privadas cuando se erigen en gobernantes, de toda situación en que la voluntad privada tiene pretensiones de ser la encarnación de la voluntad pública. La ley pretendería encauzar la acción política intentando sustituir lo azaroso por la previsión y control que supone la normatividad, descalificando, de este modo, todo azar inserto en aquellas formas de decisión política que pretendan sustituir la voluntad del “demos-kratos”. La voluntad del tirano o la de los oligarcas, como constructores de voluntad política, no es más que mera voluntad privada, por tanto arbitraria, caprichosa, no política ni sometida a control alguno, y que tiene, además y con frecuencia, la pretensión de ser encarnación informal de la voluntad de todos los que constituyen la sociedad política. Los regímenes garantistas pretenden aminorar el azar mediante la previsibilidad de lo normativamente justo e inalienable. Esa normatividad garantista exigiría, a su vez, de la legitimidad como requisito y fundamento de sí misma. Deseablemente una legitimidad democrática, claro.

    Usted, muy oportunamente, hace mención al Estado de excepción, Estado que se sustrae al ordenamiento jurídico para operar a partir la voluntad azarosa de quien así lo ha decidido, aquellos que en determinados contextos políticos tiene capacidad para actuar con las manos sueltas. El estado de excepción puede, con facilidad, derivar hacia la inmunidad, al descontrol, a la anomia, al puro azar.

    Ya hemos sido advertidos (Agamben, por ejemplo) de cómo el Estado de excepción y la correspondiente interrupción del orden jurídico tiene ya una historia próxima, que va de Hitler a Guantánamo, pero, además, y esto es lo preocupante, tiende a generalizarse. Y es oportuno que se nos advierta pues la realidad es incuestionable y las consecuencias peligrosas, tanto más si podemos constatar como la excepción empieza a confundirse con la regla general, y como a consecuencia de esto, empiezan a diluirse las fronteras entre democracia y absolutismo político. Esto por no hablar de la forma en que de modo creciente se intenta la legitimación jurídica de los estados de excepción.

    Muchas gracias, D. Antonio

  6. Antonio G-T says:

    al 4

    Mi querido Pepe

    Aunque tu no confundes mi pretension de incluir en la teoria politica la prevision de los efectos del azar y la fortuna, con la prevision del azar mismo, otros pueden creer que esta es la finalidad mi reflexion. Por eso salgo al paso de una mala interpretasion de mi artículo.

    El parrafo primero aclara toda la cuestion. “La teoria politica no tendrá valor predictivo hasta que integre la suerte como factor de continuidad de la sociedad civil en el Estado”. Por eso he prescindido de toda alusion a las leyes de los grandes números (calculo probabilistico), para prevenir cuando ocurriran los casos azarosos. Eso no tiene interes para la politica. A esta solo le interesan los efectos del azar en la relacion de la sociedad con el Estado.

    En consecuencia he fundamentado que:

    1. Los efectos del azar son distintos segun que inciden en un regimen de poder particular, como la monarquía y la oligarquía, o en un sistema politico general como la RC.

    2. El estado de excepcion no debe ser declarado a causa de fenomenos azarosos, pero previsibles.

    3. El estado de alarma solo puede declararlo la Asamblea, porque ella es la que representa y garantiza la continuidad de la sociedad en el Estado.

    Incluso en este tema tan complejo, procuro no apartarme del sentido comun, pues la finalidad mi reflexion es de orden práctico.

    Espero que todos los lectores entiendan la brutal ironia del ultimo parrafo. Pues solo la ignorancia gramatical de los legisladores de la Monarquia explica que en el art. 17.5 digan lo contrario de lo que querian decir. Abrazos

  7. Antonio G-T says:

    al 5

    Querido Juan

    Tu reflexion es muy pertinente, sobre todo en la ultima parte, sobre el estado de excepcion. La primera parte contiene un excelente razonamiento sobre la politica, en sí mism azarosa, que se deriva de las decisiones caprichosas de los gobernantes, basadas en causas particulares y no en la causa general de la sociedad. Te refieres a las explicaciones de la historia por la nariz de Cleopatra. Aunque ese no sea el azar ni la fortuna de que trato en mi artículo, me parece bien que lo hayas relacioando.

    Si tienes tan buenas ideas, y sabes expresarlas con fluidez, ¿por qué no te has ofrecido a escribir en nuestro Diario? ¿no tienes tiempo?
    Gracias por tu interesante comentario. Abrazos

  8. Tony Díaz says:

    EL AZAR EN LA REPUBLICA CONSTITUCIONAL.

    Distinguiremos para comenzar entre el azar como acontecimiento político imprevisible y el progreso evolutivo. Así, aunque el tránsito de la Monarquía partitocrática pudiese haber sido determinado por el azar, el advenimiento de la República Constitucional no lo fue por esa causa, sino por haber sido reclamado por el proceso evolutivo que se traducía en la necesidad moral de libertad política, que es común a todos los pueblos y que el Estado de Partidos – sostén de la Monarquía- era incapaz de mantener encorsetada sin estar expuesto a los acontecimientos que son productos del azar. Sin libertad política, los Estados son dependientes del azar político, pues de producirse éstos, sus efectos recaen directamente sobre la estructura del poder, ya que resulta imposible repercutirlos sobre un pueblo que no participa en la estructura que conforma el poder gobernante sin poner en peligro el Estado mismo. Podría decirse –si se me permite esta expresión- que la instituciones políticas de la Monarquía caminaban como los equilibristas circenses, expuestos a que cualquier paso en falso sobre el alambre los arrojase al vacío sin tener la red de la sociedad civil para protegerlos.

    Una de las cosas que llamaron poderosamente mi atención cuando visité la República Constitucional española, fue –si se me permite decirlo así- el grado de estabilidad de sus instituciones democráticas. Las causas se deben al principio de mediación que realiza la representación política de la sociedad civil en el Estado, garantizando la permanencia de aquella en éste por el principio de continuidad. Esta singular relación de la sociedad civil con el Estado determinan un grado tan alto de previsibilidad en el funcionamiento regular de la instituciones que, sería tomado por loco, si manifestase que tales instituciones pueden perecer por acontecimientos azarosos, ya provengan del cielo o de la tierra, ya fueren producto de la mano del hombre.

    Los españoles han conseguido a mi modo de parecer unas instituciones tan inteligentes que, no siendo posible dominar los acontecimientos producidos por azar, al menos han conseguido domesticar sus efectos habituales, pues una vez ocurridos, se diluyen en la continuidad de la materia social, sin dejarlos repercutir concentradamente sobre la estructura política. De tal modo que, los golpes adversos de la fortuna, no repercuten sobre las instituciones políticas, pues al estar el pueblo en ellas representado, éstas circunstancias hacen que toda la sociedad se una como un solo hombre contra el acontecimiento que los perturba, sin que a nadie se le ocurra culpar, como causa de su desgracia al Estado o a alguna institución democrática –sería tanto como culparse ellos mismos del acontecimiento acaecido- el modo de operar de los españoles en estos casos, es la de investigar las causas del acontecimiento, a través de un representante, al que allí llaman monádico, que es el encargado de investigar y de evaluar los daños, así como las de adoptar las medidas necesarias para aminorar sus efectos o las que debieron haberse empleado para evitarlos. De haber sido posible evitarlos, corresponderá a la Asamblea, como poder mediador, depurar las responsabilidades políticas en caso de que hubiera lugar a ellas, pero las instituciones democráticas instituidas por la República Constitucional no se hacen dependientes del azar, ya que la libertad política allí garantizada, y el principio de continuidad de la sociedad civil en el Estado, asegura la continuidad de las instituciones sin hacerlas depender de las eventualidades de la divina providencia.

    De la obra: “La democracia en España”.

    .

  9. Antonio G-T says:

    al 8

    Querido Tony

    A nadie puedes causar tanta admiracion como a mí. No salgo de mi asombro. No es posible decir con más claridad y sencillez lo que me cuesta sangre para poderlo expresar conceptualmente. Has relatado una historia, como Santayana hizo con el extranjero que visitó el reino de los inmortales en “Dialogos en el Limbo”. No solo has entendido desde la A a la Z mi texto, sino que lo pones al alcance, sin error, del lector con buena fe y sin cultura. Despues de leer tu historia nadie puede creer que pretendemos la utopia de evitar o dominar los acontecimientos azarosos. Desde luego me gustaria incluir este comentario a continuacion de mi texto, en el libro “Hacia la Republica Constitucional”. que se editará proximamnete. Solo debes corregir un matiz; el diputado de la monada electoral no estara encargado de investigar, sino de dirigir la investigacion. Lo que supone la puesta a su disposicion de equipos especializados en la materia investigada.

    Mil veces gracias, despues de leerte nadie podrá decir que no me entiende. Saludos a tu mujer y un fuertisimo abrazo.

  10. Tony Díaz says:

    Mi querido Maestro:

    Sería para mi un grandísimo honor, que este humilde comentario apareciese publicado en una obra suya.

    Puede usted corregir en el texto lo que considere conveniente.

    Un millón de gracias a usted por todo ese caudal de libertad que nos brinda. Debe tener la seguridad y la satisfacción de que la obra que sale de su mente se aloja, ya para siempre, en nuestros corazones.

    Con profundo sentimiento de agradecimiento e inquebrantable amistad, recibe un interminable abrazo. Tony.

  11. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    Artículo magistral de Trevijano. Como buen jurista, perfecto conocedor de los juriconsultos romanos, utiliza la expresión “per accidens” en el sentido de aquel destino que debería haberse previsto, con aquello que habría que haber contado como posible ( a diferencia de la otra expresión latina “ex accidenti” que señalaría, verbi gratia, el “eventus” de la Lotería, y que serviría para traducir la feliz expresión ansoniana ). Y es curioso que el gobierno se reserve – con peligro de nuestras libertades -la administración de lo acontecido “per accidenes” y justifique siempre sus culposas imprevisiones a lo sucedido “ex accidenti”. Una vez más, encontramos un claro estoicismo en los escritos del maestro, al aseverar en esta ocasión que vacunarse contra el “virus” de la fortuna equivale a sacar ventaja de la propia fortuna. Y esta política “estoica”, dejando el acontecer en el mundo de lo pasivo, ella misma, como política, se salvaría al encontrarse en el universo agente, desde el que se elabora el acontecer. En así que en la týche estoica se unifica e identfica varias concepciones filosóficas anteriores a Crisipo: el “lógos” de Heráclito, la “verdad” de Platón, la “naturaleza” de Aristóteles y la “necesidad” de Demócrito. Para la política estoica el azar nunca sería un “mal” sensu stricto, en cuanto que “mal”, políticamente hablando ( no sentimentalmente hablando ) sólo puede ser la acción política deshonesta. En fin, esta tarde Trevijano me ha recordado con su magistral artículo un republicanismo crisípico.

  12. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    El azar es visto de modo positivo en la historia de Livio de la República: son “viri fatales” todos aquellos que salvan la libertas de Roma contra sus enemigos: “fatalis dux” es Camilo en su lucha contra los galos, “fatalis dux” es Escipión en su lucha contra los cartagineses. Y “fatalis” es la misma “iustitia” cuando siempre se impone finalmente.

  13. Rafael Serrano says:

    Querido maestro:

    Qué hermoso sería tener un Lucrecio que nos dejase constancia poética de una afortunada desviación casual de los átomos de su trayectoria partitocrática,que rompa las leyes del hado monárquico.

    Si Peirce considera que el mundo es el reino del azar,con uniformidades cotejables y expresables en leyes,pero que no manifiestan ningún orden o necesidad,y que entre las formas de evolución espiritual,la debida al amor de la humanidad es la más elevada,en los procesos de evolución social y política,la corriente del azar estará canalizada cuando la libertad sea el fundamento de todas las instituciones políticas y de todas las funciones sociales.Es decir,la mayor evolución responde al espíritu de la libertad.

    Según Maquiavelo,la suerte demuestra su potencia donde no existe “ordenada virtud” que la resista.Pues bien,ese “dejarse gobernar por la suerte” que Guicciardini formulaba como “dejarse llevar por la corriente”,y al que los hombres debían oponer una actividad política inteligente que corrigiese,aun cuando no pudiese desviarlo del todo,el curso de la fortuna,encuentra un tratamiento adecuado y pleno sentido democrático en su teoría constitucional.

    Con todo mi afecto de repúblico,gracias.

  14. Juan Sánchez says:

    Sobre el estado de excepción, y a propósito sobre todo del comentario 5, me parece necesario traer a colación lo que un jurista excepcional como Carl Schmitt dice al respecto, para someterlo, si procede, al juicio de D. Antonio García Trevijano (a buen seguro él conocerá estos pasajes):

    “Es soberano quien decide el estado de excepción”, señala Schmitt en su Teología Política, momento en el cual “la decisión se separa de la norma jurídica y la autoridad demuestra no necesitar al Derecho para la creación de Derecho”. En otro pasaje de su obra “La Dictadura”, Schmitt dice: “la dictadura consiste en la separación entre las normas del derecho y las normas para la realización del derecho”, frase que, si yo entiendo bien a Schmitt, alude indudablemente a la declaración del estado de excepción, donde, aparentemente, el orden jurídico se suspende precisamente en aras de la salvaguarda del derecho mismo. De este modo, y siempre que el análisis de Schmitt sea correcto, el Derecho entraría en contradicción irreductible consigo mismo ante la declaración del estado de excepción: aparentemente el Derecho necesitaría, siquiera transitoriamente, negarse a si mismo en aras de su propia salvación. Si mi memoria y mis entendederas no me engañan, Schmitt resuelve tal contradicción colocando la categoría de “decisión” por encima del Derecho, como fundamento de la soberanía (“soberano es quien decide sobre el estado de excepción”). Pero, llegados a este punto, y dado que el estado de excepción es precisamente el momento paradigmático en el cual las normas del Derecho y las normas para la realización del Derecho se separan, la declaración del estado de excepción, además de ser la piedra de toque que decide la titularidad de la soberanía, se sustrae, en virtud precisamente de la separación radical antes aludida, a toda noción de democracia y consecuentemente a la posibilidad de todo control democrático. El estado de excepción sería, pues, una incrustación dictatorial en regímenes democráticos imposible de erradicar.

    Hago estas alusiones no solo porque creo que vienen muy al encuentro de la reflexión de D. Antonio, sino también para esperar sus comentarios y los de otros contertulios si tienen a bien hacerlo. En cualquier caso es muy probable que mi grado de entendimiento de la obra de Carl Schmitt sea muy limitado. Pero me preocupa de que manera puede el ordenamiento jurídico cohonestar un régimen democrático con la pervivencia del Estado de Excepción, a la que creo que ningún Estado estará dispuesto a renunciar.

    Finalmente, como aspecto lateral del asunto, me permito también preguntarle a D. Antonio y demás contertulios si la pervivencia de los fondos reservados en regímenes democráticos, o sea, la pervivencia de la facultad discrecional del Poder Ejecutivo en la utilización de fondos públicos, con el factor de imprevisibilidad y contingencia que ello conlleva, no pone en entredicho la habitual oposición entre dictadura y democracia.

  15. Pepe Fernández says:

    Para 6.
    Estimado D. Antonio,

    Exacto, gracias por el resumen tan pertinente y sintetizado.

    Cuando decía lo del azar matemático lo habia puesto en conexión también con la prevención de las catástrofes. Cómo es posible que por ejemplo Espana, a estas alturas, no tenga siquiera un inventario adecuado de todos los recursos naturales que hay en el país? cómo se puede hacer una política de prevención, perservacion, vigilancia de los recursos sino se dispone de lo mínimo para calcular riesgos en el futuro?

    Y este caso es extensible al resto, como es posible que en Galicia no haya un centro de seguimiento y cálculo de zonas de riesgo y nos tengamos que informar con los datos de un centro portugués por Internet pasa seguir en directo la evolución de la marea negra del Prestige? Encima no se aprende y se contentan con hacer un puerto exterior que servira para llenar los bolsillos de los de siempre.

    Cómo es posible que cerca de ciudades como las de Barcelona haya dépositos de almacenamiento de gas Metano que en caso de atentado, explosión por accidente acabarían con toda la población de Barcelona en unos minutos? Cómo es posible que se permita el paso de buques metaneros a escasa distancia de la ciudad de Barcelona con capacidad similar explosiva a la de varias bombas atómicas? etc etc

    Quiero decir, querido Maestro, que la fatalidad con la que la oligarquia monárquica culpa a muchas catástrofes es la firma de su propia inoperatividad y corrupción. Pasaría esto en una República Constitucional? Que cree Ud?

  16. Antonio G-T says:

    al 11 y 12

    Mi querido Martin Miguel

    Me alegro de que vuelvas a encontrarte a ti mismo
    Asi da gusto colaborar contigo.

    Aunque aciertas en los antecendtes griegos y romanos sobre la consideracion positiva del azar, la idea de que es la causa escondida a la razon procede de Crisipo. Y no considero que sea feliz, sino erroneo, llamar Presidente “por” accidente,como hace Anson, a Zapatero. Gracias.

  17. Antonio G-T says:

    al 13

    Querido Rafael

    Veo que conoces bien a Peirce. Fue en la fase final de su obra cuando entró en un extraño camino místico que le llevó a la idea del amor universal, no solo en el proceso de evolución espiritual, sino en la propia evolucion natural.

    Te agradezco el recuerdo de Guicciardini. La idea de dejarse llevar por la corriente no la tengo unida a la de fortuna, sino a la de moda o imitación gregaria, expresada en el refran de que la gente va a donde va Vicente. La moda casi siempre tienen un origen intencionado. Abrazos.

  18. Luis Sanchez de Rojas says:

    Gracias Maestro una vez mas, y gracias Tony Diaz por facilitarme la comprensión del texto.

    El art. 17.5 de la ley que desarrolla los estados de alarma excepción y sitio, en el texto de la editorial civitas que manejo, dice la asistencia (no resistencia)

    República y lealtad

  19. Antonio G-T says:

    al 14

    Querido Juan

    En efecto, conozco esos pasajes. Pero hay una diferencia esencial entre las primeras obras, cuando era un jurista democrático, opuesto a la mayoria de los que apoyaban la Republica de Weimar y la no separacion de poderes,donde decia que la Autoridad no necesitaba al Derecho para la creación de Derecho”, y que la dictadura separaba las normas del derecho para realizar el derecho, y las ultimas tesis prenazistas sobre la teoria amigo-enemigo y lo que Javier Conde tradujo como teoria del caudillaje. Lo que tiene relacion directa con mi artículo es tu resumen de que para Scmitt el soberano es quien tenga el poder de declarar el estado de excepcion. Por eso la RC no lo admitirá. Del mismo modo que tampoco los fondos de reptiles. Has hecho un excelente complemento a mi artículo. Abrazos.

  20. Vicente Carreño Carlos says:

    al 180 de Mediación Institucional”

    Querido David:

    Bienvenido. Espero que puedas darnos tus señas para avisarte la proxima ocasión que mantengamos una reunión. Aquí tienes la mía: enfepurias(aquí va la arroba)yahoo.es

    Nuestro campo ahora está más en los jóvenes y en los intelectuales, el esfuerzo debe encauzarse a la organización de grupos de reflexión y de pensamiento. En la organización de actos públicos para la presentación del MCRC, la presentación de los libros pendientes de publicar por AGT (Uno sobre Filosofía del Arte y otro sobre Teoría de la República Constitucional) y la presentación por tanto de Antonio García-Trevijano como ponsador político, hombre de acción y revolucionario.

    Acordamos contactar con Juan José y otras personas para que se sumen al trabajo.

    Tambien tomamos la decisión de organizar un acto en Murcia y en Lorca. Para ello vemos posibilidades en la Universidad, en algún foro (Ignacio Ellacuría?), o en algún movimiento estudiantil tipo Sindicato de Estudiantes Universitarios de Izquierdas, o bien, el Sindicato STERM (Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Murcia).

    Puedes enviarle tu dirección de correo a
    Miguel
    mcrc.miguel(aquí va la arroba)gmail.com
    pues él coordina a los diferentes miembros del MCRC y posibilita la intercomunicación de todos ellos.

    Un abrazo.

  21. Antonio G-T says:

    al 15

    Querido Pepe

    No tenias nada que aclarar. Tu primer comentario no inducía a la confusion entre azar y efectos del azar. Y la prevencion de catastrofes no solo esta evocada con la inundacion de Nueva Orleans sino en los planificadores ignorantes de las consecuencias de sus ataques a la Naturaleza. Por supuesto, suscrito todo lo que denuncias aquí. En la RC sería aimposible que sucediera. Aectuosos saludos republicos.

  22. Antonio G-T says:

    al 18

    Querido Luis

    Gracias por advertirme de que ha sido corregido el error, que aun persistia en el “Codigo Constitucional”, editado por COLEX en 1993.

  23. Rafael Serrano says:

    Querido maestro:

    En efecto,la frase “dejarse llevar por la corriente” da lugar a equívocos,y a la asociación con la moda;pero mi intención era establecer una equivalencia con el “dejarse gobernar por la suerte” de Maquiavelo,trasladando el pensamiento de Guicciardini en Recuerdos políticos y civiles,cuando afirma que lo correcto es pensar bien las cosas;advirtiendo que,si obrando así,las cosas salen bien con dificultad,pensemos en lo que podrá suceder a los que se dejan llevar por la corriente.

    Para Guicciardini,la fortuna afecta considerablemente a los asuntos humanos,una fortuna que es pura casualidad sin ningún orden providencial.Usted,D.Antonio,supera la tradición de renovación política del Renaciminto,fundando un modo de existencia política que hace soluble el azar en la continuidad que la RC desarrolla.Gracias.

  24. Antonio G-T says:

    al

    23

    Mi querido Rafael

    En la filosofia de la moda (Simmel), que tanto influyó en Ortega, se encuentran reflexiones que la acercan a lo fortuito. Pero del mismo modo que el lenguaje se deforma con intencionalidad politica, tambien la moda (la minifalda por ejemplo) obedece a las intenciones del espíritu aristocratico o democrático de cada epoca. De todas formas coincido contigo en la valoracion de Schmitt y Guicciardini, menos profundo que Maquiavelo pero mejor historiador.

  25. Jaime says:

    Querido Antonio:

    Le felicito muy sinceramente por el excelente artículo que nos presenta a propósito del azar y sus efectos en el sistema político de la República Constitucional. Me parece de una importancia capital que se sometan los efectos del azar a la estructura política, en lugar de lo que sucede en la asistemática Monarquía de Partidos. Queda controlada de este modo la tentación de abrir indebidamente las puertas de la excepcionalidad, que es un hecho muy goloso para quienes no creen en las libertades, pues les permite restringir y negar derechos fundamentales, so pretexto de afrontar acontecimientos no habituales o inesperados. Que la Asamblea Nacional custodie las llaves de esas puertas, es una clara demostración de que la República Constitucional es un sistema pensado para garantizar el ejercicio de las libertades.

    No es eso lo único que quiero resaltar de su ensayo. Porque ha conseguido introducir el concepto del azar y sus consecuencias en la elaboración de la teoría política, convirtiendo así a la teoría de la República Constitucional en predictiva, lo que permite obtener información no sólo para los casos conocidos, sino también para los ignorados.

    Finalmente, permítame subrayar el hecho de que haya insistido en su escrito en distinguir entre República Constitucional y Monarquía de Partidos refiriéndose a la primera con el sintagma “sistema político” y a la segunda con el de “régimen de poder”. Es muy interesante y por supuesto nada gratuito este modo de nombrar ambas realidades. Porque si se considera a la República Constitucional como “sistema”, ello implica que es un todo organizado y jerarquizado, cuya complejidad es una respuesta a la incertidumbre del entorno para el que ha sido creada. El grado de incertidumbre depende, entre otros factores, de las expectativas que genera la probabilidad de que sucedan unos determinados acontecimientos. Si una catástrofe se repite con cierta frecuencia y, por tanto, se convierte en una acontecimiento predecible, aumentan la expectativas de su aparición y el grado de incertidumbre disminuye. Cuando en el otoño, el Levante español soporta las inundaciones que anegan las calles y casas de pueblos enteros, se trata de un hecho informativamente bajo, por despejar una pequeña cantidad de incertidumbre (pequeña cantidad porque la probabilidad de que acontezcan las inundaciones es alta). Se entiende así su crítica hacia los que crean las condiciones para que los efectos de una catástrofe alteren el normal discurrir de la vida de las personas, y que sean esos mismos los que declaren el estado de excepción. En realidad, se equivocan al escudarse en el azar, cuando tienen en su poder la información necesaria para paliar sus efectos.

    Antonio, le reitero mi felicitación y mi agradecimiento por su trabajo.

    Un atento saludo.

  26. Jaime says:

    Al comentario 8 de Tony Díaz:

    Querido Tony:

    Con el permiso de Antonio, voy a felicitarte por tu escrito, de una claridad y sencillez admirable. Se ve que tienes dotes pedagógicas. Has conseguido condensar el ensayo de García-Trevijano, dándole además un estilo literario, al focalizarlo desde el punto de vista narrativo de un personaje extranjero, al modo de las Cartas Marruecas de Cadalso o de las Cartas Persas de Montesquieu. Creo que todos los que seguimos este foro te agradecemos tu artículo. Mi más sincera y cordial enhorabuena.

  27. MessageInOut says:

    Don Antonio:

    Suscribo íntegro su artículo, junto con las acotaciones de Pepe Fernández.

    Y observo que, cuanto más avanza usted en el perfeccionamiento de la representación monádica, en darle sentido al papel del Diputado, de su Comisión de Control y de su Asamblea, más absurdas, por fuera de lugar, por falta de objeto, parecen las autonomías. Tras su comentario sobre la evaluación de daños (¡cuidado con la territorialidad! ¡Los accidentes no entienden de circunscripciones!) por parte del Diputado monádico, las autonomías quedan como un concepto deslavazado, reiterativo, casi paranoico.

    Lo contrario sucede con los municipios: que cada vez tienen más importancia, por su proximidad natural al ciudadano. Ante un accidente o catástrofe, pueden ser varios los municipios afectados. Y varias mónadas. El nexo municipios-diputaciones es sólido. Dará mucho juego.

    Un saludo.

  28. Pedro M. González (Club Republicano) says:

    Estimado Antonio:

    Enhorabuena por tu artículo. La introducción del azar en el discurso político supone otra originalidad incomparable.

    Como te adelanté en nuestra última conversación, se trata de un concepto que podría encontrar cierta simetría en el ámbito económico con la consideración que de “lo imprevisible” hacen los economistas austríacos en su aplicación a la ciencia económica de la idea de la imposibilidad de planificación coordinadora al resultar igualmente imposible introducir en el cálculo planificador la circunstancia azarosa.

    Un fuerte abrazo
    Todo encaja como un puzzle de conocimiento

  29. Pepe Fernández says:

    Hola MessageInOut, me alegro de saludarte y poder leer todas tus inteligentes contribuciones a la causa, las echaba de menos.

    Sobre esto de las autonomías, la mejor prueba de su inoperatividad e ineficacia es precisamente en esto de las catástrofes y por varias razones no sólo la corrupción caciquil. Son cuestiones de logística, coordinación y técnicas. Una autonomía simplemente no tiene recursos propios para abordar un peligro de la magnitud de un Prestige. Al contrario en su lucha contra el Estado, retrasan y empobrecen las medidas de prevención, control y auxilio. Drenan enormes recursos y energias del país para objetivos caciquiles y cuando pasa algo hay que pedirle los buques de control a Francia… lamentable esto. Los caciques autonómicos creen arreglarlo luego haciendo leyes, como si las leyes por si sólas obraran el milagro.

    Saludos republicanos

  30. Pepe Fernández says:

    Saludos Pedro Gonzalez, otra contribución imprescindible de la que tanto he aprendido y tengo que aprender. Una gran satisfacción volver a encontrarnos en el Blog de D. Antonio!

    Sobre la escuela austriaca, tienes razón, explicaron muy bien, Hayek y Von Mises, el porqué del fracaso de la economía planificada soviética. Lo hicieron introduciendo el azar, pero también una forma de retroalimentación para corregir las desviaciones introducidas por este: el precio del mercado. Es decir, es el precio en el mercado -economia capitalista- el que informa sobre en que bienes y servicios se debe concentrar la economía en cada momento, y de aqui al cálculo estadístico va un paso. Todo sistema necesita retroalimentación para compensar las desviaciones del azar, también el económico.

    Sobre la escuela austriaca en si misma, el problema es que tanto Hayek como Von Mises eran muy escepticos con la intervención pública, con cualquier intervención pública, yo creo que debido a la experiencia que tuvieron con el nazismo y el comunismo, no se fiaban ni de su tia al respecto. La elaboración republicana que esta haciendo el MCRC de la mano de D. Antonio cambia completamente la perspectiva de la escuela austriaca al introducir el efecto de la retroalimentación que da la representatividad y control de los poderes en las instituciones repúblicanas. Se sabe que el azar no se controla con la mano invisible sino “enchufando” al sistema nueva información veraz, fiable y consistente. Es esto lo que el Estado criticado por la escuela austriaca no podía hacer, pero SI lo puede hacer la Republica Constitucional. Al respecto son muy interesantes los artículos de Stiglitz.

    Saludos republicanos

  31. Pered says:

    Querido Don Antonio:

    Siempre pensé que los incorporados a los partidos eran sumisos y discretos. Sumisos a las órdenes de los superiores, sin el más mínimo atisbo de crítica, y discretos para mantener ocultos sus excesos y tropelías. ¿complicidad política?

    Creí que tales “virtudes” derivaban exclusivamente de la naturaleza jerárquica de las organizaciones partidistas, a la ausencia de democracia interna en las entidades oligárquicas.

    Nuestro particular Tocqueville, (Tony Díaz) me aclara indirectamente que el sacrificio al que se prestan los subordinados que se hacen cargo de las responsabilidades de sus principales, son un medio de defensa del propio régimen a falta de mediación. Son los cadáveres políticos que deja el régimen en la cuneta. (El mas distinguido entre ellos Don Sabino Fernández Campos)

    Los oligarcas nunca se declararán responsables de los fallos en su acción política. Prueba de ello es que el Sr. Aceves, Ministro del Interior del 11-M, sigue cacareando sin haber asumido, personalmente, ninguna responsabilidad. Lo propio hubiera sido que se hubiera retirado a un olvidado monasterio a orar por los que su imprevisión no remedió su trágico final.

    Han caído algunos subordinados del aparato policial. Pero, curiosamente, la comisión de investigación del Congreso de los Diputados nunca hizo alusión al responsable político de la seguridad en aquellas fechas, de lo que deduzco que los componentes de tal comisión conocen las reglas no escritas de la particotracia.

    Lamento las alusiones personales, pero he creído necesario citar a tan señero personaje para ser más directo y claro en la exposición.

    Considero que la frase de Don Antonio: …Ignoran que vivimos por sus gracias y que “su sagrada Majestad el Azar lo decide todo” (Voltaire). Todo lo que siendo previsible por la inteligencia resulte imprevisto a causa de la miope necedad de los gobiernos…. no sólo es aplicable a los católicos del PP, sino a la mayoría de lo españoles.

    Desde mi punto de vista, y quizás sea más literario que real, los españoles hemos alcanzado una suerte de sabiduría frente al poder. Vivimos de espaldas a él siempre que no nos incordie demasiado, preferimos soportar sus iniquidades a sorprender con la justicia a los avarientos o contradecir con la razón a los dogmáticos, tememos la ira de unos y otros, pues sabemos que, llegado el caso, todos ellos se amparan en nuestra contra. La cuestión tal vez consista en que ellos mismos determinen el límite de su codicia. ¿Lo del zorro al cuidado del gallinero?

    Que suerte, Tony Díaz, tenemos los que ya vivimos en la República Constitucional, pues nos damos cuenta de que lo que nos gobierna es un gigante con los pies de barro, sostenido por la gente que se cobija a su sombra.

    ¿Qué será de los sumisos y discretos cuando la R.C. alcance sus metas?

    ¿De qué vivirán si todo estará a la vista de todos?

    ¿A que oligarca obedecerán que les dé de comer?

    Chapeau Don Antonio.

    Tony Díaz, has estado sembrado, y no es la primera vez.

    VIVA LA REPÚBLICA CONSTITUCIONAL, VIVA ESPAÑA.

    PD.: las citas a los artículos 116 de la Constitución y 17.5 de la Ley reguladora de los estados de excepción, etc., me han traído por la calle de la amargura.

  32. Pedro M. González (Club Republicano) says:

    Estimado Pepe:

    Gracias por tu contribución. Me alegro muchísimo de volverte a leer. Estoy básicamente y en lo esencial de acuerdo contigo. La Teoría Pura de la Democracia y de la RC aportan un elemento original e incomparable a ningún pensamiento previo, que no aparece en ninguna corriente filosófica o política anterior.

    He ahí el merito y el impagable crédito que tenemos con el Maestro.

    Lo que pretendía con mi comentario es subrayar como engarza o simplemente resulta coherente, el concepto de azar con las causas y consecuencias de “lo imprevisible” en relación con el cálculo económico descrito referido principalmente por Mises, cuya praxeología nos es tan útil muchas veces para dar explicación a patologías de la partitocracia como la corrupción y la ausencia de principio de continuidad.

    Recibe un fuerte abrazo de tu amigo.

  33. Antonio G-T says:

    al 25

    Querido Jaime

    Me parece estar soñando. Conceptos y nociones que me han costado medio siglo de esfuerzos mentales y etudios exhaustivos de filosocia y ciencia, vosotros los asimilais en unos meses, y pensais ya con ellos. En realidad creo que sin proponermelo lo que os enseño en este blog es el modo de pensar sin prejuicios ni preconceptos. Por eso cada nuevo ensayo, mas complejo que el anterior, lo entendeis con mayor prontitud y facilidad. Por ejemplo,sin que lo haya expuesto en un razonamiento, ahora comprendeis vosotros
    mismos el alcance de la distincion entre Régimen de poder y sistema politico.

    Me encanta que te hayas acordado de las Cartas Marruecas y las Cartas Persas, en tu elogio a Tony. Yo mismo estuve a punto de decirselo, pero por ser menos conocido preferí citar a Santayana Hasta pronto, un cordial abrazo.

  34. Antonio G-T says:

    al 27

    Mi querido Messagein

    Me encanta tu coincidencia con mi pensamiento. El tema de las Autonomías se va desgranando poco a poco, hasta que la propia libertad politica de la RC las eje reducidas al unico ambito de donde nunca debieron salir. El administrativo. Que de un lado descentraliza las funciones del Estado trasladables a regiones y de otro centraliza en los Ayuntamietos las decisiones que solo a ellos corresponden. Gracias por tu constante apoyo a mi dedicacion a la libertad de los demas.

  35. Antonio G-T says:

    al 28

    Querido Pedro

    Cada vez entras mas a fondo en el tema del día. Como puedes suponer pense en el tratamiento de lo imprevisible por la escuela austriaca. Pero no lo cité porque tampoco esa escuela llegó a ver la luz de salida del tunel totalitario, por su confusion del principio de individuacion, presente en todo el proceso evolutivo, con el individualismo que solo es la ideologia liberal.
    Soy consciente de que ete asunto es capital en la teoria de la RC y de la democrcaia. Pero no podía abordarlo antes de despejar los prejuicios sobre la relacion de Estado y Sociedad. Ahora ha llegado el momento de esclarecer tanta confusion filosofica sobre los sistemas de poder holístico (comunismo,socialismo, nacionalismo) y los atomistas (anarquismo,liberalimso). Ese estudio critico se puede abordar ahora, porque antes no disponía el pensamiento políica del instrumento que nosotros tenemos: ¡la mónada!

    Tengo las ideas muy perfiladas, pero me costará muchísimo resumir en un corto ensayo la critica de las ideologias holisticas y atomistas, y las bases ontologicas del proceso de individuacion que la especie realiza para fundar la libertad politica en la lealtad de la individuacion, y no en el egoismo de la individualizacion. No se si tendré talento para definir esta diferencia. Pero lo intentare en mi proximo artículo, y si fracaso, por lo menos habre señalado el camino para que otros superen la falta de fundamento en la antropología del individualism metódico. Mas que nunca, pido comprension y piedad para lo que tambien mas que nunca solo será un ensayo.

  36. Antonio G-T says:

    al 30

    Mi admirado Pepe

    Te adelantas a mi proximo articulo. En efecto, mi teoria tiene en cuenta el efecto sistematico de la retroalimentacion. Paro a su vez este efecto es consecuencia del principio universal de individuacion. Y es ahí donde se crean todas los errores de las ideologias politicas. Tal vez sea un tarea suerior a mis fuerzas, como he dicho a Pedro. Pero si llego a lograrlo, o al menos señalar el camino, la ciencia politica dará comienzo a su andadura. Deseame suerte en la inspiracion, y capacidad de sintesis en la exposicion, pues nadie ha osado penetrar en este laberinto, que parece no tener salida. Estare concentrado toda la semana. Tal vez ni tenga tiempo para responder a vuestros comentarios. Busco ansioso el hilo de Ariadna. Abrazos.

  37. Antonio G-T says:

    al 31

    Querido Pered

    He disfrutado con tu comentario. Y como acabo de decir a Pedro y Pepe, ya solo me obsesiona el proximo artículo. Tratare ya de ese tema porque he visto que habeis asimilidado perfectamente la teoría de la democrcaia pura y de la RC. Abrazos

  38. Juan Sánchez says:

    En apoyo a lo señalado por Messagein acerca del llamado Estado de las Autonomías, hay que recordar la falacia que supone la expresión “autogobierno”, que tanta fortuna ha hecho y que tan alegremente es manejada por políticos de la más diversa tendencia y por supuesto, muy especialmente, por el nacionalismo. Pues esto que llaman “autogobierno” no es nada distinto de una redistribución del poder entre oligarquías que se disputan entre si la misma presa: en ambos casos los “ciudadanos” somos completamente ajenos a esa “negociación” y a ese consenso. En Galicia, por ejemplo, llevamos alrededor de 2 años escuchando que el nuevo gobierno de coalición PSOE-BNG pretende fortalecer el “autogobierno” de nuestra comunidad (o “nación”´) sin que uno pueda entender muy bien a que clase de sujeto hace referencia ese prefijo “auto”: no, desde luego, a una ciudadanía que es tan ajena a los avatares de la oligarquía política autonómica, nacionalista o no, como pueda serlo a la oligarquía política nacional. Recientemente Anxo Quintana se quejaba en “La Voz de Galicia”, con respecto a lo acontecido con los socialistas navarros y su pretensión de pactar con NaBAI, que “las decisiones políticas no se toman en Pamplona sino en Madrid”, lo mismo “que no se toman en Santiago sino en Madrid”. Pero un ejemplo del poder de las oligarquías autonómicas es lo acontecido recientemente en Galicia con el llamado “pacto de progreso” municipal, acordado por las respectivas ejecutivas del PSOE y BNG, y que obligó a una gran heterogeneidad de municipios en los cuales ninguno de los dos partidos había obtenido la mayoría absoluta, a sujetarse a requerimientos propiciados por instancias de orden pretendidamente superior: así pues, por la sacrosanta y soberana voluntad de los respectivos Estados Mayores reunidos en Santiago de Compostela, se acordó que los concejales electos socialistas y nacionalistas, sin distinción de municipios, estaban obligados a suscribir un pacto de gobierno a fin de poder hacerse con el poder en aquellos Ayuntamientos donde fuese factible desplazar al Partido Popular. Por supuesto, en esta jugada, lo último que contaba era la por otra parte inexistente voluntad de los electores: era, en todo caso, una burla siniestra comprobar como el destino del voto de un elector de Villagarcía o de Sada, se decidía no ya en la corporación municipal, no ya en el propio órgano presuntamente emanado de las elecciones municipales, sino en una reunión a puerta cerrada en Santiago entre los máximos mandatarios. Pero, por supuesto, sería una completa ilusión sin fundamento alguno esperar que aquellos concejales electos se sintiesen ofendidos o se viesen ninguneados -y con ellos, los electores que les apoyaron- ante tamaña enormidad, y la explicación es obvia: ellos son parte de ese mismo sistema oligárquico en el cual el concepto de representación que sería propio de una democracia es sistemáticamente burlado y usurpado por los partidos políticos. Es posible, por tanto, que Quintana tenga razón: las decisiones no se toman en Santiago sino en Madrid, pero por supuesto Quintana no está dispuesto a dar el paso teórico inevitable al que se vería obligado por pura honestidad intelectual: las decisiones no se toman en la corporación municipal sino a puerta cerrada y en Santiago de Compostela. Y a esto llaman “autogobierno” y “democracia”. Pero es inútil: hasta tal punto la sensibilidad democrática está embotada y anulada, que nadie se llamó a agravio ante tan escandaloso procedimiento: un procedimiento que sujetaba los avatares de la política autonómica a la “razón de estado” que obligaba a ejercer el adecuado reparto de poder municipal a fin de no poner en peligro, a su vez, el pacto que permitió a PSOE y BNG llegar al poder en la Xunta de Galicia.

    ¿Autogobierno? ¿De quien? ¿Para qué? ¿Para quienes?. Delirante, hilarante.

    Un saludo afectuoso a los repúblicos

  39. Tony Díaz says:

    AZAR Y CONSENSO.

    La nave de la monarquía ha sabido hasta hoy ir capeando los pequeños temporales que la han amenazado. Confiados en su suerte, la tripulación monárquica ha descuidado aparejos, se ha despreocupado del velamen, ha desatendido las comunicaciones y rara vez ha prestado atención a los informes meteorológicos. La oficialidad , aunque presentan entre ellos pareceres diversos en cuanto al rumbo que ha de seguir la nave, coinciden en lo fundamental: mantener entretenido al pasaje, libertades individuales sin libertad política y acuerdo en cuanto a las reglas que dan acceso al timón del buque. El consenso, en estos grandes asuntos, les garantiza realmente su posición privilegiada en el barco y nadie está dispuesto a sacrificarlo. Aunque han procurado al pasaje (los ciudadanos)el disfrute de algunas de las comodidades del barco, a cambio de que no se interesasen en las tareas de su gobierno. Esta misma causa ha impedido –por miedo a perder sus privilegios- instruir al pasaje en las medidas de seguridad, que convendría adoptar, en caso de peligro para la nave. Las necesarias tareas colectivas, que deben asumirse para salvar el buque en caso de emergencia, que implicaría incluso el sacrifico de la vida o de las propiedades, y que aconsejan lanzar por la borda las mercancías al objeto de aligerar el peso de la nave, son desconocidas por el pasaje que ni siquiera se han interesado por conocerlas, pues no se sienten partícipes ni del rumbo ni de la gobernabilidad del buque. Mientras tanto, disfrutan de la travesía, sumidos en la servidumbre voluntaria, con la creencia de viajar en una nave segura, estable y bien gobernada. El barco, tras años de descuido, falta de pintura y reparaciones, presenta innumerables desperfectos, que a la menor tempestad dañarán el casco y abrirán con toda probabilidad enormes vías de agua. La nave, da vueltas sin rumbo fijo, al mando de un capitán y una oficialidad que nunca supo, ni quiso entender de cartas marinas ni de prevenciones para la seguridad en la navegación. El capitán y la oficialidad se entretienen preparando cenas y bailes de gala, adulados por la marinería a su servicio y seguros de que el consenso mantiene en orden la vida a bordo.

    De repente, en la oscuridad de la noche, un imponente bloque de hielo, surge de las profundidades marinas golpeando con violencia al herrumbroso casco, haciendo peligrar la flotabilidad del buque. Los pasajeros, en lugar de organizarse para salvar la nave, intentan, cada uno por su cuenta ponerse a salvo, protegiendo sus propiedades, con olvido de la necesaria tarea colectiva que, seguramente, los hubiese salvado a todos. A pesar de los desesperados intentos del capitán y de la oficialidad para que se mantenga la calma y se organice adecuadamente el salvamento. Nadie les hace caso, nadie quiere desprenderse de sus bienes, nadie colabora para abrir la bodega y lanzar al mar las mercaderías y vehículos allí depositados. Todos desconocen la llamada a la desesperada de una autoridad que no reconocen al no haber surgido del seno de una colectividad que se encuentra en peligro. En medio del caos reinante, ante el inminente hundimiento, todos piden la cabeza del capitán, y la oficialidad se apresura a despojarse de sus uniformes para confundirse con el pasaje, tratando de pasar inadvertidos, intentando salvar el pellejo. Nadie quiere asumir la responsabilidad del desastre.

    En el puente de mando, mientras la nave zozobra bajo sus pies, el capitán y el primer oficial se lamentan: No habíamos tenido en cuenta, querido Zapatero, que el consenso no es eficaz cuando la suerte es adversa. En la cubierta del barco, todavía permanece un grupo de violinistas tocando el himno de Riego. Muy cerca, se divisa el trapear marinero del buque de la República Constitucional, portador de la libertad política, que acude raudo al rescate de los náufragos.

    .

  40. MessageInOut says:

    CUANDO EL AZAR ES UN FRAUDE

    En este artículo me propongo demostrar a cualquier lector medianamente inteligente lo que para mí es una certeza: “La Verdad basta con oírla una sola vez para que la inteligencia de un hombre se ilumine y ya sepa para siempre que lo que ha oído era la Verdad”. Con ello, pretendo expresar también que, a pesar de la asimetría de fuerzas de la lucha entre la ciudadanía y el Poder, la Verdad tiene tal potencia, que destruye cualquier artificio, por cuidadosamente que haya sido preparado y escenificado; y por más apoyo que haya tenido por parte de los acólitos del Poder, o sea, los medios de comunicación… (Sigue en:

    http://messageinout.blogspot.com/2007/10/cuando-el-azar-es-un-fraude.html
    )

  41. Antonio G-T says:

    AL 38

    Querido Juan

    Si lees los dos capitulillos sobre lo que es autogobiereno, en los Dialogos en el Limbo de Santayana, aprenderas que es el metodo politico por el cual los demas, o algunos, deciden como tienes que gobernar cada uno de tus assuntos. Alguna vez escribi que el autogobierno es una idea teologica solamente aplicable a Dios. Pero la teología se olvidó de los nacionalismos. Tu comentario es muy ilustrativo. Gracias.

  42. Antonio G-T says:

    al 39

    Mi querido Tony

    No me dejas respirar. Otro formidable articulo de divulgacion de la RC, esta vez con el ejemplo
    tan caro a Platon del timonel. Los efectos de tus metaforas son demoledores. ¿Tendras munición de reserva para el Diario? Abrazos de gratitud.

  43. Pepe Fernández says:

    Gracias Pedro González, en mi también tienes a un amigo que comparte ideales y disfruta de lo que escribes.

    He hablado con D. Antonio por teléfono al respecto de esto y más cosas. Y de ahi es de donde he cogido la idea de que el mercado no es un retroalimentador fiable, no lo es porque los precios pueden estar dando una información equivocada, sino fuera asi no se produciria especulaciones ni burbujas ladrilliles, punto com etc

    Es un problema de principios, el capitalismo no está interesado en la ética y la verdad, sino en el éxito y los beneficios -las leyes suelen ser obstáculos fácilmente sorteables-, sin embargo la retroalimentación sobre el mercado, la politica, sociedad etc para ser eficaz necesita ser VERDADERA, esto cae de cajón, INFORMACION verdadera para corregir un error ya producido o un futuro error por prevenir.

    YO pensaba que unas instituciones republicanas sanas, representativas y con control externo de poder, nuestra República Constitucional sería suficiente para dar la información veraz requerida para corregir esos errores del sistema. D. Antonio me ha hecho ver que hay un problema previo a este y que es fundamental resolver: el concepto de individuo e individualización, al que jamás habría llegado por mi cuenta. Y esa es la base de todo esto que estamos discutiendo, el individualismo incentivado por el capitalismo, esa critica es la que está haciendo admirablemente D. Antonio, espero que tenga suerte. Desde aqui todo mi apoyo en mi labor.

    Saludos republica.

  44. Antonio G-T says:

    al 40

    Mi querido Messagein

    Aunque no sea verdad, basta que sea veridico, como lo es, para desmitificar la pureza de la competición en la formula 1. En cambio, la sospecha de que hubo fraude en el impacto de dos aviones con pasajeros contra las Torres Genelas, no deja de ser una fantasia inverosimil, por lo que insistir en ese tema es perder el tiempo.

    Tu versión sobre lo que pasó en Brasil, para que triunfara Ferrari y perdiera MacLaren, será, mas que tragada, bebida como agua de manantial que brota por azar en el desierto. Mas facil sería que un medio de comunicacion de la oilgarquía destape el fraude electral. Abrazos.

  45. Juan Sánchez says:

    Estimado D. Antonio

    Muchas gracias por su recomendación. En cuanto mi destierro en tierras rumanas me lo permita me haré con los Diálogos en el Limbo de Santayana. Muy certera su alusión al autogobierno como facultad de Dios, aunque si uno tomase en serio el degradado y adulterado lenguaje de la clase política, llegaría al convencimiento no solo de la perfección de “nuestra Democracia” sino que incluso llegaría a creer que ni Yahve pudo aspirar a cotas de “autogobierno” tan extraordinarias como las que en Galicia, a decir de los actuales gobernantes, están por venir.

    Un saludo afectuoso, con agradecimiento por el esfuerzo intelectual cuyos resultados pone usted a nuestra disposición.

  46. MessageInOut says:

    Don Antonio:

    No digo que lo de las Torres Gemelas sucediera así, sino que, si así hubiera sido, en cuanto alguien cantase de corrido el proceso completo, como he hecho yo en el caso de la Fórmula 1, sabríamos que es la verdad.

    Otro ejemplo cierto es su explicación de lo que aconteció durante la Transición. Basta con oírlo una vez. No insista nadie ya en el asunto, no hace falta. Sé que conozco la verdad.

    Salud.

  47. Tony Díaz says:

    Al 18, 26 y 31

    Queridísimos Luis, Jaime y Pered.

    Muchísimas gracias por vuestros elogios a mi comentario (8).

    Al igual que le transmití a don Antonio, os digo que es un honor para mi escribir aquí, en la cuna de la libertad política.

    Con amistad profunda. Tony.

  48. MessageInOut says:

    Hablando de cortinas de humo: Pedro J. Ramírez ha hablado hoy en La Mañana quejándose de la “conspiración republicana”, paparrucha inventada por el PSOE de los últimos tiempos de Felipe Gález, consistente en difundir que un llamado Sindicato del Crimen, formado por periodistas independientes, como Ansón o Pedro J., y escritores, como Cela o Umbral, se reunían para conspirar para la reinstauración de la II República y poner como Presidente de la misma a D. Antonio García Trevijano.

    ¡Vaya cosas más burdas se inventa el poder cuando no domina el arte del guión cinematográfico, según los manuales de Hollywood!

    Salud.

  49. MessageInOut says:

    Amigos:

    He enviado el artículo a los comentarios de algunos diarios. Me lo borran en El Público y en La Vanguardia. Lo mantienen en El Confidencial. Algunos medios son cómplices. Supongo que ganan más dinero sosteniendo el evidente fraude, que diciendo la verdad. Claro.

    Salud.

  50. MessageInOut says:

    Don Antonio ( para el 34):

    Me descubro ante su permeabilidad a las ideas clarividentes, vengan de donde vengan. Hasta del más modesto. Verifico y manifiesto con claridad que, en este foro, realmente se participa y se contribuye al establecimiento y definición de la República Constitucional.

    Cualquiera que le tilde a usted de dictador intelectual es un imbécil.

    Mucha salud.

  51. Pepe Fernández says:

    Estimado David Serquera, te pongo aquí el comentario que no he podido insertar en tu blog, con el permiso de todos:

    Hola, companero, te felicito por tu magnifico BLOG.

    A tenor de este tema. Hay que darse cuenta que la CIENCIA en Espana ha sido enemiga declarada por su tradicion, sobre todo por esta derecha rancia, cavernícola y casposa, que parece sacada de una novela de ALas Clarín.

    Para el resto de la política y el sistema de oligarcas y empresarios sin escrúpulos, la CIENCIA es un peligro cuando deja de ser extensión cultural. Es un peligro porque su propio funcionamiento -revelar la verdad- y apoyar vía meritocracia a los excelente profesionales, es un ataque a la línea de flotacion del sistema oligárquico-partitocrático que vive de todo lo contrario.

    Por eso en Espana la ciencia no tendrá el peso que le corresponde hasta que la República Constitucional sustituya al régimen actual. Cuando el sistema necesite la verdad para funcionar, ahi triunfara la ciencia.

    UN abrazo fraternal

  52. Francisco Álvaro says:

    Querido Maestros y demás maestros repúblicos, Tony, Rafael, Pepe, Martín Miguel, MessageInOut, Pered, Pedro.

    Hilvanaré el magistral artículo de D.Antonio con vuestros lúcidos comentarios, mientras me bebo este café y pienso en Diosa Fortuna acosada por la ibérica Conjura de los Necios.

    SED DE LIBERTAD.

    Una de las ramas de la llamada Teoría de la Complejidad, distingue tres tipos de sistemas: los simples, los caóticos y los adaptativos complejos.

    Los sistemas simples tienen muy pocos estados posibles, y las conexiones entre sus componentes son fijos. Con un poco de imaginación se podrían llevar metafóricamente a identificarlos con el estado sólido. Además, estos sistemas son muy precedibles, como la dictadura franquista o el teatro juancarlero.

    Los sistemas caóticos, en cambio, tienen infinidad de estados posibles; sus componentes se encuentran dispersos y pueden actuar localmente con total libertad. Su comportamiento es, como su nombre, caótico. Se podrían ver como el estado gaseoso.

    Para abordar la complejidad del mundo se pueden adoptar dos posturas: reducir dicha complejidad y apostar por el sistema simple (dictaduras, partitocracias..) rodeado del caótico (sociedad civil) o absorber dicha complejidad. Apostar por un sistema que como esponja absorba la corriente del azar
    y que funde la estabilidad total en esta libertad, en este libre albedrio fluido.

    Es el tercer tipo de sistema, el adaptativo complejo, el del estado líquido, que tiene muchos estados posibles, sus componentes están dispersos y pueden actuar con libertad localmente (mónadas) pero dentro de una jerarquia global (mónada nacional), y su comportamiento global es emergente pero localmente “impredecible” (libertad política).

    Si hasta ahora han convivido la piedra y el aire, el sólido y el gas, en continua refriega y engaño, sin continuidad entre ambos, produciéndose muy raramente “la revolución del gas”, el esfuerzo de una inconexa sociedad civil que hace romper la piedra, lo ideal sería vivir en el estado líquido, donde la libertad política de la sociedad civil crea formas estables en la corriente, como las ondas en los rios, al institucionalizar, al absorber la complejidad, la microrrevolución permanente en la mónada.

    En este espacio monádico, que incentiva la innovación y la excelencia, el conocimiento de las mejores ideas y el comportamiento del entorno, en este espacio que no permite que los partidos taponen la sagrada fuente de la libertad con la masa del hombre mediocre, se venera a la diosa Fortuna y a su rueda, movida por el mundo líquido del sudor y esfuerzo de los hombres integrados en su madre Naturaleza.

    El hombre está sediendo de libertad, extenuado de luchar, deshidratado de tanto sudar sin atisbar casi nunca el sagrado reconocimiento. El hombre quiere saber que su trabajo no es inútil, quiere alejarse de la melancolía que le produce el esfuerzo inútil, quiere que algo o alguien le diga : bien hecho.

    La República Constitucional y sus mónadas darán por fin ese reconocimiento , al integrar ese sudor en la estructura fluída de la que emerge la estabilidad dinámica global.

    Sin embargo, tengo dudas de que el azar gaseoso que envuelve actualmente al sólido partitocrático, puede hacer llegar la RC. Más bien creo que es más probable que como mucho una “revolución” haga partir la piedra y se pase a una República de Partidos, a no ser que se introduzca en el debate político de forma masiva el concepto de mónada repúblicana, fuentes donde el hombre ,mientras se seca el sudor, podrá saciar su sed de libertad.

  53. Pered says:

    Estimado Francisco Álvaro:

    Si a penas soy un parbulito en esto de la República Constitucional ¿porque me incluye entre “los demás maestros”? El que sabe de eso es Don Antonio.

    En mi caso me conformo con ir entendiendo, más aún, acomodando mi pensamiento al suyo, como el anuncio de Brus Lee (no se si se escribe así): No soy de Don Antonio, soy Don Antonio.

    (Espero que se entienda esta afirmación como una metáfora del estado líquido, y no como un acceso de esquizofrenia)

    A su cátedra de libertad política concurrimos semanalmente, a veces ansiosos, sus pupilos ávidos de seguir el paso firme, definitivo, que marca la sabiduría que nos regala con cada uno de sus artículos.

    Luego, con nuestros comentarios, no hacemos otra cosa que demostrarle a Don Antonio si le hemos entendido o no. Y aceptamos humildemente las correcciones que él, sobre la marcha, nos va haciendo con la autoridad de su talento.

    Este denodado trabajo de Don Antonio merece, al menos, creo yo, el homenaje de que nos esforcemos tanto como él lo hace para nosotos.

    La verdad es que, semana tras semana, ese esfuerzo se me va haciendo menor, como si la corriente de sus ideas hubiera desperezado mis neuronas adromecidas, quizás inutilizadas, durante mucho tiempo.

    En ocasiones, mi tardanza en comprender las ideas de Don Antonio me ha hecho sentir el rubor de los niños que salen a la juventud y se reconocen ya hombres.

    Aquello que decía Rousseau, mas o menos: Hay hombres que nunca han salido de la infancia y otros, en cambio, que nunca la han tenido, por haber nacido ya hombres.

    Me temo que yo era de los primeros; pero sometido al tratamiento que nos dispensa cada siete días Don Antonio, en sus justas dosis, voy saliendo a mi madurez intelectual.

    Es impagable la medicina antoniana para intelectos abotargados.

    Lo que nos pasa, creo yo, a los alumnos de la Cátedra de Libertad Politica de Don Antonio, que este blog; es que las ideas, en un momento misterioso, empiezan a fluir empujadas por el soplo de su sabiduría; y cuando digo sabiduría no me refiero a que sepa muchas cosas, que las sabe, sino a que es sabio “como esos pocos que en el mundo han sido”.

    Ideas que fluyen a borgotones al principio, presurosas, como si tuvieran prisa por decir todo lo que hasta entonces no habían siquiera imaginado.

    Es el fruto, inicialmente desconcertante, del descubrimiento de la Libertad y de su ADN.

    Nosotros, los repúblicos, tenemos el privilegio de conocer la verdad (Verdad=Libertad); ya no podemos mantenerla callada; es el tributo que hemos de pagar por haber escuchado y entendido a Don Antonio. Es la justa contraprestación en favor de quien nos ha quitado todos los miedos, nuestro homenaje al Maestro, a Don Antonio García-Trevijano.

    Recibid mi fraternal saludo.

  54. Hortensius says:

    El inteligente intento de mostrar que la ciencia política, no es propiamente un espiritualismo de ningún género, del que pudieran beneficiarse otros misticismos. Trevijano, que es hoy ya un ejemplo clásico del desarraigado, pero unido a otros desarraigados del MRCR, no representa en la ciencia politica y en el pensamiento filosófico una simple prolongación del racionalismo cartesiano; en su caso se trata, más bien, de un “materialismo”, pero no de la clase que complacería a los dogmáticos, sino de un materialismo crítico: una ontología, tan importante para la constitución del MRCR, el cual preludia así mismo el advenimiento dela Repúlblica Constitucional.
    Trevijano es un caso eminente y aislado, del pensador que representa la posición más avanzada intelectualmente.

  55. Tony Díaz says:

    Queridos amigos repúblicos:

    Desde que mi admirado Pered en su comentario (31) se refería a la regulación constitucional del estado de excepción con la gráfica expresión “me ha traído por la calle de la amargura” no he dejado de darle vueltas al asunto y en particular me he preguntado, si en la República Constitucional, podría tener cabida semejante institución limitadora de la libertad.

    A intentar desentrañar este asunto, se dirige este comentario, que no es más que un esbozo, sometido como es lógico a la crítica, con la esperanza cierta de que tras pasar por el filtro de vuestras inteligencias será mejorado o incluso rechazado de plano. Me aventuro pues, en este campo de minas, tratando de sortear las que buenamente pueda. A ello se une la esperanza de salir de tan peligroso escenario, al menos, con las extremidades intactas, pues aunque me adentro a pecho descubierto, llevo conmigo el detector de metales proporcionado por don Antonio, aunque no estoy seguro de saber manejarlo con habilidad.

    Diré para comenzar que el estado de excepción no es más que un intento del poder político para solventar una crisis mediante el secuestro de las libertades individuales (no cabe hablar de libertad política en el Estado de Partidos) para salvaguardar, -no las libertades colectivas- como suele argumentarse en la teoría constitucional, sino las instituciones políticas que creen verse en peligro ante una amenaza de cualquier naturaleza.

    Los estados de excepción, son aceptados, incluso reclamados, cuando la ciudadanía cree erróneamente que su libertad termina cuando comienza la libertad de los demás. Esa chorrada, tan introducida en la mentalidad colectiva por los intereses del poder gobernante en los Estados de Partidos que no han instituido –por propia supervivencia- la libertad política, debe dejar paso al aserto de que en la República Constitucional: “Solo se es libre con la libertad de la otros”¨. Siendo esto así, entiendo que no puede tener cabida en la RC una institución limitadora de la libertad, pues bastaría que un solo ciudadano no sea libre para que los demás dejen de serlo. Pero ¿cómo garantizar la libertad cuando esta se ve amenazada?. Esta pregunta la resuelve con elegancia el principio de continuidad de la sociedad civil en el Estado. Si la sociedad civil está representada en el Estado a través de su representante monádico y el Estado garantiza la libertad política mediante inteligentes instituciones democráticas, los peligros para la libertad no pueden provenir de la ciudadanía, pues nadie –en frase de don Antonio- “puede ser intruso en el hogar de la libertad”. Tampoco devendrán de acontecimientos azarosos, como ya ha quedado expuesto. La garantía del disfrute de las libertades individuales se encuentra en la libertad política, y no al revés. De este modo el cuerpo social actúa como vacuna, como poder inmunizador contra los ataques a la libertad colectiva, ya que sería absurdo que, habiendo conquistado el pueblo la libertad política, del que deviene la garantía de las libertades individuales, ésta se vea arrebatada por el propio pueblo que la instaura.

    República Constitucional y estado de excepción son antitéticos, a mi entender, puesto que si aquella instaura la libertad política, por esa misma razón no puede alumbrar un mecanismo limitador de las libertades. Por esta causa, los peligros para la libertad política ni para las instituciones democráticas que la garantizan, no pueden provenir jamás del cuerpo social de la República Constitucional. Las amenazas, de existir, provendrán siempre y necesariamente, del exterior, pero ante esa amenaza exterior no cabe la aplicación del estado de excepción , (limitador de las libertades) sino otro estado que sin merma de las libertades, movilice a la sociedad entera en lucha contra el invasor exterior.

  56. Juan Sánchez says:

    Estimado Tony

    La contracara al aserto de Carl Schmitt (disculpad mi insistencia con un autor que me parece especialmente brillante) según el cual “es soberano quien tiene la facultad de decretar el estado de excepción” (Teología Política) es esta otra reflexión del mismo autor en su obra “La Dictadura”:

    “El Estado Moderno ha nacido como resultado de una técnica política. Con él nace, como un reflejo teorético suyo, la teoría de la “razón de estado”, una máxima que se levanta por encima de la oposición de derecho y agravio y se deriva tan solo de las necesidades de afirmación y ampliación del poder político”.

    Así que esta alusión de Schmitt sobre la naturaleza de la razón de estado viene muy al encuentro de la tuya sobre la naturaleza del estado de excepción. En efecto, la apelación a la amenaza a las libertades colectivas que justifica la declaración de estado de excepción es un pragmático y torpe encubrimiento de la mucho más concreta y efectiva amenaza contra ciertas instituciones políticas que, certeramente o no, se consideran en riesgo en ciertos contextos. Si tales amenazas a la libertad son ciertas, convendría examinar, antes, la naturaleza de unas instituciones que no pueden garantizar la pervivencia de la libertad ante ciertas situaciones sin recurrir a esa siniestra herramienta del “estado de excepción”: en tal sentido, el estado de excepción sería la demostración palpable de la debilidad de una institución que se ve en la necesidad de recurrir a él. Con la contradicción que supone, por tanto, un Derecho que se ve en la necesidad de suspenderse a si mismo en aras de su propia salvaguarda.

    En su obra “La idea de la razón de estado en la Edad Moderna”, alude Friedrich Meinecke a las características de la “razón de estado” enunciadas por el tratadista italiano Pietro Andrea Canonhiero. La cuarta, que me parece brillantísima, merece ser reproducida aquí por ser el ejemplo perfecto de la lógica circular, a la manera de una serpiente que se muerde la cola hasta la mutua anulación de lo comiente y lo comido:

    “Son actos amparados en la razón de estado aquellos para cuya justificación no cabe apelar más que a la propia razón de estado”.

    Esta definición, a fuer de retorcida y contradictoria parecería una siniestra burla, pero en ella se refleja la propia burla a la razón que supone el concepto de “razón de estado”: una principio que encuentra su justificación en la imposibilidad de una pública justificación.

    Me he acordado de la razón de estado porque esta es aludida en uno de los puntos de la declaración de principios del MCRC. Aunque no quepa una identidad absoluta entre las nociones de “Estado Moderno” y “Estado de Partidos”, al menos según las manejan los politólogos e historiadores, no cabe duda de que el segundo es también un producto del primero. Si el MCRC se propone la superación del Estado de Partidos no quedará más remedio que superar también la noción de razón de estado.

    Debo añadir, no obstante, que convendría ser precavidos ante una equiparación tan sumaria como la que yo he hecho entre “razón de estado” y “estado de excepción”, pues resulta obvio que no son lo mismo, dado que el segundo, al contrario que la primera, tiene el rasgo de la pública notoriedad, de la imposibilidad de ocultación, al margen de que las razones alegadas para su justificación sean públicamente creibles. Pero creo que ambas tienen en común la pretensión de resolver por la vía de la ilegalidad (razón de estado) o bien por la vía de la pública suspensión de la legalidad (contradicción flagrante para el Derecho en la medida en que la negación de la norma es reintegrada en la norma) situaciones de amenaza para el poder instituido, como con gran rigor descriptivo señala Carl Schmitt.

    Sobre la diferente naturaleza entre razón de estado y estado de excepción, a buen seguro D. Antonio podrá ilustrarnos.

    Finalmente, la única duda que me plantea tu aserto es algo en lo que reconozco que me pierdo: el modo de movilizar a la sociedad entera contra un invasor exterior, “sin merma de libertades”. Reconozco que en este caso me resulta complicado asimilar esta posibilidad: unicamente creo que en la asamblea ateniense, donde las condiciones de ciudadano y soldado estaban indisolublemente unidas, cabía esta posibilidad. Si una movilización pública y general ante la invasión de un enemigo exterior es posible sin merma de libertades, entiendo que se debe a que ni siquiera en ese caso la República Constitucional tendría necesidad de poner en marcha un aparato masivamente coactivo: la movilización partiría de la propia sociedad civil sin necesidad de ser coaccionada por el Estado para ello. Y aquí me topo con dificultades de comprensión que, más que políticas, me parecen casi antropológicas. Pero sobre esto tú, los demás contertulios y por supuesto D. Antonio, podreis aclararme lo que sea menester.

    En todo caso, visto que tengo una natural tendencia a extenderme, os ruego me deis las advertencias necesarias si me excedo o si resulto tedioso o pedante.

    Un saludo afectuoso a todos los repúblicos

  57. Antonio G-T says:

    al 50

    Ni admirido amigo David

    Tu articulo es magistral. ¡Que maravilla hareis del Diario! La argumentacion es tan impecable y culta como senciila y humanista. Enhorabuena.

  58. Antonio G-T says:

    al 52

    Mi queridoFrancisco Alvaro

    Conozco la Teoria de la Complejidad con sus mafistaciones en los estados de la materia, pero creo que es la primera vez que se aplica a la teoria de la libertad. Su valor metaforico es indudable. Pero en cuanto al escepticismo del último parrafo lo comprendo porque aun no teneis in mente el metodo retroductivo, que publicáre como ultimo ensayo de la Teoria de RC, em virtud del cual si hay libertad constituyente, aunque seamos unos pocos miles, dos terceras partes de los votantes se dicidiran por la RC. El tema que debe ocupar muestras imaginaciones y nuestras voluntades esta en el cómo provocar la llegada de la libertad constituyente, aunque sea la que querrian los partidos estatales, y no la consiga el MCRC. Enhorabuena y abrazos.

  59. Antonio G-T says:

    al 53

    Mi gran amigo Pered

    Ademas de agradecerte tu comentario, me ha maravillado tu expresion “no soy de don Antonio, soy don Antonio”. La creo incluso mejor que la de Aristoteles, soy amigo de Platon, pero mas amigo de la verdad”. Pues en la tuya no hay signo de pertenencia, ni siquiera a la verdad. Es la autonomia de la verdad que vive no “de”, sino “en” todo lo verdadero. Que indentifiques la verdad conmigo eso solo es anecdotico. efieras a mi

  60. Antonio G-T says:

    al 54

    Querido y añorado Hortensius

    Me reconozco en tu retrato. Me aparté hace tiempo de Descartes, para juntarme co Spinoza. Mi materialismo es en efecto crítico. Pues la libertad pòlitica sería inalcanzable si no fuera una necesidad del espiritu. La mayoria de los intelectuales confunden el origen material de la evolucion, y su valor explicativo de los ideales morales, y otra distinta que los constituya.

  61. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    Querido Francisco Álvaro: Partiendo de que maestros en esta página sólo hay uno, – al menos yo sólo soy un torpe discípulo – el desenvolvimiento libre de cada mónada es la mejor forma de prevenir el caos, pues todas en su singular esencia se fundamentan en la libertad. Nadan en la superficie del océano, pero si no hubise fondo de aguas ( libertad ) no habría posibilidad de nadar. La mónada es el punto manantial del orden y de la realidad política. Y el orden es la emergencia natural de este sistema complejo monádico. Un abrazo

  62. Francisco Álvaro says:

    Querido Martín-Miguel: coincido, cómo no, en que sólo hay un Maestro; hablé de otros maestros por la labor de difusión que se habrá de hacer de las ideas de D.Antonio.
    Como me siento tan bien en estas páginas, me gusta imaginarla una Universidad o Escuela de Pensamiento, con un Rector o gran pensador y discípulos-maestros difusores de las ideas.
    Un abrazo.

  63. Antonio Muñoz Ballesta says:

    Queridos repúblicos:

    La continuidad de la sociedad, del pueblo, del soberano en las instituciones de la República Constitucional garantizará que el gobierno, en todo momento, sea el gobierno del pueblo, desde el pueblo y para el pueblo. Siendo ello la causa de la admiración de los Estados vecinos y de los pensadores que nos visiten.

    Spinoza en su Tratado Político dejó incompleto su pensamiento sobre la democracia, pero ahora podemos nosotros afirmar que con la obra de don Antonio Gracía-Trevijano, la forma del Estado se convierte en la adecuada para que el poder constituyente del pueblo siga siendo el mismo en su poder constituido, lo que, sin duda, era también la intención del filósofo sefardí y neerlandés.

    Controlar el azar, como el auriga controla el carro alado platónico, en el espacio y en el tiempo era la obsesión de Maquiavelo, Spinoza, y todos los grandes pensadores políticos, también para Carl Schmitt, por lo que la Teoría pura de la República Constitucional tenía que determinar esos casos del azar; porque, en definitiva, una verdadera nave política no puede estar bajo el peligro de las tempestades imprevistas y del arbitrio del gobierno de turno ( ! aunque sea un gobierno de la RC !).
    El poder constituido y el constituyente estarán siempre en una eficiencia dinámica, es decir, en la verdad, en la libertad política.No habrá concesiones a la ruptura de la continuidad, al azar.

    Spinoza no creía en el ” libre arbitrio humano” pero defendía la libertad como liberación, como el conocimiento de las causas que determinan a los hombres y a sus sociedades y con ello evitar los males para sus estados, y también defendió Spinoza, con peligro de su vida, la libertad de pensamiento y la libertad política, por lo que de igual forma, la República Constitucional tendrá las garantías precisas para mantener la fuerza de la democracia, incluso en el ” libre arbitrio” de la Naturaleza en general.

    Salud y República Constitucional
    Antonio Muñoz Ballesta

  64. Hortensius says:

    La libertad de pensamiento es tan esencial al ejercicio de la actividad política que, cuando se carece de ella, se extingue, como perece aquella semilla que cae en suelo estéril; y si nace por un casual, una pervertida mutación la transforma en otro tipo de planta.

    La acogida y el entusiasmo que despertó el nacimiento del MCRC; esa nueva e inusitada iniciativa, hizo que, apenas un año después, el grupo dotado del indispensable entusiasmo crezca sin cesar. En consecuencia, debemos sentirmos animados a llevar adelante los planes mediante el desarrollo de actividades que consideramos fundamentales y dejar efectiva constancia de que en España ha renacido la inquietud política, prácticamente inexistente desde principios del siglo pasado y reducida en la transición a un escaso y monótono quehacer docente, incapaz de animar a nadie a perseverar en el campo del saber principal.

    Ocasiones hubo, y esto será recordado siempre con profunda emoción de los que asistieron, en que el salón de conferencias desbordaba de un público ansioso de escuchar la palabra autorizada de Trevijano.

    Palabra de aquel que sabe y sabe que sabe; es decir, un sabio.

  65. Jaime says:

    EL BOTÓN EQUIVOCADO

    “La fastidié. Me tenía que pasar a mí, precisamente a mí, precisamente ahora. Son de esas cosas que uno oye comentar en plan de chiste y que si alguna vez sucede, le sucede a otros. No a ti. Es como el dolor de muelas de un familiar, de alguien próximo: lo lamentas, quisieras ayudarle, pero el dolor es suyo. Ahora las muelas me duelen a mí y como duelen rediós. Quiero que sepan que la cagué. Yo solito. No me ayudó nadie. En la gran ocasión, en ese momento en que uno tiene que hacer ni más ni menos lo que se espera de ti. ¡Cuántas veces mi padre me lo dijo: <>. ¡Cuánta razón llevabas, papá! Y mira que todo el mundo estaba esperando este momento desde hacía tiempo. Y ya se sabía que el resultado iba a estar ajustado como pocas veces lo estuvo. Y voy y pulso el botón que no era…Y con tanto dinero en juego. Menos mal que este no es un negocio serio, porque si lo fuese a mí no me volvían a poner en las manos este aparato. Pero por suerte es un cachondeo. ¿Lo dudan? Pues sepan que aunque están prohibidas las órdenes de equipo, aquí todo el mundo hace lo que dice el patrón. Y si no lo haces, con tal de no reconocer que ha habido indisciplina o que alguien ha hecho el canelo, el jefe mira para otro lado. Pero ahora lo que me tiene hundido es la sensación de ridículo. Porque mira que he hecho el ridículo…¿Con qué cara veo yo ahora a los amigos? ¡Dios, qué chapuza!”

    Prueba de habilidad para el lector avisado: averigüe en cinco segundos quién es el personaje del monólogo (el piloto de F1 Hamilton o el diputado del PP Juan Salort).

    http://www.elconfidencial.com/cache/2007/10/25/97_zapatero_salva_presupuestos_extremis_apoyo_transfugas_nacionalistas_minoritarios.html

    http://www.marca.com/edicion/marca/motor/formula1/es/desarrollo/1049723.html

  66. MessageInOut says:

    Hortensius, siempre en su línea, vuelve a intentar tomarnos el pelo, Don Antonio. ¿Por qué lo hace? ¿Qué intenta demostrar?

    No estoy seguro, de momento. Concedámosle el beneficio de la duda: quizás se trate sólo de un iletrado que necesite copiar todo lo que escribe.

    Salud.

  67. MessageInOut says:

    Por cierto, Don Antonio:

    Respecto a su comentario 60, se siente usted lógicamente identificado por el personaje que define Hortensius porque se trata, en realidad, de un comentario de Vidal Peña refiriéndose a Spinoza.

    Salud.

  68. Hortensius says:

    Sr. MessageInOut:

    Cuando no se saben expresar las ideas de otra manera ni con la precisión de los clásicos es dable a mi entender la copia.

    Como usted dice no soy más que un copista que reivindica la prosa fecunda y precisa de la que tan huérfanos estamos ahora. Es un homenaje a una generación de hombres que sabian lo que se decían.

    Sepa que mi admiración hacia Trevijano es auténtica y viene de lejos. Debo un 60% de lo que pienso políticamente a Trevijano.

    Sólo intento ser agradecido.

    Nada más.

    Salud.

  69. Pepe Fernández says:

    MessageInOut, hay que ver como se las gasta Ud, eso si, siempre acertado.

    Bueno, además sobre Spinoza, o Espinosa para nosotros. Creo que se sobrevalora mucho a este filósofo, que me perdonen los admiradores. A Richard Feynman le parecía muy humorístico lo del concepto de “Substancia” y toda la ètica derivada y lo explico muy bien con la Física en la mano.

    Yo no veo como la Teoria Política de Garcia-Trevijano pueda ser una continuación del Tratado Teologico-Politico de Espinosa, que es sobre todo una crítica racionalista y de crítica bíblica contra la religión y apoyo a la política de libertad de cultos de la Holanda de la época.

    Si estoy en un error, agradecería a alguien más versado que me corrigiera.

    Saludos Rep.

  70. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    Yo creo que la teología política ( y escolásticamente geométrica ) de Spinoza sí puede ser un precdedente de Trevijano: Las poderosas identidades de Espinosa “Deus sive Natura, verus sive realis, libertas sive beatitudo” preanuncian el veritas sive libertas. Hay un cierto espinosismo en todos nosotros.

  71. Antonio G-T says:

    al 64

    Querido Anonio de Totana

    Has encontrado dos brillantes perlas que condensan y reflejan nuestro pensamiento: 1. Poner gobierno “desde” el pueblo donde Lincoln dijo “por” el pueblo. 2. Identificar el poder constituyente con el constituido.

    Por otra parte, me alegro de tu spinosismo, del que participaba Carlos Marx. Enhorabuena.

  72. Antonio G-T says:

    al 65

    Querido Hortensius

    Agradezco como siempre tu apoyo entusiata. Pero has de saber que el párrafo copiado, si no lo has mejorado de expresion, tenías que ponerlo entrecomillas para que nadie pensara que quieres adornarte con plumas ajenas. La delicadeza con los demas lo exige. ¿Acaso crees que tu texto desemereceria si citara la procedencia de la frase? Al contrario, daría mayor autoridad a tu opinion. Y no darias ocasion a perder nuestro escaso tiempo con asuntos marginales. Abrazos

  73. Antonio G-T says:

    al 71

    Querido Pepe

    Se debe decir Spinoza porque era postugues, y hay otro filosofo que se llamaba Espinosa. Por ser materialista y panteista creo que está poco valorado fuera de los circulos académicos.

    En cuanto a la critica de sustancia por Feynman carece de valor, pues es retrospetiva. ¿A qué chistes se prestaria la Física de Aristóteles? Supongo que has leido el divertido libro de Feynman que el mismo titula “¿Está Vd de broma, Sr. Feynman?” Muchos y cálidos abrazos

  74. Antonio G-T says:

    al 72

    Querido Martin Miguel

    Suscriboo tu comentario, y me parece un hallazgo
    importamte para el MCRC la expresion “veritas sive libertas”. Abrazos

  75. MessageInOut says:

    Don Antonio:

    Mientras nosotros definimos el MCRC, el Gobierno define su concepto de independencia de poderes. Y pretende que la selección de jueces, la retribución y la creación y ubicación de juzgados sean competencias del Gobierno. Los jueces (algunos) han reaccionado, reclamando depender directamente del CGPJ. Pero a nadie se le esconde que eso no es suficiente, mientras sus miembros sean nombrados por cuotas desde el Parlamento.

    Los políticos blindan sus corruptelas mediante prácticas liberticidas.

    Sospecho que, en cuanto seamos lo bastante importantes, seremos deslegitimados, perseguidos, por el Poder.

    NOTA: Vidal Peña es doctor en filosofía y catedrático de la Universidad de Oviedo. Estudió y cursó su tesis doctoral con Gustavo Bueno. Experto en Espinoza, sobre éste versó su tesis doctoral.

    Salud.

  76. Pered says:

    Queridos repúblicos:

    Me parece excelente la idea de Alejandro Pérez en el 81. (MCRC-“veritas sive libertas”) síntesis de la razón Verdad = Libertad, fundamento esencial de nuestra República Constitucional.

    Como creo que ya me vais conociendo, os confieso que no soy un intelectual – no creo que os hayais quedado confundidos y pasmados ante esra confesión – y que, por lo tanto, mis conocimientos de filosofía, sociología y otras materias, que vosotros dominais, son muy escasas.

    De todos vosotros bebo, y os copio con comillas y sin ellas, pues muchas veces me pasa que algunas cosas que os he leido me parecen mías desde siempre, aunque haya las visto ayer por primera vez.

    Me mueve ser un patriota amante de la libertad, y en Don Antonio he encontrado las ideas, más aún, la explicación a muchas ideas que revoleteaban en mi cabeza sin saberlas encajar ni darlas su sentido propio y preciso.

    He leido mucha filosofía; bueno, bastante más que lo que es común entre los de mi jaez, y la suficiente, sin embargo, como para que empezara a preocuparme el sindrome de Don Quijote. Tal era el totum revolutum que resultó de mis lecturas sin orden, criterio ni guía.

    Descubrí un día que Hobbes no se refería al ser humano cuando afirmaba que el hombre era un lobo para el hombre, sino al Estado. Ello a pesar de lo que decía mi libro de Filosofía de 6º de Bachillerato: “Hobbes, anglicano y filósofo pesimista que no cree en la bondad del género humano”.

    Hace ya algunos años, alguien, conocedor de mis extraños gustos lectores, me regaló “El Discurso de la República” cuyo autor es tan conocido que no creo necesario mencionar aquí. Luego vino este blog.

    Nunca he preguntado a Don Antonio si las ideas que nos expone son propias, prestadas o reelaboradas; si debía entrecomillar o no, y no me enfadaría con él por tal causa.

    Lo que a Don Antonio agradezco, entre otras muchas cosas, es que haya puesto orden en mi cerebro; y digo mi cerebro porque no me atrevo a decir mi pensamiento. Pues mi pensamiento como tal, y perdonadme la petulancia, se ha ido formando con prestamos de aquí y de allá, auqnue reconozco que mi principal acreedor es, hoy por hoy, Don Antonio.

    Quedo avisado: Me cojisteis la “h” de “zanaoria”, pero no me vais a cojer en plajios, copias ni cosas similares. Os advierto que mis ideas son mías aunque las haya tomado prestadas, o raptado, de quien ha tenido el talento de formularlas. Eso si, como no tengo animo de lucro propio, ni me veo publicando libros ni dando conferencias, os ruego que no deis cuenta de esto mío a la SGAE.

    No os enfadeis conmigo si me pescais en otra. Tampoco yo me indispondré con quien me lo advierta. Pues sólo soy un repúblico, patriota y amante de la libertad, un parbulito en la Cátedra de Libertad Política de Don Antonio.

    Fraternales y repúblicos saludos.

  77. Tony Díaz says:

    LOS OTROS ZARES DEL AZAR.

    Suele denominarse a Kolmogorov como “el zar del azar”, este matemático ruso dedicó gran parte de sus investigaciones al estudio de las diferencias y similitudes entre el orden y el caos.

    Resulta muy oportuno este artículo de don Antonio en unos momentos en que nos llegan noticias del caos en la que está sumida la ciudad de Barcelona por culpa, no del azar, sino de la imprevisión y las prisas en la carrera electoral. Hoy mismo se han paralizado las obras de construcción del túnel del Ave en el tramo L’Hospitalet-Tarrassa (Barcelona), que ejecuta la empresa OHL, después de que un gran socavón haya provocado el hundimiento de una parte de un andén de la estación de Bellvitge –afortunadamente no ha habido que lamentar victimas-. A escasos metros del hundimiento unos bloques de más de quince plantas presentan innumerables desperfectos amenazando, con otro derrumbe, la seguridad de sus resignados moradores. Los transportes públicos no funcionan con regularidad por mor de la imprevisión, la corrupción y el deseo de presentar el clásico escaparate de las obras de precampaña, a una ciudadanía que espera a la puerta del establecimiento electoral para lanzarse a la primera ganga que encuentren. Ante el caos reinante, se producen las kilométricas colas de vehículos. El tráfico infernal se ha visto agravado por la improvisación de la puesta en el escena electoral de unas obras que debían seguir un ritmo ajeno a la codicia de los benefactores, y que no ha sido remediado por los transportes alternativos, sino que, antes bien, se ha visto agravado por el azar del despropósito electoral con el hundimiento del túnel. Ante esto, los zares de la Monarquía partitocrática siguen jugando con los ciudadanos a su particular ruleta rusa. La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha señalado que “ya habrá tiempo para la autocrítica” y ha indicado que ahora “lo importante es que prevalezca la seguridad” y termina, –luciendo otro nuevo modelito de Vogue- felicitando a los ciudadanos por su compartimiento ejemplar y actitud cívica. Si a los que tenían un problema con el tres por ciento se les hundió el barrio del Carmel, a estos se les derrumban las vías del Ave. Entretanto, Rajoy, trata de pescar entre las revueltas vías del Ave, un carril en servicio que le proporcione un puñado de votos provenientes del electorado descontento que, incrédulos, acudirán a rendir tributo a su indignación confiando en la suerte del discípulo de Aznar –que no del azar sin n-. Pero si a Aznar con n, el azar nos lo presentó impregnado de chapapote, recemos para que el azar no nos presente a Zapatero impregnado de sangre.

  78. Pepe Fernández says:

    Estimado Martin Rubio, Estimado D. Antonio

    Gracias por las aclaraciones y sobre todo porque ha salido un lema que bien podría ser el del MCRC.

    Es cierto que para Spinoza la libertad como tal no existia en el vacio -esa es la retórica barata de los partidos políticos monárquicos- sino que se explicaba a través del descubrimiento de las causas intermedias. Por tanto ciencia, verdad y libertad aparecen asi necesarias en su conexión, por contradictorio que pudiera parecer unir determinismo y libertad para la ideología partitocrática.

    Un abrazo republicano y mi gratitud

  79. Antonio G-T says:

    al 78

    Querido Messagein

    Gracias por tu informacion. Si tuvieramos ya el Diario la noticia sobre el nomramiento de jueces seria el editorial.

  80. Antonio G-T says:

    al 81

    Querido Alejandro

    Has tenido una inspiracion. Ya he incorporado a la cabecera del Diario “veritas sive libertas” como lema de la Republica Constitucional. Estoy trabajndo con ilusion en el Diseño, pues ya encontre la persona que lo va haciendo segun mis indicaciones, sentado a mi lado. Todos te lo agradeceran tanto como yo. Abrazos.

  81. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    Me alegro que mantengamos una retórica paralela a la del joven y amable judío Espinosa. A base de conocimiento desinteresado nos hacemos buenos. Los estoicos fundaban el triunfo de la veritas y la libertas en el tiempo. Luciano decía: “Opinionis enim commenta delet dies, naturae iuditia confirmat” sive in Hispana lingua: El tiempo destruye las fantasías de la opinión y confirma los juicios de la naturaleza”.

  82. Isidro says:

    Sobre el azar D.Antonio,decirle que en una conversación que mantuvimos aquí hace ya bastante tiempo,surgió este tema,y recuerdo lo que usted me dijo porque me impresionó.Además,creo que está en consonancia con este último ensayo.

    Yo siempre he pensado que el azar juega un papel importante en nuestras vidas,y usted me dijo en ese momento que el azar era una cuestión que podía tener gran influencia si hablamos de individuos aislados,pero esta influencia quedaba minimizada cuando nos referíamos a comunidades.

    Pues más o menos a esa conclusión es a la que llega usted en este ensayo:que el azar en la RC no tendrá que ser lo determinante que fué para mi salir de copas una noche de Febrero,y conocer a la que hoy es mi mujer.

  83. Antonio G-T says:

    al 83

    Querido Tony

    Ese es el tipo de articulo que debeis hacer en la portada del Diario, dentro de la actualidad, como cónica acompañada de foto. Pero no se aún como resolver el asunto de las fotografias para un solo día. Pues no disponemos de medios para financiar este servicio. Asi como la cronica semanal sera anónima, o sea, de la redaccion, las referentes al acontecimiento del dia deben ser firmadas. Pero todos estos criterio estaran subordinados a la tecnica de edicion del Diario. Gracias y un abrazo.

  84. Antonio G-T says:

    al 88

    Querido Isidro

    No recordaba lo que cuentas. Pero responde a mi pensamiento. Por ejemplo, es azar el encuentro
    con tu mujer, pero no lo es que los vecinos se casen entre ellos. Me ha gustado tu cariñoso recuerdo. Abrazos.

  85. Lorenzo Alonso says:

    MessageInOut:
    Ha sido estupendo traer aquí la noticia de el posible “mangoneo” judicial del Gobierno y así darnos cuenta de que se esta abriendo la espita a un poder desmedido o absoluto para corregir posibles “independencias judiciales” en manos del “Leviatán hispano”.
    José Amador:
    Ha sido excelente la justificación que has dado de esta noticia.
    Por mi parte quería traer dos noticias que me han impactado:
    1.- La recusación de miembros del Tribunal Constitucional, primero por el Gobierno, despues por la Oposición.
    Estos “mangoneos” demuestran que dicho “Tribunal” es un órgano político e inaceptable en un sistema democrático, pues la constitucionalidad de las leyes debe hacerse por los jueces ordinarios, como nos ha enseñado Antonio García-Trevijano.
    2.- El resultado del referendum llevado a cabo en Turquía sobre la elección directa del Presidente de la República. Ganó el sí. Independientemente de las competencias que tenga y el encaje en el sistema turco, lo impactante es que ya no va a ser elegido por el Parlamento.
    ¡Hasta los turcos son más modernos que nosotros!
    Saludos y RC.

  86. Alejandro Pérez says:

    Querido Antonio y amigos:

    Perdonad el inciso: Me he enterado que en Madrid, el próximo día 4 de Noviembre, se va a celebrar un acto que se denomina “Fábrica de palabras” en la Plaza Mayor. Hay más información en esta página web:

    http://fabricadepalabras.wordpress.com/

    Creo que puede ser importante para dar a conocer a más gente la teoría de la RC y el MCRC. Es una oportunidad para que cualquiera pueda hablar en público, pero reconozco que no sería tarea fácil. Habría que armarse de valor y tener don de palabra para dirigirse a un público tan variopinto como el que pueda estar presente en actos de ese tipo. Pero si estos actos se repiten (y no sólo en Madrid), podría ser una buena oportunidad para darnos a conocer a más gente que no tenga fácil acceso a internet. Y la pregunta del millón, en caso de que sea buena idea, ¿algún(os) voluntario(s) en Madrid?

    Un abrazo,

    Alex

  87. Antonio G-T says:

    al 93

    Querido Alejandro

    Pues claro que es interesante tu sugerencia. Y no hace falta valor sino seguridad en si mismo. Es una buena ocasion para que hagan tablas nuestros queridos amigos del Club Republicano de Madrid. Desde aquí les pido que acudan a ese acto. Arazos.

  88. MessageInOut says:

    Rajoy acaba de proponer, en un multitudinario acto del PP en Valencia, su solución para retomar la “unidad” y “la concordia” de todas las fuerzas políticas españolas. Es fácil suponer de qué se trata: de lo más ignominioso posible, de un “nuevo consenso”.

    ¿Hay algo menos democrático que el consenso?

    ¡Pues ése es el modelo de la derecha política española para el siglo XXI!

    Salud.

  89. David Serquera says:

    Queridos republicos:
    Me parece muy buena la idea traida por Alejandro. Acudir a la plaza Mayor para explicar por que no hay democracia y exponer los principios de la Republica Constitucional. Es una gran idea ya que ejemplos de actualidad, como el nombramiento de jueces por los partidos politicos y el bloqueo en la renovacion del CGPJ, hacen facilmente visible la verdadera naturaleza del Estado de Partidos. Hay que tener en cuenta que estas iniciativas, por falta de tradicion y miedo al libre pensamiento, en principio, no pueden congregar a mucha gente. Ademas habran oradores de lo mas variopinto, desde abducidos por los OVNI hasta gente acosada por la injusticia. Pero creo que nuestro orador republicano eterno, Oscar, cautivaria a cualquier oyente inteligente. Hay que estar presente y grabarlo en video.
    Un saludo.

  90. REPUBLICANO says:

    ULTIMA CONJURA MONARQUICA¡¡¡
    PRNOTICIAS.COM ha establecido una encusta para ver quién es el mejor columnista de España, y gana Ussía. Sin comentarios.
    Adelante maestro, esta web es una maravilla, tu obra es la simiente de una veradera democracia…

  91. Antonio G-T says:

    al 98

    Querido Republicano

    Espero que el artículo acabdo de editar sea el colofon que necesitaba la teoria de la RC. Es un poco mas largo porque quiero cerrar la teoria. En realidad las tres ideas que contiene, la individuacion, la composibilidad y la polaridad debería haberlas redacta en tres artículos, para hacerlas mas faciles de entender.

    LO que publique a partor de ahora seran dos o tres apendices. Despues inciaré al analisis critico de los artículos de la Constitucion de la Monarquia, aparte de mis breves articulos en el Diario. Fuertes abrazos a todos.

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